“No al retroceso en los derechos de las mujeres” por Manuel Robles

Manuel RoblesSe han cumplido dos años del Gobierno presidido por Mariano Rajoy , a lo largo de los cuales los españoles hemos podido comprobar que nada de lo que se prometió se ha cumplido y casi todas las medidas que el Gobierno de España ha tomado han sido para retroceder en derechos y libertades, en forma de decretos y leyes que han significado brutales recortes en servicios esenciales como la Sanidad, la Educación, las Pensiones, una dura reforma laboral que se van a seguir endureciendo, la nueva ley de seguridad ciudadana que atenta contra la libertad de manifestación.El penúltimo recorte a los derechos y libertades adquiridos con esfuerzo y consenso tiene que ver con el anteproyecto de Ley del Aborto, presentado por el ministro Gallardón el pasado mes de Diciembre.

En realidad esta propuesta viene a demostrar que el PP llegó al gobierno para imponer unas reformas de corte ideológico, ultraliberal en lo económico y más ultraconservador en cuanto a derechos y libertades. Esta Ley supone un ataque a los derechos de las mujeres, a su capacidad de decidir sobre su propio cuerpo, su salud y su vida. Es un retroceso de dimensiones históricas que nos retrotrae a etapas predemocráticas y deja a España en un mal lugar ante los países europeos ,que veían en nuestro país un referente en cuanto a la evolución democrática de su sociedad hacia la construcción de una nación moderna y progresista.

La ley aprobada en 2010 ha dado buenos resultados y no ha provocado, como decían los ultraconservadores, más abortos, sino más seguridad médica, psicológica y jurídica para la mujer, más garantías para decidir sin que dependan de sus posibilidades económicas.

El ministro Gallardón ha mostrado su verdadera cara, la verdadera cara ideológica del PP, influida por su corriente más ultra y conservadora, dominada por los intereses de los grupos ultracatólicos que provienen de la España del franquismo, de la etapa más negra de nuestra historia. Utilizan a las mujeres como moneda de cambio, argumentando de forma cínica y maniquea que es en defensa de la vida ¿De qué vida? De poner en peligro la propia vida de las mujeres, de condenarlas otra vez a la incertidumbre, a la clandestinidad, al miedo, al sentimiento de culpabilidad.

Este gobierno ultraconservador no respeta nada, pero lo más grave es que no respeta a la mujeres. Sr. Ministro, las mujeres son responsables con sus decisiones y así lo demuestran los datos. Para una mujer  la decisión de ser madre no es baladí. No es una decisión frívola como ustedes parece que dan a entender. Es una decisión absolutamente responsable.

Desde el gobierno municipal que presido hemos apostado siempre por las políticas a favor de las mujeres y vamos a luchar junto con las asociaciones de mujeres, con los partidos de izquierdas y progresistas para que esta Ley se modifique profundamente, o no se apruebe y dejen en vigor la que tenemos actualmente, que ha demostrado plenamente su eficiencia y equidad.

Manuel Robles Delgado
Alcalde de Fuenlabrada

Es una vergüenza como nos comen el coco

Es una vergüenza como nos comen el coco, con gilipolleces en los grandes debates nacionales televisivos, como tratan la problemática de la crisis de forma estéril sin entrar en el autentico origen y meollo del asunto, simplemente se dedican a sacar en primera plana las consecuencias, buscando el morbo y la compasión del publico, y de paso, hacen que una mayoría se sienta afortunada por no estar como los casos que publican.

Si los inversores nos retiraron el crédito fue sin duda porque el sistema político-social español se nos fue de las manos, está sobredimensionado para la productividad del tejido productivo español. Una vez asumido esto, el día que Mariano y sus secuaces se quieran dar cuenta de esto y hagan adelgazar nuestro obeso sistema político-social, los inversores comenzaran a volver a confiar en nuestro sistema, en nuestra tolerante democracia, en nuestro arte para la convivencia multirracial que nos caracteriza. Solo asumiendo nuestra obesidad político-social conseguiremos algo, y poniéndonos a régimen, es verdad que no se pierden kilos en un día cuando se han cogido a lo largo de 7 años de Zapatero, pero es cierto que el exceso de cargos políticos, nacionales, autonómicos y municipales, unido a los funcionarios sin una función concreta, pero en su mesa funcionarial cada día, sin objetivos pero con un gran sueldo.

Ese es el tejido improductivo que mantiene la ruina española, que a su vez mantiene la falsa economía que hoy vivimos. Poco a poco tenemos que adelgazar, pero es necesario que los que mandan lo asuman, y pongan a régimen al estado español lo mas urgente posible. Y con un poco de suerte los famosos inversores nos reconozcan como una opción interesante en el mundo donde depositar sus fondos, y así poner en marcha la Pyme española generadora del 80% del empleo Español a través del crédito, bancario, como sucede en el resto de Europa, la realidades que cualquier empresa requiere de un 50 a un 80% de recursos financieros ajenos, y hoy en España son cero absoluto.

Luis Miguel Llamas

“¡Viva la Pepa!” por David Sañudo

Vergonzosamente, y a pesar de la celebración de la XXII Cumbre Iberoamericana, ha pasado con más pena que gloria por la agenda anual la conmemoración del bicentenario de la Constitución de Cadiz, uno de los momentos más importantes de la historia de nuestro país. Fíjense el panorama. Hace doscientos años, en una islita, nobles, curas, abogados o profesores llegados de todos los puntos de España y de nuestra América, poniéndose de acuerdo para dejar claro que el poder reside en el pueblo y que nosotros decidimos nuestro futuro.

Todo eso en un país ocupado por los franceses, gracias a la connivencia de muchos españoles. Es un punto curioso esto último, el ver como los gobernantes de entonces (tanto Carlos IV como Fernando VII y por supuesto Godoy) se humillaron ante Napoleón o como los órganos de gobierno (Junta Suprema, Consejo de Castilla…) le hicieron el juego al francés. Tanto es así que incluso se prohibieron las protestas o críticas contra los invasores.

El caso es que los españoles, viéndose desamparados por los que se supone les tenían que defender, decidieron ponerse ellos mismos manos a la obra: Madrid, Asturias, Galicia, Valencia, Cataluña, Sevilla…los focos de resistencia ciudadana fueron naciendo y después organizándose. No solo se luchaba contra el opresor, además se debatía sobre el futuro de España. Se estaba gestando un Estado.

No se crean que todos opinaban lo mismo, nada de eso: les había  tradicionales, otros eran centristas y estaban también los más revolucionarios.

Mientras ellos debatían, los españoles de a pie (ya saben: patillas gordas, la faca sobresaliendo de la faja y mirada ceñuda) se juntaban para defenderse del mejor ejército del mundo, que había conquistado ya media Europa.

El panorama no pintaba nada bien pero ¿saben lo que pasó? Que ganamos.

Que los políticos que debatían en Cádiz se pusieron de acuerdo a pesar de sus diferencias y que los ciudadanos organizados por su cuenta vencieron a la Grand Armeé.

El paisaje actual no dista mucho de aquel. Los españoles defendiéndose solos ante las amenazas (por ejemplo, los desahucios o las exigencias de Europa) mientras los poderes le hacen el juego a esos mismos opresores e incluso le ponen trabas al ciudadano para protestar o manifestarse.

Esos locos que, hace doscientos años en Cádiz, debatieron sobre el futuro de España tenían ya entonces muy claro para qué están los gobiernos, tanto que lo plasmaron en el artículo 13 de nuestra primera Constitución: “El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen”.

Ya ven que cualquier parecido con la realidad actual es pura coincidencia.

David Sañudo
Periodista

“Las personas paradas lo primero” por Francisco Javier López

Tras el respiro de la temporada turística y veraniega, las cosas vuelven a su ser, o a su NO-SER.  Unos a trabajar, con miedo a perder el empleo y otros, cada vez más, al paro.

Los datos de paro en España y en Madrid vuelven a ser muy preocupantes.  76.645 personas paradas más en España y 9.196 personas más en el paro en Madrid.

Las cifras parece que ya no conmueven.  536.457 personas paradas en Madrid son un número desconocido hasta ahora  en nuestra Comunidad.  Sobre todo porque 240.000 de esas personas carecen de todo tipo de ayudas, subsidios, o prestaciones.  Son demasiadas las familias que no pueden subsistir en estas condiciones.  Son demasiadas las personas en riesgo de pobreza. Demasiada  gente rebuscando en los contenedores.

Ningún gobierno puede cerrar los ojos a esta realidad.  Esas personas son la prioridad a la que hay que atender y proteger cada día  en las que hay que pensar en cada momento.  Para las que hay que hacer política y destinar los escasos recursos, de forma prioritaria.

Personas que viven en familias que tienen que subsistir cada día.  Personas cuyos hijos e hijas estudian, necesitan libros y comedor escolar.  Personas que no pueden verse excluidas de la asistencia sanitaria, ni pagar algunos medicamentos.  Personas que tienen derecho a un empleo, o a una prestación económica.

Defender el empleo, proteger a las personas desempleadas y fortalecer la cohesión social que garantizan la sanidad, la educación, la atención a la dependencia, son tareas esenciales y la prioridad absoluta en estos momentos.

El 7 de Octubre estaremos en las calles de toda España para exigir estas prioridades a nuestros gobiernos.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid

“Ridículo olímpico” por David Sañudo

Al Comité Olímpico Español le ha salido redondo el asunto de la equipación para Londres: nos sale gratis y encima no se habla del ridículo papel que volveremos a hacer en unas olimpiadas.

No busquemos la excusa fácil de las lesiones de Rafa Nadal o Samuel Sánchez, esto va más allá, porque no tiene lógica que un país que en fútbol, baloncesto, balonmano, tenis, ciclismo… es una potencia mundial, sea un combinado de “cuarta categoría” en las pruebas reinas de los Juegos: atletismo y natación.

Hace cuatro años, en el Nido de Pájaro de Pekín, casi 150 atletas recibieron medalla. ¿Españoles? Ninguno. La situación es más crítica si tenemos en cuenta que 42 países diferentes sí consiguieron un metal.

En el Cubo de Agua de Pekín se repartieron, en 2008, 102 medallas. ¿Para España? Ninguna. Pero sí tocaron metal Zimbabue, Túnez, Eslovenia, Austria o Dinamarca; por no hablar de Gran Bretaña, Holanda, Japón, Francia, Italia o Alemania, que son potencias en el agua.

Uno entiende que un español no vaya a ganar los 100 metros lisos, pero ¿por qué no los 100 metros libres? ¿Qué nos diferencia de franceses, británicos, alemanes, italianos…? La respuesta es clara: la inversión en esos deportes, la promoción entre los niños, la mejora de las instalaciones, las becas y ayudas para los deportistas…

Más allá del fútbol de Primera División y de la selección, el resto de deportes malviven con las sobras de empresas y administraciones y, en el caso olímpico, el COE no ha hecho nada para mejorar y aprovecharse del empuje de Barcelona’92. En los 80 (Moscú, Los Ángeles y Seúl), España obtuvo seis, cinco y cuatro medallas, respectivamente; en Barcelona, tocamos techo con 22 metales (13 oros), pero ese impulso no ha servido para ir a más: desde entonces sumamos 17 medallas en Atlanta’96, 11 en Sidney’00, 19 en Atenas’04 y 18 en Pekín’08; pero siempre da la impresión de que se consiguen gracias a talentos espontáneos que surgen en nuestra tierra, y no debido a una planificación, una inversión y un proyecto de futuro, como ocurre en los países de alrededor.

Así que en los Juegos de la XXX Olimpiada, España volverá a hacer el ridículo y, por desgracia, no solo por su vestuario (que por cierto, “tiene tela”).

 

David Sañudo
Periodista

“El discurso del (padre del) Rey” por David Sañudo

“Sobre todo, España”, así con estas palabras se despidió Alfonso XIII de su hijo, y heredero, Juan de Borbón. Era febrero de 1941, y el rey en el exilio se encontraba en su lecho de muerte. La monarquía española llevaba diez años lejos de nuestro país, que había sufrido una Guerra Civil y afrontaba la época más dura de la dictadura, donde a la falta de libertades se unía la falta de todo lo demás.

Eso de “por encima de todo está España” es algo que, según los que le conocieron, tenía muy claro el Conde de Barcelona, legítimo heredero de la Corona, tanto, que ese lema le hizo renunciar al trono para evitar conflictos con Franco y asegurar la restauración para su hijo.

Y parece que las enseñanzas de Don Juan (que, por cierto, no sería mal título para este texto) siguen presentes en su hijo estos días, cuando se habla mucho de la Familia Real: no solo de los escándalos que rodean a Iñaki Urdangarín, sino del papel de, por ejemplo, las Infantas, de la transparencia de sus cuentas, del sentido de una institución hereditaria en el siglo XXI…

Lo que el Rey hizo en su discurso, es dejar claro que los intereses de la institución, la Corona, la monarquía… están por encima de todos, incluso de miembros de la Familia Real; esto que puede parecer de perogrullo tiene su áquel, y más si lo comparamos con lo que ocurre en los casos de corrupción en los partidos políticos (por cierto, el domingo en las valoraciones, todos los grupos políticos miraron para otro lado y ninguno se dio por aludido cuando se habló de falta de integridad, honradez o transparencia).

Sin entrar a valorar si se necesitaba más autocrítica, nombres propios o plantear medidas concretas, las palabras del Rey el sábado fueron “El discurso del padre del Rey”, y marcan una tendencia en la actitud de los Borbones tras la restauración: “Sobre todo, España”.

David Sañudo, periodista

“El momento de las personas” por José Carlos Boza

Como una piedra en un estanque. Así se puede considerar el impacto de la crisis económica y financiera en España. Como una enorme roca que cae en las aguas tranquilas del tejido social de nuestro país, sustentado en las bases marcadas por anteriores Gobiernos del Partido Popular.

La crisis económica se basa en números, en magnitudes, en la interpretación de unas indeterminadas variables; y, en contra de lo que pudiera parecer, esas cifras no concretan la realidad, sino que la convierten en más abstracta y lejana.  Por eso, yo no quiero hablar de números, sino de personas.

Un muerto es una tragedia y mil una estadística. Esta cínica frase, atribuida al dictador Josef Stalin nos muestra precisamente cómo no hay que interpretar el baile de números con el que nos bombardean. Por tanto, no debemos pensar en los 4.226.744 parados registrados en España el pasado mes de septiembre como una cifra sino como 4.226.744 dramas familiares que, muy a su pesar, han protagonizado la mayor subida del desempleo al final del verano de los últimos 15 años.

Los ayuntamientos, como administración más cercana al ciudadano, somos los primeros en enfrentarnos al drama personal de esos más de cuatro millones de seres humanos; somos los que tenemos que afrontar la crisis doméstica de nuestra ciudadanía. Todo un reto.

En Valdemoro hemos asumido este desafío con un profundo sentido de la responsabilidad y desde la coherencia de negarnos a que las consecuencias de los despropósitos de ocho años de gestión del Gobierno de la Nación las paguen siempre los mismos.

Por eso, en este Ayuntamiento compaginamos el respaldo a la ciudadanía desde lo público, con el mantenimiento de los servicios sociales, y el impulso a nuevas propuestas de negocio, autónomos y emprendedores, sabedores de que de ellos depende la creación de empleo y riqueza.

Se dice que el margen de maniobra de los ayuntamientos en la lucha contra el desempleo, especialmente en estos tiempos de dificultades, es limitado. Bien, ese es otro de los paradigmas que debemos romper. El objetivo, sea cual sea el ámbito de responsabilidad en el que nos movamos, debe ser dar lo máximo, poner todo de nuestra parte para combatir esta lacra cuya erradicación tiene que ser un elemento aglutinador de toda la sociedad. Porque, si lo que es una terrible crisis económica se convierte también en una crisis de autoconfianza, de compromiso o de solidaridad, será entonces cuando el problema habrá saltado de los mercados a los individuos.

Frente a ese desánimo, es el momento de políticas que sustituyan a modelos que se han evidenciado como ineficientes, de nuevas actitudes, de recetas que ya han demostrado su validez, de terminar con el despilfarro y de mirar al futuro con optimismo. Así, el tiempo de los números habrá pasado y llegará nuestro momento; el momento de las personas. La elección está en cada uno de nosotros.

José Carlos Boza Lechuga, Alcalde de Valdemoro.