“Por el pleno reconocimiento de los migrantes como sujetos de derecho” por Víctor Granado

He aquí un margen que avanza, un centro que retrocede.
Oriente ya no es en absoluto Oriente,
ni Occidente, Occidente.
Porque la identidad es plural,
ésta no es una ciudadela o una trinchera.
Mahmoud Darwich
Comme des fleurs d’amandier ou plus loin, Paris, Actes sud, 2007

FOTO_VICTORGRANADOHoy más personas que nunca viven fuera del lugar en el que nacieron, algo que no necesariamente se corresponde con vivir en «el extranjero». En ocasiones esa vida en otro lugar se desarrolla en lo que para algunas personas es su hogar, aunque no hayan nacido en él o vivido allí durante su infancia o juventud. Pero más que hablar aquí de la relación  con el lugar de origen o el lugar de residencia hoy, en el día internacional de las personas migrantes, quiero subrayar la relación que todos tenemos con el proceso dinámico de migrar. En 2013, según los datos del informe de septiembre de la ONU sobre migraciones internacionales, 232 millones de personas o el 3,2% de la población mundial son migrantes. Se trata de una cifra sensiblemente mayor que los 175 millones de personas migrantes registrados en el año 2000 y que los 154 millones registrados en 1990. El 74% de los migrantes está en edad de trabajar y el 48% de la población migrante son mujeres. Sólo el 35% de la población migrante se corresponde con el desplazamiento de tipo sur-norte.

Estos pocos datos muestran que vivimos en un contexto de desplazamiento global del que todos formamos parte. Las migraciones no pueden comprenderse sólo como desplazamientos puntuales motivados por una alteración momentánea del orden, ya sea un conflicto bélico o una catástrofe natural. En la actualidad todos somos susceptibles de devenir migrantes y vernos envueltos en un proceso de desplazamiento. La desigual distribución de renta y población, así como la capacitación laboral de las personas regulan la distribución global de población a lo largo del planeta dentro de una red compuesta por distintos nodos de atracción de población, que rompe la estructura simplista y falaz del esquema de migración norte-sur que une pobreza y migración. No hay centro ni fin del desplazamiento, ni países o regiones puramente receptoras o emisoras de flujos migratorios. El desplazamiento es parte esencial de nuestro modo de vida las migraciones son una realidad constitutiva de la forma transnacional de nuestro mundo.

Además de romper con el modo simplista de contextualizar la migración en nuestros días, en el día internacional de los migrantes debemos, sobre todo, reivindicar los derechos de los migrantes y denunciar las situaciones de injusticia, vulnerabilidad y privación de derechos que amenazan la realidad de los procesos migratorios. Para ello recuerdo aquí las palabras con las que comenzaba la declaración conjunta de Expertos de las Naciones Unidas de 2012:

GINEBRA, BANJUL, WASHINGTON D.C. (18 de diciembre de 2012) – “En un día como hoy, unimos nuestras voces para reconocer las invaluables contribuciones que a diario hacen millones de migrantes en todo el mundo para crear mejores condiciones de vida para todos. A pesar de participar en nuestras sociedades, el otro lado de la historia es que por el simple hecho de ser migrantes, millones de personas son víctimas de discriminación, xenofobia y diversas violaciones a sus derechos humanos. Es por eso que hoy, en el Día Internacional del Migrante, reafirmamos que los derechos humanos son derechos de todas las personas. Un compromiso real de los Estados en relación con los derechos humanos de los migrantes requiere del pleno reconocimiento de los migrantes como sujetos de derecho. Los derechos humanos derivan de la dignidad humana y no del origen nacional o de la situación migratoria de las personas.

Hoy debemos denunciar la criminalización de los migrantes en situación irregular, su hostigamiento y persecución, la privación de derechos fundamentales como el derecho a la salud, el establecimiento de vallas o “medidas de protección fronteriza” como las de Ceuta y Melilla, la existencias de redadas y controles de identidad xenófobos en las calles de nuestras ciudades y la existencia de centros de internamiento para extranjeros que violan estándares mínimos exigibles a un Estado y una sociedad civil que dicen defender los derechos humanos y la democracia.

Ningún ser humano es ilegal

Víctor Granado Almena
Profesor de Filosofía
Investigador dedicado al estudio de las migraciones y a los DD.HH.  
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“Una memoria demasiado selectiva” por Juan Torres García

FOTO_JUAN_TORRESHace unos días leía un artículo en El País en el que se hablaba de la capacidad que tenemos los seres humanos para recordar lo que nos interesa y así poder seguir haciendo aquello que queremos. Esto ocurre, simplemente, porque nuestra memoria es selectiva. Al leer el artículo recordé, como consecuencia de la reciente huelga de limpieza de Madrid, las declaraciones de la alcaldesa de Madrid y del presidente del Gobierno en defensa del derecho de los ciudadanos madrileños a caminar por unas calles libres de suciedad y basura. Los dos han hecho una encendida defensa de la necesidad de restringir (perdón, regular aún más) el derecho de huelga. Queda claro que en un estado democrático el respeto a los derechos de los ciudadanos tiene que ser el objetivo máximo de los gobernantes. Sin embargo en este caso tanto la alcaldesa como el presidente tienen una memoria demasiado selectiva, ya que al defender el derecho a pasear por la calle sin tener que sortear basuras ni desperdicios han omitido el artículo 35 de nuestra Constitución, en el que se reconoce a todos los españoles el derecho al trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, algo que sencillamente a Ana Botella se le olvidó cuando posibilitó, a través de la regulación de los contratos de adjudicación, que las empresas concesionarias del servicio de limpieza de Madrid pudieran despedir a más de un millar de trabajadores y rebajar en más de un 40% el salario del resto. Por cierto, mayoritariamente los vecinos de la ciudad de Madrid han comprendido las razones de los trabajadores y se han solidarizado con su causa.

La historia y la vida cotidiana están llenas de ejemplos de cómo los responsables públicos a menudo prefieren acordarse exclusivamente de los derechos que a ellos más les interesan. Uno de éstos es el referido al derecho de los padres y madres a elegir el colegio y el tipo de educación que queremos para nuestros hijos y que los actuales responsables de la educación madrileña no se cansan de recordarnos. Cada vez que oigo este argumento sé que después viene la cesión de suelo público para construir un centro concertado, en la mayoría de los casos religioso, o bien para autorizar la ampliación de los que ya existen. Sin embargo, supongo que como consecuencia de su “memoria selectiva”, olvidan el derecho de las familias a elegir la educación pública. Un ejemplo de lo anterior es el caso que se está dando en uno de los colegios de mi ciudad, San Sebastián de los Reyes. Al inicio del curso actual la Comunidad de Madrid decidió eliminar una de las dos clases de niños de tres años -primero de educación infantil- y aumentar escandalosamente el número de alumnos de la clase que queda. Está claro que la Consejería de Educación no va a autorizar que se matricule en este colegio ningún otro alumno (ya ha habido algún caso en el que se ha denegado), puesto que si aumentara el número de alumnos de tres años se tendría que abrir una nueva clase desdoblando la única y masificada que hay ahora.

¿Dónde está la libertad de elección de las familias que quieran que sus hijos vayan a este colegio? ¿Dónde queda la libertad de poder elegir un colegio que tiene un proyecto educativo y una ubicación por la que se pueden sentir atraídas algunas familias? Sencillamente, esta posibilidad de elección no existe para las familias que elegimos la escuela pública, y el derecho “selectivo” de elección únicamente está disponible para aquellos que deseen elegir la escuela privada-concertada.

Desgraciadamente no sólo estamos ante un caso de memoria selectiva de la Comunidad de Madrid frente a un mismo derecho sino que nos encontramos ante una enorme y peligrosa irresponsabilidad ya que con sus decisiones, absolutamente partidistas e ideológicas, están poniendo en peligro el derecho de los alumnos de este colegio a una educación digna tal y como recoge el artículo 27 de la Constitución Española y el estupendo proyecto de mejora que ha elaborado su comunidad escolar.

En algún momento tendremos que poner freno a tantas aplicaciones selectivas y arbitrarias de los derechos ciudadanos, volviendo a poner en marcha medidas que garanticen a todos y a todas los mismos derechos y las mismas oportunidades.

Juan Torres
AMPA “Buero Vallejo” de San Sebastián de los Reyes

“Perdemos calidad de vida mientras aumenta la desigualdad” por Esperanza Fernández

Esperanza Fernández, portavoz UPyD GetafeHa sido muy repetido, criticado y denunciado que las medidas de reducción del déficit llevadas a cabo por el Gobierno están suponiendo una merma y empeoramiento muy significativos en los servicios básicos que conformaban nuestro Estado del bienestar. Realmente, nunca mereció plenamente tal nombre, pues nunca estuvimos a la altura de los estados más avanzados en materia de bienestar público. Por ejemplo, la Ley de Dependencia nace lastrada porque no se contemplaba la financiación de la misma y la crisis económica no ha hecho sino agravar los problemas para su aplicación, que presenta, por otra parte, grandes diferencias según comunidades autónomas.

Pero lo que está ocurriendo en los últimos años no solo está produciendo que el cuarto pilar del estado del bienestar, la atención a la dependencia , se siga resquebrajando hasta convertir la ley en una gran mentira, sino que los otros tres, la sanidad, las pensiones y la educación, sigan un proceso de deterioro acelerado. Por otro lado, las diferencias entre comunidades autónomas no hacen más que aumentar, así como entre personas.

Iremos viendo paulatinamente los efectos en nuestro bienestar de los recortes y ya hay indicadores que van reflejándolos. La esperanza de vida es un indicador fiable. Es posible que el descenso en la misma por primera vez en la serie histórica sea una consecuencia de la situación de pérdida en servicios públicos que vivimos. Desde principios del siglo XX, este indicador había experimentado un crecimiento sostenido año tras año. Sin embargo, los últimos datos, según las cifras que presentó hace unos meses el Consejo Económico y Social en su Memoria Socioeconómica, muestran un descenso: hemos pasado de 2011 a 2012 de una expectativa de vida 84,97 a 84,72 años en mujeres y de 79,16 a 79,01 años, en hombres en ese periodo. En el conjunto de países, hemos pasado del puesto 6º al 7º. Habrá que esperar los datos de próximos años para ver si esta pérdida representa una tendencia o es un dato anecdótico pero, en principio, es preocupante, sobre todo puesto en relación con otros.

En este sentido, también hay que reparar en la advertencia realizada la pasada semana por la OCDE, sobre las consecuencias negativas de los recortes en sanidad que han supuesto un incremento de las dificultades para acceder al sistema en uno de cada tres países miembros de la entidad en el periodo 2009 a 2011. En el caso de España se critica concretamente el aumento de las listas de espera, denuncia que corrobora la percepción ciudadana sobre este problema. A ello hay que añadir las medidas de copago cuyos efectos sobre la salud y la mortalidad aún no están evaluados pero que sin duda serán visibles en poco tiempo.

No es preciso mencionar que el desempleo y el empobrecimiento creciente están produciendo un aumento de la malnutrición de las capas más desfavorecida, factor muy influyente en la salud y la expectativa de vida. Los pensionistas están jugando un papel esencial para paliar la situación de desempleo de los miembros en edad activa de las familias pero el panorama tampoco se presenta halagüeño pues ese pilar hasta ahora sólido también se empieza a resentir si el proyecto de ley de reforma de las pensiones sale adelante como está previsto, es decir, sin garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones.

Frente a este panorama en buena medida provocado por las medidas del Gobierno o su inoperancia, este no está haciendo nada por evitar el sufrimiento de los más desfavorecidos. Todo lo contrario, las medidas emprendidas van directamente contra ellos mientras no remedia el sistema fiscal injusto donde, a través de las SICAV, las grandes fortunas tributan un 1% mientras las clases medias van desapareciendo ahogadas por una situación que las ha obligado a soportar las consecuencias del rescate bancario, del que han resultado ilesos los responsables, y el derroche de las administraciones públicas.

Como telón de fondo de nuestro desolador panorama económico y social, nos encontramos con la crisis política que es una de las causas principales de la económica y de su pervivencia. Nuestro modelo territorial, que ni el partido en el Gobierno ni el principal partido de la oposición están dispuestos a cambiar, mucho menos los nacionalistas, nos ha llevado a un Estado residual donde las comunidades autónomas tienen las competencias más importantes sobre las políticas de igualdad. Un Estado, por tanto, que requiere reformas urgentes para asegurar la igualdad y el bienestar de todos los ciudadanos.

Esperanza Fernández Acedo
Concejal portavoz Grupo Municipal de UPyD Getafe

“Historia de un cartel” por Guillermo Infantes Capdevila

FOTO_GUILLERMOINFANTESEl otro día fui víctima de un engaño. Me atrevo a decir que “me la jugaron” de manera triunfal, que casi llego a engrosar el colectivo de pardillos que de fijo han caído ─inocentes ellos─ en tal treta. Eran en torno a las 9 de la mañana, recién llegado a la facultad y con las manos con el tembleque habitual del que sale de casa sin guantes con tres grados en la calle. Antes de subir a clase, reparo en un cartel bastante llamativo que cuelga del tablón de anuncios y reza: “No a la subida de tasas, frente a su sistema educativo: REVUELTA”. No voy a decir que yo sea un célebre entendido en carteles reivindicativos, pero por mi condición de estudiante e inquieto, tampoco negaré tener ciertas nociones de las proclamas de los diferentes grupos estudiantiles. Últimamente, estos carteles se suelen encontrar muy a menudo, pero acompañados de un Karl Marx de fondo hecho con photoshop, o bien con un puño enarbolando un lápiz que, en vez de tener gomita de borrar por el lado opuesto a la mina, goza misteriosamente de una llave inglesa. Este cartel no tenía nada de eso, pero llamaba la atención. La llamaba por juntar un chirriante amarillo con un negro muy agresivo, y por ir firmado por un logo con flechas que recuerdan a las de Falange Española. Me pregunté, obviamente, a quién correspondería tal combinación pictórica. Entonces, animado por la coherencia de sus reivindicaciones ─las cuales pensé que compartía─ indagué.

Lograron atraer mi curiosidad, llegué a dar con su página web y leí detenidamente lo que reivindicaban, por lo que “luchaban”, siempre “en beneficio del estudiante”. Entonces fui analizando su discurso: algo sencillo de comprender, fácil de simpatizar y tremendamente exaltado. Así como no me he erigido en experto en carteles, tampoco lo voy a hacer en historia, pero también dispongo de ciertas nociones. El Sindicato Español Universitario (SEU) nació durante la II República de la mano de Falange e impulsado por el hijo de Miguel Primo de Rivera, José Antonio Primo de Rivera. Era la organización encargada de captar a los estudiantes universitarios para que pasaran a las filas de las JONS y Falange, haciendo uso de un discurso atractivo, cargado de vigor y de orgullo de ser estudiantes. De carácter sindical y corporativista, trataron de cargarse a su competencia: la FUE (Federación Universitaria Escolar) que se situaba como una asociación progresista. Lograron difundir su ideario entre los universitarios y llegaron a tener una relevancia notable en la Universidad Central (actualmente la Complutense).

Es difícil no encontrar cierta similitud entre el discurso de la organización responsable del cartel con el que yo me topé y el SEU. Los separan 80 años, pero un mismo contexto de frustración entre los jóvenes, de desesperación y ganas de acabar con todo. Triunfan los discursos simplones, y organizaciones simplonas y apolilladas se aprovechan en este aspecto para lograr hacerse un hueco en el panorama universitario actual.

Es preocupante ver cómo arrecian los grupos extremistas en las universidades y la facilidad con la que logran seguimiento haciendo uso de un discurso demasiado general y atractivo, apetitoso para todos los estudiantes.

Guillermo Infantes Capdevila
Representante estudiantil UC3M
Área de Estudiantes del Consejo de la Juventud de Alcobendas

“Diferentes formas de gobernar: sí hay diferencias” por Manuel Robles

Manuel RoblesExiste una corriente de opinión muy extendida, poco matizada, y sobre todo interesada, respecto al “todos son iguales” que me ha producido siempre una enorme preocupación y sobre todo una sensación de injusta percepción. Cierto es que en la actualidad la política con mayúsculas está llena de condicionantes, de determinismos socioeconómicos dirigidos desde el poder financiero mundial, donde los gobiernos aparecen como rehenes de estos poderes. Poderes muy opacos, que no se presentan a las urnas, que no responden ante la sociedad de sus errores, y la mayoría de las veces tampoco ante la Justicia. Pero son determinantes a la hora de producir verdaderas hecatombes económicas que tienen consecuencias sociales tremendas. Cierto es que la política ha estado y está salpicada de algunos comportamientos indignos, pero la gran mayoría de los que tenemos responsabilidades políticas o de gobierno nos dedicamos con total dedicación y honestidad a intentar mejorar nuestras ciudades en todos los campos que afectan al bienestar de las personas. Por lo menos desde una ideología progresista y de izquierdas.

Y desde esta ideología quiero defender que TODOS NO SOMOS IGUALES. Hay diferencias muy notables en las formas de gobernar y en las políticas que se aplican. No es lo mismo, como se puede comprobar hoy con toda crudeza, un gobierno de izquierdas que uno de derechas. Y lo digo desde mi experiencia de gobierno de un Ayuntamiento como el de Fuenlabrada, donde teniendo unas competencias y recursos muy limitados, cada día más cercenados por el gobierno del PP, nuestra forma de gobernar es muy diferente.

Demostramos que es posible hacer compatible una gestión económica solvente con unas políticas de marcado acento social. El gobierno municipal que presido destina más de un 50% al gasto social, a ayudas a las familias, a potenciar la igualdad, la participación, la cultura, el deporte, o la formación para el empleo, entre otras actuaciones de marcado acento social. Desde la izquierda se pueden racionalizar gastos, pero nunca privatizar servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación, o las políticas de apoyo a los más necesitados. Desde la izquierda se actúa con políticas de igualdad y de defensa del Estado de Bienestar, de avanzar en derechos y libertades. No se utiliza la religión como arma ideológica y se respetan la separación de poderes dentro de un Estado Democrático. Se tiene sentido y sensibilidad sobre el interés general. Se gobierna con una visión progresista y cohesionada de la sociedad.

Estos valores, esta ideología, estas actuaciones marcan la diferencia. Los ciudadanos con su voto pueden optar por esa diferencia. Es la gran esperanza de la gente, pese a quien pese.

Les deseo lo mejor para el Nuevo Año 2014

Manuel Robles Delgado
Alcalde de Fuenlabrada