“La reforma del despido barato” por Javier López

A lo largo de esta crisis hemos visto caer empresas y aumentar el paro. Desde el inicio de la misma CCOO y UGT hemos planteado la necesidad de negociar las medidas para combatir la crisis y superarla.

Hemos hecho esfuerzos para alcanzar acuerdos: Sobre pensiones, sobre los trabajadores y trabajadoras del campo, sobre el trabajo doméstico.

Hemos intentado en dos ocasiones negociar en materia de contratación y en materia de negociación colectiva. Y hemos topado con el portazo en las narices de la patronal y la imposición del Gobierno. En la primera de las ocasiones, el Gobierno impuso una reforma laboral que dio lugar a la huelga general del 29-S. En la segunda, el desgaste del Gobierno condujo a la anticipación de las elecciones generales.

Con un nuevo Gobierno hemos intentado retomar la negociación y el Diálogo Social y hemos convenido recientemente un Acuerdo de Negociación Colectiva. Un Acuerdo que conduce a la senda de la negociación en la flexibilidad en las empresas y que compromete crecimientos moderados de los salarios a cambio de moderación en el crecimiento de los precios y la reinversión de beneficios.

Pero, a pesar de que el Gobierno saludó el Acuerdo, inmediatamente lo ha tirado a la papelera.

Lo ha tirado a la papelera porque la Reforma Laboral impuesta no solo legisla en aquello sobre lo que no había acuerdo, sino que tira por la borda y desprecia el Diálogo Social en todo aquello que es más propio de empresarios y sindicatos: La negociación colectiva.

Con todo, la Reforma Laboral decretada es, sin duda, la más dura, brutal y agresiva de todo nuestro periodo democrático. Con ella, el Gobierno abarata y facilita el despido y deja en manos del empresario todo el poder para despedir, incumplir el convenio, cambiar unilateralmente las condiciones de trabajo, el salario y el lugar de trabajo, eliminando la autorización administrativa en los Expedientes de Regulación de Empleo. Además, en una situación dramática como la que viven muchos Ayuntamientos, y Comunidades Autónomas, se facilita el despido en las Administraciones Públicas.

El país tiene un problema serio de empleo y la respuesta que ofrece el Gobierno es facilitar el despido. Lo que este país necesita es una reforma del sistema financiero que facilite el acceso al crédito de empresas y familias. Necesitamos una reforma fiscal que combata el fraude y haga más justo el reparto de las cargas fiscales.

Y necesitamos apuntalar las maltrechas finanzas de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas. Necesitamos pensar un modelo productivo sólido y sostenible. Con base industrial y servicios de calidad, repensando el futuro del sector inmobiliario. Necesitamos proteger a los parados y las familias, fortaleciendo las prestaciones y Servicios Públicos.

Vamos a tiempos turbulentos en los que la movilización tiene que abrir paso a la negociación. La Reforma es aplaudida por Ángela Merkel mientras los mercados siguen bajándonos la nota.

Es una evidencia que facilitar el despido produce más paro, menos consumo, menos actividad económica y de nuevo más paro, más crisis, más dureza, más recortes, más ajustes. Un bucle del que no saldremos con reformas como la impuesta, sino reactivando la economía y creado empleo.

Tenemos por delante un largo camino de debate en las empresas y la sociedad, de movilizaciones crecientes con una primera cita el 19 de febrero. Vamos a sembrar España de movilizaciones.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid

“Acabar con las inversiones. Las medidas de Rajoy” por Francisco Javier López

Recortes en salarios y empleo público.  Recortes sociales en Renta Básica de Emancipación, Salario Mínimo, atención a la dependencia.  Pero no sólo eso.  Las primeras medidas de Rajoy incorporan también recortes sustanciales en inversiones públicas.  El grueso del ajuste, el 66 por ciento del recorte, se centra en cuatro ministerios inversores (Fomento, Industria, Economía y Exteriores), además de 1.000 millones de euros en inversiones autonómicas.

Exteriores ve reducir en un 66 por ciento su presupuesto, afectando a las inversiones en cooperación internacional.  Pero el mayor volumen  de recorte (1.600 millones de euros) se produce en el Ministerio de Fomento, donde RENFE y autovías sufren los retrocesos más profundos.

Industria, por su parte, pierde 1.100, millones de euros perjudicando entre otros los procesos de reestructuración de la minería del carbón, en León, Asturias o Teruel.

También Economía pierde más de 1.000 millones de euros, laminado sobre todo las ayudas a la Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i), que pierden 600 millones de euros.

Otro golpe en inversión se produce en Hacienda, con una reducción de 200 millones de euros en RTVE, condenando a la televisión pública de calidad, a la que ya se la ha privado de los ingresos por publicidad.

Si la inversión privada está desaparecida y la pública ha sufrido pasados y nuevos recortes, la conclusión es que la actividad económica se resiente y la crisis se agrava.

Las inversiones en Fomento, Industria, I+D+i no son lujos, sino necesidades fundamentales para evitar la recesión, recomponer un modelo productivo muy debilitado por la crisis y contener la sangría de empleo.  No aparece que nuestro nuevo Gobierno haya entendido esta necesidad, incurriendo de nuevo en el error de priorización absoluta de la contención del déficit público, frente a la reactivación económica y el empleo.

Francisco Javier López Martín, Secretario General de CCOO de Madrid

“Municipios, una deuda pendiente” por Francisco Javier López

El 20-N expiró la tregua que algunos políticos se habían dado antes de iniciar la senda de los recortes en unas maltrechas finanzas municipales golpeadas por la crisis.  Una crisis económica que ha provocado que los Ayuntamientos hayan visto mermados en más de un 63 por ciento sus ingresos.

El problema de los Ayuntamientos no es ni su deuda, salvo excepciones como el Ayuntamiento de Madrid, ni su déficit público.  Los ayuntamientos soportan un 5,6 por ciento de toda la deuda pública española y su déficit es del 0,6 por ciento.

El problema municipal se encuentra en que los Ayuntamientos sólo asumen el 13 por ciento del total del gasto público, frente al 36 por ciento de las Comunidades Autónomas y el 51 por ciento del Estado.  La media europea de gasto municipal supone el 25 por ciento del total.  Incluso en Estados centralistas como el francés el gasto municipal supone el 22 por ciento del total.  En otros como Finlandia o Suecia los municipios soportan más del 44 por ciento del total del gasto.

Si los municipios se muestran incapaces de soportar sus gastos anuales se debe a una nunca bien resuelta financiación municipal y a unos compromisos de gasto contraídos para asumir competencias que corresponderían en más del 70 por ciento de los casos a las Comunidades Autónomas, como bomberos, cultura,  promoción social, o sanidad.

Si a esta situación le añadimos las limitaciones que el Ministerio de Economía ha dictado para la refinanciación  de la deuda municipal, el pago de esa deuda y el pago a los proveedores de bienes y servicios, puede llevar a una situación que los Ayuntamientos, privados de los ingresos que aportaba el boom inmobiliario, no pueden superar por sí mismos, sin la ayuda de otras Administraciones.

Una situación que podría llevar a la ruina municipal, pero que podría ser solucionada poniendo en marcha unas cuantas medidas sensatas.

En primer lugar conocer la situación real de cada Ayuntamiento en cuanto a déficit y deuda financiera y a proveedores.  Determinando qué servicios propios o impropios están prestando.

En segundo lugar, los Ayuntamientos deben poder refinanciar su déficit, aún limitado a no superar determinados límites de endeudamiento.

En tercer lugar deben acometerse políticas de austeridad, eficacia, eficiencia y control del gasto, especialmente el gasto superfluo, gasto en altos cargos y puestos de confianza, coste de las concesiones administrativas y privatizaciones.  No se explica que haya alcaldes, concejales y altos cargos, que tienen sueldos superiores al Presidente del Gobierno y sus Ministros.

Sería conveniente revisar y renegociar los contratos y pliegos de condiciones de las empresas que prestan servicios al Ayuntamiento para suprimir clausulas abusivas y ventajistas.

La Comunidad de Madrid debería de dotar un Fondo de Financiación Local, un Fondo de Rescate de 2.000 millones de euros, para sanear de forma controlada los municipios madrileños.  Unos recursos vinculados a Planes de viabilidad y saneamiento económico en los Ayuntamientos solicitantes de los mismos.  Unos Planes de Ajuste que no deberían afectar nunca a servicios públicos esenciales como ayuda a domicilio, o educación.

Unos fondos gestionados por la Comunidad de Madrid, con la participación de la Federación Madrileña de Municipios y los Agentes Económicos y Sociales.

Por último, parece urgente abordar una segunda descentralización del Estado, estableciendo competencias municipales y los recursos necesarios para gestionarlas.

Los Ayuntamientos, siendo la Administración más cercana a la ciudadanía, no pueden ser opacos y poco transparentes. La participación social es más fácil en ellos y una condición para la credibilidad y la regeneración democrática.  Ingresos, gastos, sueldos de alcaldes, concejales, cargos públicos y de confianza, deben ser absolutamente transparentes.

Estas medidas permitirían evitar mucho sufrimiento innecesario para la ciudadanía.  Si no se afrontan no haremos sino sembrar desconfianza, retrasar la salida de la crisis, seguir perdiendo empleo, debilitar la calidad de nuestras vidas.  Es el momento de elegir entre soluciones duras pero equilibradas y compartidas, o forzar el sufrimiento  y provocar el conflicto.

Francisco Javier López Martín, Secretario General de CCOO de Madrid.

“El paro devora a Madrid” por Francisco Javier López

El paro y su evolución en Madrid empieza a ser algo indecente.  Mientras, Esperanza Aguirre culpa al de la ceja y Arturo Fernández reclama un “gobierno fuerte”.  Algo así como “Contra el paro mano dura”, por lo que pudiera pasar.

Es indecente que en un trimestre como el de verano, la Encuesta de Población Activa indique que Madrid es campeón del paro en España con 28.100 parados más y con 71.000 empleo menos.  Madrid tiene ya 573.000 personas paradas y un 17 por ciento de paro.

Es fácil justificarse diciendo que la media de paro en España es del 21,5 por ciento, pero nada en la estructura productiva madrileña justifica que dupliquemos la tasa de paro media en Europa.  Hace tan ´solo cuatro años, antes de la crisis, el paro en Madrid no llegaba al 7 por ciento.

Somos los campeones del crecimiento del paro en España.  No es tolerable que en un trimestre el paro haya crecido un 5,2 por ciento y eso que el Presidente de la CEIM cantó en pleno verano los beneficiosos efectos de creación de empleo que produjo la visita del Papa.

De los 71.000 empleos perdidos, y son ya 280.000 los empleos destruidos desde que empezó la crisis, la mayoría son empleos de mujeres (-67.000) y la mayoría en los Servicios (-57.000), aunque llama la atención que la desmantelada construcción siga perdiendo 21.000 empleos.

Ni la mano dura de Arturo, ni la cejafobia de Esperanza Aguirre aportan solución alguna.

La situación es tan grave que Esperanza Aguirre debería convocar una reunión de urgencia del Consejo de Madrid, donde se encuentran, empresarios, sindicatos y Gobierno Regional para afrontar el problema del paro.  Sobre todo teniendo en cuenta que de las 573.000 personas paradas, son ya 275.000 las que no cobran ningún tipo de prestación por desempleo.

Miles de dramas familiares que Esperanza Aguirre no puede esquivar.  Madrid ha caído a niveles de ocupación de 2005 y alcanza la mayor tasa de paro de todos los tiempos.

Esperanza Aguirre le entregó las responsabilidades de empleo a la Consejera de Educación Lucía Figar, pero la Consejera se ha enfrascado en un Conflicto Educativo, con camisetas verdes de por medio, que impide atender al problema primero de los madrileños, el empleo y el paro.

Hay que atrapar al toro por los cuernos para derribarlo.  Hay que crear un mecanismo que recupere el papel que realizaba el defenestrado Servicio Regional de Empleo, especialmente en la atención a los parados y promoción de empleo.

La Consejera Lucía Figar, debería pacificar cuanto antes, el Conflicto Educativo, para acometer el primer problema para Madrid y los madrileños, el del paro, negociando un Plan de Choque que luche por mantener el empleo, crear nuevos puestos de trabajo y proteger a las personas desempleadas y sus familias.

Creemos, igualmente, que no es posible combatir el paro sin mantener los capítulos de inversión en los Presupuestos Regionales.  Los capítulos que pueden reactivar la economía, sin debilitar los capítulos de gasto social, que contribuyen a mantener la estabilidad y cohesión social del país.  Es el único camino

Francisco Javier López Martín, Secretario General de CCOO de Madrid

“Nueva caída de las hipotecas” por Francisco Javier López

Hace poco se publicaron los datos de hipotecas concedidas en Madrid a lo largo del mes de Junio.  Ya sabemos que Estadística trabaja con varios meses de retraso, pero con datos fiables.

El dato de créditos formalizados para comprar un piso, es un termómetro muy fiable al afectar a un sector como el inmobiliario y de la construcción que han sido el motor principal del crecimiento económico español.

Pues bien, en Madrid el número total de hipotecas realizadas con respecto a Junio del año pasado ha caído un 47,2 por ciento.  En el caso de las viviendas se han hipotecado cerca de 4.300 viviendas frente a más de 7.000 en Junio de 2010.  El volumen de dinero concedido en crédito hipotecario ha sido, lógicamente, casi la mitad que el año anterior.  La caída en Madrid es mayor que en la media nacional, si bien en ninguno de los dos casos el importe de la hipoteca media se desploma.  La hipoteca media en Madrid cae un -2,1 por ciento, mientras en la media española crece un 0,2 por ciento.

Los datos son claros.  Se hipotecan menos viviendas porque se venden menos pisos.  Porque la crisis desaconseja invertir en vivienda.  Porque las familias no nos animamos a meternos en una hipoteca en un escenario complicado y porque los precios no bajan, o no bajan lo suficiente como para animarse a comprar.

Nuestro país tiene que pensar su futuro económico sin poner el acento exclusivo en el sector inmobiliario.  La calidad de nuestros productos y servicios será cada vez más esencial,  pero mientras no desembolsemos ese tremendo stock de viviendas construidas no habremos despejado el riesgo de nuestro sector bancario, hoy mucho más interesado en vender pisos que en facilitar créditos a familias y empresas.

Por eso llama la atención, la incapacidad de nuestros gobernantes, de izquierdas y derechas, de ayuntamientos, Comunidades Autónomas o del Estado, para solucionar este lastre que actúa como cuello de botella para afrontar y superar la crisis.

Por eso CCOO hemos insistido en que es importante que las personas que viven la crisis, no se vean acogotadas aún más por la hipoteca, adoptando medidas como moratoria en el pago o la dación en pago.

Pero hay que ir más allá.  Ir a una política de vivienda en alquiler y hay que reconducir los precios de la vivienda a márgenes mucho más razonables de lo que el crecimiento especulativo en los últimos tres lustros ha producido.

Eso significará que muchos tendrán que renunciar a beneficios astronómicos y que no pocos  tendrán que reconocer pérdidas, al admitir que el precio pagado por la recalificación, y el suelo fue excesivo, especulativo y no se correspondía con márgenes razonables de  ganancias.

Cuanto más tardemos en reconocer el problema, afrontarlo y adoptar medidas que den salida a esa bomba de relojería instalando en mitad de la economía española, más tardaremos en estar en condiciones de solucionar los problemas.

Francisco Javier López Martín, Secretario General de CCOO de Madrid

“El paro consume a la ciudadanía madrileña” por Francisco Javier López

En el mes de Mayo el paro descendió en España en casi 80.000 personas.  En Madrid el descenso del paro no llegó a 3.200 personas.  Madrid es la Comunidad en la que menos ha bajado el paro, en toda España.

Aun bajando el paro, seguimos teniendo más parados que hace un año.  Son casi 476.000 las personas inscritas como paradas en la Región.  Un cifra inasumible e inaceptable para una sociedad democrática y pretendidamente moderna, incapaz de asegurar la fuente de sustento para las economías familiares.

Además, el paro baja menos en el caso de las mujeres que contabilizan más mujeres paradas.  Un mal dato que se ve agravado con el hecho de que el 86,4 por ciento de los contratos que se realizan son temporales.  Dos puntos porcentuales más que hace un mes.

El paro comienza a golpear a las mujeres con mayor intensidad y los contratos que se realizan son aún más temporales.  La Reforma Laboral, abaratando y facilitando el despido, sólo ha contribuido a generar más temporalidad y precariedad laboral.

El tiempo de permanencia en el paro es cada vez mayor.  La consecuencia es que son cada vez más las personas que pierden sus prestaciones por desempleo.  Más de 7.000 parados y paradas madrileños han perdido en Mayo la prestación.  Son ya 190.000 personas en esta situación en Madrid.

El paro sigue alcanzando  cifras intolerables, aumenta el paro de las mujeres, crece el paro de larga duración y crecen cada vez más las personas que carecen de todo tipo de prestación, subsidio y ayuda por desempleo.

Las políticas de ajuste y recorte del gasto público, las reformas indeseables que no abordan los problemas reales y cargan la mano sobre los trabajadores, ya sean adoptadas por el Gobierno Central o por los gobiernos autonómicos como el madrileño, junto a la irresponsabilidad de una clase empresarial cada vez más oportunista, producen contracción económica y aumentan la precariedad laboral, sin corregir el problema del paro.

Para salir de esta situación es indispensable mayor inversión pública, fortalecer los servicios públicos y su calidad, reforzando las políticas de ayudas a las personas desempleadas y estableciendo un mayor compromiso empresarial con la actividad económica no especulativa y el empleo con derechos laborales.

Hemos pedido al Gobierno Regional que reúna de inmediato el Consejo de Madrid, para negociar con empresarios y sindicatos medidas urgentes para abordar los graves problemas de los trabajadores madrileños.

Francisco Javier López Martín, Secretario General de CCOO de Madrid

“Rescate de los ayuntamientos” por Javier López

Hemos celebrado en CCOO de Madrid unas Jornadas sobre “Deuda, financiación local y repercusión en el empleo”.  Un debate esencial en tiempos de una crisis, larga, dura que se va a prolongar en el tiempo y que tiene efectos desastrosos sobre el empleo.   Los datos de empleo en Madrid ponen de relieve la dramática situación de 543.000 personas paradas en la Región, de las cuales 240.000 carecen de todo tipo de prestación, subsidio, o ayuda.  Una cifra que llegará a finales de este año a 300.000 personas paradas sin protección alguna.

Frente a quienes consideran que este país necesita reformas laborales, de la negociación colectiva, o de la protección social (pensiones, sanidad, educación, dependencia), CCOO hemos planteado que este país lo que necesita es revisar en profundidad un modelo económico de crecimiento endémico de la construcción, que ha funcionado como un cáncer con metástasis en todo el sistema productivo y de los servicios.

La irresponsabilidad inmobiliaria y financiera, han funcionado como una pandemia que ha recorrido el planeta derribando economías, destruyendo empleos y afectando más a países como España, Irlanda, Grecia o Portugal, que habían fiado su crecimiento a la financiación del sector inmobiliario, creando una burbuja especulativa de los precios de la vivienda.

Necesitamos reformar, reconstruir un nuevo modelo económico más sólido y productivo.  Necesitamos inversión pública, a falta de la privada, para reactivar la economía y comenzar a crear empleo cuanto antes.  Necesitamos proteger a las personas paradas.  Necesitamos asegurar la protección social para evitar quiebras y fracturas sociales.  Para afrontar estas líneas de trabajo y de futuro necesitamos asegurar los recursos.  Para tener recursos crediticios necesitamos una reforma en profundidad del sistema financiero, asegurando la fluidez entre el ahorro y el crédito.  Algo que no garantizan los bancos españoles en este momento.  Para obtener recursos, necesitamos reformar nuestro sistema fiscal, opaco, oscuro, injusto y desequilibrado, que carga la recaudación sobre los trabajadores y sus nóminas y que es complaciente y permisivo con las rentas del capital y especialmente las más altas.

Pero, junto a estas reformas, no podemos olvidar otra esencial y determinante en estos momentos, como es el de la Reforma del Sistema de Financiación Municipal.  Se habla mucho de los Ayuntamientos como administración más cercana a los ciudadanos.  Hay que recordar que un Ayuntamiento es tan  Estado como el gobierno Central o como una Comunidad Autónoma.

Sin embargo los Ayuntamientos son grandes maltratados por la descentralización autonómica.  Tras más de 30 años de democracia la participación del gasto municipal en el conjunto de gastos del Estado no va más allá del 13 por ciento del total, mientras que las Comunidades Autónomas han pasado a gestionar el 36 por ciento del gasto total, que incluiye la Seguridad Social.

La media de participación del gasto municipal en el total, en la zona euro es del 24,8 por ciento.  Casi uno de cada cuatro euros del gasto del Estado es municipal.  Hasta los países,  tradicionalmente centralistas como el francés mantienen un gasto municipal que supone el 22 por ciento del total. Reitero, en una España  autonómica y descentralizada, los Ayuntamientos no suponen más del 13 por ciento del gasto total.

Tampoco  desde el punto de vista de la participación de los Ayuntamientos en los ingresos del Estado la situación es mejor.  Los Ayuntamientos se encuentran en el 7 por ciento, mientras el Estado se queda con el 56 por ciento y las Comunidades Autónomas se quedan con el 36 por ciento de los recursos  recaudados.

Los Ayuntamientos, necesitan clarificar su sistema de financiación.  Cada dos por tres asistimos a una reforma de la financiación autonómica.  La última dotando con 11.000 millones de euros, más, ya en plena crisis, a las Administraciones  autonómicas.  Cada vez que esto ocurre se anuncia una reforma de la financiación municipal que nunca llega.  Por esta vía, los Ayuntamientos sin competencias claras, ni financiación estable, caminan de cabeza hacia su ruina económica, golpeando al empleo.

España necesita una segunda descentralización, que establezca el mapa de competencias municipales y establezca la financiación local estable y segura de esas competencias.  Mientras tanto el Gobierno de España debería tratar a los Ayuntamientos como a las Comunidades Autónomas, no imponiendo limitaciones extraordinarias a la refinanciación de la deuda municipal siempre que no aumente el endeudamiento.

En cuanto al Gobierno Regional de Esperanza Aguirre, no puede seguir mirando para otro lado,  cuando cerca de 60 ayuntamientos madrileños se encuentran al borde de la suspensión de pagos, el Expediente de Regulación de Empleo y la pérdida de puestos de trabajos directos e indirectos.

No es entendible que se establezcan fondos de rescate europeos para los países miembros, fondos de ayuda pública para salvar a la banca y por el contrario la Comunidad de Madrid no cuente con un Fondo de Rescate para evitar el colapso financiero de los Ayuntamientos, que puede agudizarse a partir de las elecciones autonómicas y municipales del 22 de Mayo.

Como Administración más cercana a los  ciudadanos, los Ayuntamientos deben ver despejado su futuro de financiación y solucionados los problemas derivados de la crisis, para planificar inversiones, crear empleo y favorecer la máxima calidad de los servicios públicos que prestan.

Francisco Javier López Martín, Secretario General de CCOO de Madrid.