“Descubriendo el mundo de la Literatura Iberoamericana” por Aldara Velilla

FOTO_COLEGIOALBANTAEmpezamos tema nuevo, siempre es duro para ellos y más cuando el final del curso se puede contar con los dedos. Bostezos, caras de aburrimiento, alguna de interés…

“El día que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo…”. Éste es el comienzo de uno de mis libros predilectos. Nunca suelo mandar como lectura del tercer trimestre nada de literatura hispanoamericana por falta de tiempo, pero como si de un presentimiento se tratara este año decidí apostar por “Crónica de una muerte anunciada”. Me asaltan las dudas… ¿Y cómo voy a hacer para que este libro se convierta en una de las novelas favoritas de mis alumnos o que por lo menos les interese? Las estrategias escritas sobre el papel son muy bonitas, pero cuando tienen que ver con la sensibilidad y sentimientos del ser humano adolescente muchas veces se convierten en papel mojado. Porque la literatura es eso (o por lo menos para mí lo es) sentimientos y sensaciones de gente que un día decidió compartirla con el mundo para que fueran nuestras. Los alumnos son diferentes y tú también eres diferente cada año que pasa. Ellos más jóvenes y tú más mayor, así que hay que reciclarse. Hay algo que de momento siempre me funciona: leer algo que me apasiona en voz alta para ellos. Los chicos lo perciben y parte de esa pasión se transmite.

Preguntas: “-¿Pero entonces, ya sabemos el final? Como mola, yo quiero saber que es lo que le pasa al Santiago Nasar este.”

En este punto en el que están enganchados a la historia, ya puedes explicar el Realismo Mágico, el boom de la novela hispanoamericana y esa realidad tan diferente a la que ellos están acostumbrados mostrada por ojos de escritores que de momento les son desconocidos. Nos adentramos un poco más en la historia y se percatan que los sueños van a ser un tema importante en la novela, y se establece un debate no preparado sobre la importancia de este mundo onírico en las vidas de las personas, y acabamos hablando de los sueños que tienen, y haciendo una argumentación sobre como la interpretación de los sueños se relaciona hoy en día y dentro de la obra.

Esto es por lo que decidí un día ponerme delante de una clase, pienso para mí cuando suena el timbre y acaba mi hora.

Os animo a hacer algo parecido en vuestra vida cotidiana; si nuestros hijos aprecian nuestras pasiones acabarán por hacerlas suyas y el amor a la lectura es una de las grandes pasiones de la vida. Yo debo este placer a autores como García Márquez, que me hicieron viajar a mundos desconocidos para mí cuando era estudiante, y a abrir mi mente en muchos aspectos. Este es el pequeño homenaje de una maestra que le estará eternamente agradecida.

Aldara Velilla Romo
Profesora de Lengua y Literatura del Colegio Albanta
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“Cómo criar hijos e hijas felices” por Rosana y Mónica Pereira

FOTO_ROSANAYMONICA_HAZTUAEl mayor deseo de todos los padres es educar a sus hijos e hijas de tal manera que crezcan felices y se conviertan en adultos felices. Lo que ocurre es que no siempre sabemos cómo les influye lo que hacemos o decimos.

Hay quienes no niegan nada a sus hijos, pensando que así serán más felices, sin darse cuenta de la importancia que tienen las normas y los límites. Les ayudan a comprender lo que se espera de ellos y a convivir con los demás. En el mundo real no siempre van a conseguir lo que quieren y si no aprenden a manejar las pequeñas frustraciones, no sabrán manejar las dificultades que la vida les traiga.

Otros creen que la mejor forma de educar es castigar por cualquier conducta inapropiada y “sermonear” para que aprendan. Es muy fácil llegar a creer que se es “inadecuado”, malo, vago, gamberro… “Si siempre me dicen que soy así, será que soy así”. Aunque el objetivo del castigo es conseguir un cambio de conducta, el coste emocional de este método suele ser muy alto.    

Y todavía quedan quienes creen que un cachete a tiempo “quita muchas tonterías” y basan este razonamiento en que a ellos les daban cachetes y no han salido tan mal…

Entonces ¿qué hacer para conseguir que nuestros hijos e hijas crezcan más felices? Aquí te dejo algunas ideas:

–         Presta atención y refuerza las conductas adecuadas. Estamos muy pendientes de la mala conducta para eliminarla pero no así con la conducta adecuada para reforzarla (Eres el que mejor abraza de la casa…). Reforzamos aquello a lo que prestamos atención.

–         Si utilizas etiquetas que sean positivas. Di: “eres un gran amigo” No digas: “eres un desobediente”.

–         Ataca la conducta, no a la persona. Di: “no pegues a tu hermano” No digas: “eres un niño malo”.

–          Agradece siempre que puedas. Di: “gracias por hacer tu cama, la habitación ha quedado muy recogida” No digas: “con lo bien que sabes hacer la cama no entiendo porque no la haces todos los días”.

–          No prometas si no estás convencido de que vas a cumplir. No trates de zanjar una pataleta prometiendo algo que no tienes intención de hacer pensando que se olvidará de lo prometido. Es preferible decir: “Ahora no tengo una respuesta. Necesito pensar en ello”.

–          Escucha más y haz preguntas. ¿Y cómo te has sentido? ¿qué otra cosa podrías hacer? ¿cómo puedo ayudarte?

Y sobre todo recuerda que aquello en lo que te enfocas se expande; de modo que busca siempre lo mejor en ti y en aquellos a quienes quieres.

Rosana y Mónica Pereira Davila
Responsables de Haztúa Psicología Positiva
www.haztua.com

“Desaparece educación para la ciudadanía” por Juan Torres García

FOTO_JUAN_TORRESLo bueno de tener una emisora como SER Madrid Norte es que te llega con más facilidad la información local que difícilmente tendría cabida en los medios de comunicación de ámbito autonómico o nacional. A través de nuestra SER Madrid norte constantemente recibo información sobre los proyectos, actos o conferencias que mi ayuntamiento y el de la vecina Alcobendas organizan en temas relacionados con igualdad, tolerancia, xenofobia, etc. Temas sociales de máxima importancia y que muchas veces se ponen en marcha en los centros educativos con el objetivo de sensibilizar y educar a los alumnos y a la ciudadanía en general en el respeto al prójimo y a los derechos humanos. Me parece estupendo este trabajo ya que creo que es importantísimo que se incida en la necesidad de hacer una sociedad más respetuosa, cariñosa y cívica. No querría que se entendiera este artículo como una crítica pero sinceramente lo que me llama enormemente la atención es que estos mismos ayuntamientos no hayan levantado la voz ante la eliminación, en la Ley de Educación del Ministro Wert, de la asignatura de Educación para la Ciudadanía ya que precisamente en esta asignatura era donde tenían cabida muchos de los temas sobre los que ellos hacen conferencias, cursos y charlas.

En algunos asuntos nuestro país siempre va a contracorriente. Cuando parecía que nos igualábamos con los países europeos implantando una asignatura donde se inculcaran valores cívicos, democráticos y sociales semejante a la que existe en la mayoría de los países de nuestro entorno llega la LOMCE y nos la elimina.

Desgraciadamente y pese a sus buenas intenciones Educación para la Ciudadanía nació herida de muerte, tanto la derecha política como la jerarquía eclesiástica se lanzaron desde el inicio a una campaña de descalificación a esta nueva asignatura. Una asignatura que al fin y al cabo pretendía trasmitir los valores que consagra nuestra constitución y regulan las leyes. Quizás el problema residía precisamente en eso, en que lo que pretendía Educación para la Ciudanía era impulsar e inculcar en nuestros jóvenes conciencia de ciudadanos y no de simples súbditos. Sabemos que la conciencia como ciudadanos nos obliga a cumplir las leyes pero también a exigir su cumplimiento y el de nuestros derechos, por el contrario ser súbdito nos convierte en simples seres obedientes y callados.

Desgraciadamente los españoles hemos perdido la mayoría de las oportunidades que históricamente se nos han presentado para avanzar y equipararnos a los países más avanzados. En mi opinión dos han sido las principales oportunidades perdidas y las consecuencias de este fracaso se han sufrido durante décadas. A principios del siglo XIX cerramos la puerta a las ideas de progreso de la Revolución francesa y nos quedamos con el “vivan las cadenas” de Fernando VII y los borbones. Más de un siglo de atraso nos costó aquella fiebre de “nacionalismo español” contra el francés hasta que del brazo de la primavera, como dijera Don Antonio Machado, vino la Segunda República.Una República cuyo objetivo era crear ciudadanos libres a través de una educación pública y laica que llevó la cultura hasta el último rincón de nuestro país. En el escaso lustro de paz que tuvo la República se construyeron tantas escuelas como en los 45 años de reinado de Alfonso XIII. Con la guerra incivil nuevamente perdimos el rumbo del progreso y avance y nos adentramos en 40 años de dictadura y oscuridad volviendo a convertirnos en súbditos en vez de ciudadanos.

Si a lo largo de nuestra azarosa historia hubiésemos tenido más Educación para la Ciudadanía quizás no estaríamos en la situación en la que nos encontramos en la actualidad. Seguramente el Sr. Montoro no habría tenido la osadía de descalificar a Caritas por hablar del alto índice de pobreza infantil, ni los Blesa de turno habrían tenido la indecencia de robar descaradamente a los ciudadanos. Por lógica se entiende que si en este país hubiésemos crecido con una asignatura como Educación para la Ciudadanía seríamos más ciudadanos y menos súbditos y no habríamos aceptado, ni votado, a tantos corruptos, ineptos o indecentes.

Qué envidia me produce cuando llegan a mis oídos noticias de países de nuestro entorno de que un ministro o ministra dimite por que se ha descubierto que veinte años atrás copió parte de su tesis doctoral o por que a algún cargo público le ha invitado un empresario a pasar las vacaciones, o simplemente por saltarse una norma de tráfico. Quizás la diferencia de estos países con el nuestro es que ellos sí que tuvieron una asignatura como Educación para la Ciudanía. Nosotros en cambio tendremos que seguir sufriendo que alguna ex-presidenta considere normal parar el coche en la Gran Vía para ir al cajero a sacar dinero y posteriormente darse a la fuga arrollando la moto de los agentes.

¿Estaremos ante otra oportunidad perdida?

Juan Torres García
AMPA “Buero Vallejo” de San Sebastián de los Reyes

“Más se perdió en Cuba” por Guillermo Infantes Capdevila

FOTO_GUILLERMOINFANTESEsta frase tan común que utilizamos en referencia a la pérdida de Cuba en 1898, cobra un significado muy diferente en el caso de Ángel Carromero, joven afiliado a las Nuevas Generaciones del Partido Popular que, presa de un ataque de compromiso hacia el pueblo cubano, emprendió un viaje de aventuras a lo más puro estilo Phileas Fogg en el verano de 2012. Esta aventura se vio truncada por la accidental muerte de los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero en un fatal accidente de tráfico en el que estaba implicado el dirigente de los jóvenes del PP y que muchos achacan al gobierno cubano.

“Muerte bajo sospecha” es el libro que ha parido recientemente el insigne secretario general de las Nuevas Generaciones del Partido Popular donde, al parecer, relata su cautiverio en Cuba mientras se le quería imputar un delito por homicidio imprudente ─era él quien conducía el vehículo siniestrado─ antes de su devolución a España y puesta en libertad con el tercer grado. En la presentación de su obra literaria expresó sus sentimientos durante los días que permaneció en territorio cubano tras el accidente: “no sabía qué iba a pasar de mí”. Fina prosa. También aseguraba a los asistentes al acto que, colateralmente, su vida acabó junto a la de los dos disidentes fallecidos y comparó su vídeo al de un secuestrado por Al-Qaeda.

Querría hacer una pequeña comparación ─si es que cabe comparar─ entre el cautiverio y posterior liberación de Ángel Carromero y los dos periodistas recientemente regresados de Siria: Ricardo Vilanova y Javier Espinosa, que tras llevar seis meses cautivos por un grupo de islamistas radicales han sido recientemente puestos en libertad.

Vilanova y Espinosa son dos grandes reporteros que, desde hace años, se juegan la vida en conflictos armados para relatar a la sociedad las atrocidades que se cometen en las guerras, la crudeza de un país en conflicto bélico y las revoluciones como las Primaveras Árabes. Javier Espinosa, corresponsal destacado del diario El Mundo para Oriente Medio, goza de varios premios de periodismo como el Rey de España (2000) y, Ricardo Vilanova, fotoperiodista, lleva 15 años trabajando en información internacional para medios como Al-Jazeera o la agencia Reuters, habiendo pasado por países como Libia o Afganistán.

El perfil de Ángel Carromero es peculiarmente diferente: Como vicesecretario general de la organización juvenil del PP de Madrid, logra hacerse un hueco en los distritos de La Latina y Moratalaz como asesor desde 2009 a 2012. A la vista del XII Congreso de NNGG de Madrid, Carromero ─según aseguran fuentes de la organización juvenil─ comienza una campaña como futuro candidato a la ejecutiva que incluye un épico viaje a Cuba en solidaridad a los disidentes cubanos. El sueño de regresar victorioso fue frustrado por el fatídico accidente, lo que le imposibilitó presentarse como cabeza de lista para las elecciones a la directiva de NNGG de Madrid por decisión de personalidades del propio partido. Esto hace que Carromero sólo pueda ocupar el segundo puesto de la lista ganadora, resultando en octubre de 2013 secretario general y haciéndose con la presidencia la concejala de Torrejón de Ardoz Ana Pérez Baos.

Durante la etapa de Ángel Carromero como vicesecretario general y número tres de Nuevas Generaciones (hasta el XII Congreso) varias agrupaciones de la organización juvenil del PP denuncian que se está imponiendo desde la ejecutiva regional ─más concretamente Ángel Carromero─ las personas que formarán parte de las directivas de las agrupaciones sin pasar por sus respectivas asambleas. Esta política viene recogida en los estatutos de NNGG, pero sólo para aquellas agrupaciones que no lleguen al centenar de afiliados. Lo que se propició desde la ejecutiva regional fue que esas agrupaciones siguieran contando con un número inferior a cien de afiliados, retrasando las nuevas afiliaciones que (¡oh, casualidad!) pasaban por el vicesecretario general, Ángel Carromero, con el objetivo de seguir controlando desde la directiva regional las agrupaciones más críticas con sus políticas.

Es complicado establecer cierto paralelismo entre las historias de los periodistas y del actual secretario general de NNGG. Probablemente ambas sean merecedoras de ser contadas a sus respectivos nietos en un futuro por la relevancia que han cobrado. Una estará cargada de vigor, valentía y buen hacer; otra de ambición, mediocridad y falsa épica.

De todas maneras, “Calidad bajo sospecha”, perdón, “Muerte bajo sospecha” seguro que nos despeja muchas de las dudas sobre el cautiverio de Carromero.

Guillermo Infantes Capdevila
Representante estudiantil UC3M  

“El informe PISA nos recuerda los deberes pendientes” por Esperanza Fernández

Esperanza Fernández, portavoz UPyD GetafeLos nuevos datos del Informe Pisa de la OCDE 2012, presentados el 1 de abril, vuelven a poner ante nuestros ojos la triste realidad de nuestro sistema educativo, pues arrojan unos resultados peores que el anterior. Llama la atención el hecho de que nuestros alumnos tienen bajos resultados en habilidades prácticas, aún peores que los que vienen obteniendo en matemáticas, ciencias y comprensión lectora, materias en las que están por debajo de la media, según los resultados difundidos en diciembre en los que los alumnos españoles obtuvieron 484 puntos en Matemáticas, frente a 494 de promedio de los países OCDE; 496 en Ciencias frente a 501 y 488 en comprensión lectora, frente a 496.

La media de los alumnos españoles en resolución de problemas es de 477 puntos cuando la media de la OCDE es de 500. El puesto que ocupamos es el 29 entre los 44 países participantes y el 23 entre los 28 de la OCDE. Y es llamativo que estos resultados no presentan diferencias por sexo, comunidades autónomas, centros o grupos sociales, lo que apunta a un problema generalizado de nuestra enseñanza. El director del Informe PISA, Andreas Schleicher, ha apuntado en la presentación del mismo que la raíz del problema está en que la enseñanza en España “se centra demasiado en la reproducción” de conocimientos, sin proyectarlos hacia soluciones prácticas, mientras que “la economía mundial no se centra en lo que se sabe sino en lo que se puede hacer con lo que se sabe”.

Es obvio para los expertos que los métodos de enseñanza están obsoletos, así como que la preparación del profesorado es otro factor de enorme importancia para lograr buenos resultados y superar el aprendizaje memorístico, que lastra las posibilidades de empleabilidad de nuestros alumnos. También se señala la autonomía de los centros y la realización de pruebas de evaluación comparativas como elementos que contribuirían a mejorar los resultados. Estos dos últimos han sido señalados por el director del PISA como los que caracterizan a los países con mejores resultados.

Diagnósticos se hacen por parte de los expertos y hay muchas coincidencias entre ellos pero lo que se echa en falta es la voluntad política de ponerse a elaborar una ley de educación que aborde los problemas de la enseñanza sin presupuestos ideológicos, pensando en la sociedad del presente y del futuro y basándose en el consenso de los expertos. El pensar en la educación en clave de adoctrinamiento nos ha llevado a que los cambios de gobierno supongan cambios legislativos. Cambios no pensados para mejorar sino para modificar el signo ideológico de la enseñanza. Como telón de fondo, sobresale el disparate a que nos ha conducido la fragmentación autonómica en 17 sistemas educativos, algunos de los cuales han tenido como motivación básica el adoctrinamiento nacionalista que tan nefastas consecuencias está teniendo.

Los informes PISA no tienen por qué ser el único norte y guía de nuestras reformas pero, al menos, deberían ser el acicate para que los partidos se pongan manos a la obra en la tarea de mejorar la enseñanza, que es la clave de la prosperidad futura.

 

Esperanza Fernández Acedo
Concejal portavoz Grupo Municipal de UPyD Getafe

“Ojalá fuera un cuento” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNA(Pero no lo es; por desgracia… Más parece una pesadilla, que está durando demasiado, y de la que no saben o quieren (o ambas cosas) hacernos `despertar´ para que no siga causando más damnificados.)

“Érase una vez un reino situado en los confines de un antiguo y privilegiado continente, admirado y envidiado desde tiempos inmemoriales por naciones vecinas y lejanas por multitud de motivos, y que en tiempos remotos había sido uno de los países más ricos y poderosos del mundo, hasta tal punto que uno de sus monarcas acuñó el vanidoso dicho de que en su vasto imperio `nunca se ponía el sol´.

       Pero he aquí que de un tiempo a esta parte el caprichoso destino y la diosa Fortuna le habían dado la espalda, y una racha de calamidades se cebaban despiadadamente sobre el desdichado reino. Justo es reconocer que aunque gran parte de esos desastres se debían a la inepcia y desidia de sus gobernantes, también era verdad que causas ajenas habían influido de manera fatal para su catastrófica situación; entre otras las brujerías, vilezas y perfidias llevadas a cabo por los hados malignos del poderoso y tenebroso reino de Wall Street a través de maniobras y hechizos basados en el capitalismo salvaje y el ultraliberalismo deshumanizado. O las mezquinas medidas impuestas por la Gran Maga, Frau Merkele; bruja mayor del prepotente Imperio Teutónico, un inmenso territorio que había logrado el vasallaje de casi todos los países del susodicho continente.

     Sin embargo, las causas mayores para el nefasto statu quo que sufría el reino se debían a las políticas que aplicaban sus gobernantes que, gracias a su mayoría absoluta, podían hacer lo que les diera la gana; pasándose por el arco del triunfo la voluntad y aspiraciones del pueblo, e incumpliendo sistemáticamente y sin el menor pudor un montón de promesas y ofrecimientos electorales.

     Por tanto, aunque resultaba escandaloso, las políticas laborales habían propiciado de manera flagrante el comportamiento inadmisible de muchos empresarios que, gracias a ellas, abusaban de los trabajadores con contratos viles y remuneraciones miserables ante la mirada indiferente de los responsables gubernamentales. Muchas empresas cerraban sus puertas o despedían a parte de sus empleados ante la crisis galopante y el círculo vicioso de la caída de la demanda de productos de consumo, y el agravante de no conseguir créditos por las barreras impuestas por las entidades financieras para frenar los riesgos de deuda y morosidad.

     Simultáneamente, miles de ciudadanos eran desahuciados de sus viviendas al no poder cumplir con sus gastos hipotecarios por carecer de ingresos al perder sus trabajos. Los gobernantes miraban ajenos a otro lado, al mismo tiempo que inyectaban miles de millones de euros en las entidades bancarias para sacarlas de su ruinosa situación debida a sus malas prácticas, desfalcos y corrupciones.

     Y eso precisamente: la corrupción, política y financiera, había llegado a alcanzar un nivel extraordinario e insostenible en la historia del reino; hasta tal punto que centenares de gerifaltes estaban imputados en procesos judiciales, e incluso familiares allegados a la monarquía estaban enfangados en ella.

       La situación de desempleo ocupaba el triste honor de ocupar el primer puesto en el ranking de paro laboral entre los países y reinos colindantes. Entre los jóvenes el porcentaje era aún mayor; hasta el grado de que había dado lugar a que decenas de miles de jóvenes se vieran obligados a emigrar forzosamente (aunque la Gran Canciller de Asuntos Laborales, con eufemístico recochineo lo definía como `movilidad exterior´) para ganarse la vida; haciendo recordar la amarga y numerosa emigración ocurrida a mediados del pasado siglo. Con la diferencia de que ahora, muchos de estos jóvenes no eran jornaleros, sino gente con títulos universitarios totalmente inútiles y estériles en aquel reino.

       Los sistemas públicos de Sanidad y Educación fueron recortados y agredidos hasta tal extremo de deterioro y degradación que habían conseguido hacer retroceder varias décadas los logros alcanzados… Y menos mal que gracias a las muchas y multitudinarias huelgas y manifestaciones de protesta por todo el reino llegaron a detener, en parte, los viles objetivos, impidiendo que las tijeras de la infamia siguieran recortando derechos adquiridos y haciendo estragos irreversibles.

       Aprovechando el conocido axioma de que `en rio revuelto ganancia de pescadores´; algunos dirigentes políticos de Comunidades Autónomas del viejo reino –uno de los más antiguos y de mayor solera del continente-; amparándose en postulados y pretensiones nacionalistas -totalmente fuera de lugar, insolidarias y absurdas- conseguían adormecer sibilinamente a sus conciudadanos prometiéndoles el paraíso si conseguían el separatismo e independencia de su Comunidad. Consiguiendo con esa falacia no solo distraerlos de sus enormes y graves problemas sociales, laborales y económicos, sino además el enfrentamiento entre ellos mismos, y con el resto de habitantes del reino.

      Mientras tanto, y ante la mirada perpleja y anonadada de la ciudadanía, el principal partido de la oposición (corresponsable, en cierta medida, de la situación socioeconómica); en estado semicatatónico, dedicaba su quehacer exclusivamente a lanzar himnos al sol, críticas y consignas más o menos anacrónicas, virtuales y demagógicas sin aportar ideas originales, factibles y rigurosas capaces de ilusionar a los frustrados y defraudados votantes y de producir una eficaz y drástica alternancia en el poder para sacar al reino del abismo de las tinieblas.

       El tiempo transcurría imparable y todo seguía igual (o peor) para los súbditos de a pie de aquel país que, ni de lejos, veían para ellos `brotes verdes´ por ninguna parte, ni mejoras tangibles y palpables en sus vidas diarias. Así que continuaron sumisos y estupefactos con resignada y `jobviana´ paciencia esperando que las cacareadas mejorías que continuamente proclamaban los Cancilleres del Reino -en la macroeconomía, las finanzas, la banca, la Bolsa, la `prima de riesgo´, la confianza y recuperación de los mercados, la optimización (¿) del modelo productivo, etc., etc.-; algún día, sus presuntos efectos positivos, repercutieran también en su deprimido y deplorable devenir, a ser posible antes del fin del milenio…. Eso sí, muchos de ellos juraban y perjuraban que en las próximas elecciones no los votarían ni de coña.”

Y colorín, colorado, este pseudocuento, se ha acabado (de momento)

Tomás M. Serna 
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Promoción del Buen Trato: Más allá de la prevención del bullying” por Alberto del Egido Moreno

FOTO_COLEGIOALBANTALa prevención del bullying o del acoso escolar es necesaria, pero puede hacerse de forma indirecta si aprendemos sistemáticamente a tratarnos bien.

Son muchos los vídeos educativos en los que se ven escenas de abusos. Los exponemos en las aulas y, en muchos casos, es necesario para desenmascarar ese tipo de situaciones (diferenciar un enfado puntual de una situación de acoso físico, psicológico o de rechazo/exclusión social) y facilitarles claves para poder enfrentarlas (acabar con la ley del silencio de los espectadores, diferenciar entre ser un chivato y ser un alumno solidario con un compañero que está sufriendo, cómo salir del rol de víctima o del rol de agresor, etc.).

Pero si nos quedásemos ahí correríamos el riesgo de estar enseñando sólo lo que no se debe hacer, y ya sabemos que “si no hay que pensar en un coche rojo” lo primero que hacemos es pensar en “un coche rojo”. Por ese motivo, proponemos considerar la prevención del acoso escolar como algo complementario a la Promoción del Buen Trato.

Elementos básicos de la Promoción del Buen Trato serían la inteligencia emocional, la autoestima, la asertividad, la empatía, las habilidades sociales, la resolución de conflictos, etc.

La educación de la inteligencia emocional podríamos enfocarla desde el conocimiento, reconocimiento y gestión de las distintas emociones para darnos permisos para sentirlas, así como tener herramientas para manejarlas de tal modo que no nos interfieran en nuestros procesos de socialización.

Para el desarrollo de la autoestima es necesario, en primer lugar, conocerse una a sí misma (reflexionar y crear un criterio propio para saber cuáles son mis propias preferencias, deseos, sentimientos, etc.) y, en segundo lugar, “tener en buena estima” eso que conozco de mí misma (valorar positivamente mis propias opiniones, preferencias, deseos, etc.). Las actividades que fomenten la capacidad crítica y la introspección juegan un papel fundamental. Igualmente, es importante facilitar actividades en las que todas las alumnas tengan oportunidades de sentirse “ buenas ” en cuestiones académicas o sociales, poder experimentar lo agradable de decir y escuchar con sinceridad características personales positivas y adquirir este hábito, etc.

Se hace necesario desarrollar la asertividad, aquella capacidad para poder expresar sin temores, ni remordimientos, ni culpabilidad, nuestras propias prioridades, intereses, sentimientos, etc. Hacerlo de tal modo que no impongamos lo nuestro a los demás (estilo agresivo) ni permitamos que nos impongan lo ajeno (estilo pasivo).

El desarrollo de la empatía para poder ponernos en la piel de los demás. Poder reconocer lo que siente en su cara, en sus expresiones corporales, en sus silencios.

La educación de las habilidades sociales, muy ligado a todo lo anterior, en la que sepamos en qué momento es oportuno o inoportuno determinados comportamientos.

La “provención” de los conflictos, en la que eduquemos para poder llegar a acuerdos cuando los intereses son encontrados, creando espacios, tiempos y mediadores para ello.

Todos estos contenidos no tienen por qué ser tratados de una forma secuencial, pueden ser trabajados al mismo tiempo.

Por otra parte, el objetivo no sería construirnos como seres perfectos y homogéneos, sino lograr reconocer nuestras virtudes y limitaciones, para adquirir las mejores estrategias con las que poder relacionarnos, en el presente y en el futuro, de la forma más satisfactoria posible.

Alberto del Egido Moreno
Psicólogo del Gabinete Psicopedagógico del Colegio Albanta
www.colegioalbanta.es