“Los ayuntamientos son un referente social y deben ser atendidos” por Manuel Robles

Vivimos tiempos difíciles, que necesitan reflexiones y acciones responsables, solidarias con el sufrimiento de las personas que lo están pasando mal por culpa principalmente de  un sistema financiero irresponsable y viciado por la especulación y  la obtención de dinero fácil. Hay incertidumbre  y controversia, protestas en la calle. En medio de estos escenarios  se cuelan con mucha facilidad mensajes llenos de oportunismo y demagogia, nunca fáciles de contrarrestar. Es necesario tener una mirada social, pero actuando con responsabilidad.

Las personas viven en los pueblos, en las ciudades y tienen en sus Ayuntamientos un referente al que acuden en busca de solución a unos problemas complejos y difíciles de solventar con las limitadas competencias y recursos que han dejado a los gobiernos municipales. Los consistorios  sufren unos recortes brutales por parte del Gobierno de España y de la Región, junto con  la anulación de toda posibilidad de crédito para favorecer la inversión y el empleo; lo que hace todavía más difícil el obtener recursos para atender la ingente necesidad de asistencia social que ha sobrevenido detrás de la crisis y su expresión más dura, que es la del desempleo. Pero es justo reconocer que hay ayuntamientos, como es el caso de Fuenlabrada, que están haciendo un gran esfuerzo presupuestario para atender o paliar los efectos de estos  recortes y los efectos de la crisis en muchos de sus vecinos y vecinas, siempre dentro de unas muy limitadas posibilidades. A lo largo de estos años hemos  realizado un ajuste permanente de las cuentas municipales,  relacionando el gasto y los ingresos, equilibrando las cuentas, haciendo una gestión económica honesta, eficiente y austera en el gasto. Todo ello nos ha permitido liberar partidas presupuestarias para destinarlas al gasto social, a la asistencia social, a la ayuda a las familias. Algunas recientes cifras son reveladoras de este esfuerzo, como aumentar en más de 1,5 de euros la dotación para servicios sociales en estos últimos años, siendo en estos momentos un presupuesto global para SS.Sociales cercano a los 12 millones de €. Recientemente hemos destinado 700.000 € en ayudas para libros y material didáctico, 300.000 € en mejoras de colegios, junto con el mantenimiento de la calidad de los servicios municipales y los programas de formación y empleo.

Para hacerse una idea de este esfuerzo hay que precisar y denunciar que todos estos gastos los hace el Ayuntamiento de Fuenlabrada sin tener las competencias y los recursos que pertenecen al Gobierno Regional, o al Estado. Sencillamente porque no nos transfieren los fondos necesarios para cubrirlos en su necesidad más básica. Y de cara al presupuesto de 2013 va a ser mucho peor, como hemos podido comprobar en las transferencias que el Estado va realizar a las Comunidades y Ayuntamientos.

También hay que expresar nuestra disconformidad  respecto a que la ley de Estabilidad Presupuestaria nos trate a todas las administraciones por igual, tanto a las que cumplen como es el caso del Ayuntamiento de Fuenlabrada, como a las que han hecho una gestión deficiente y se han endeudado de forma desorbitada, como es el caso del Ayuntamiento de Madrid. No todos somos iguales. Es  necesario compensar al que cumple. Es necesario pensar en clave social.

Manuel Robles
Alcalde de Fuenlabrada
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“Los presupuestos y las leyes del PP nos hunden en la recesión económica y democrática” por Manuel Robles

Cada día de gobierno del Partido Popular  ha ido confirmando la impostura y el fraude electoral realizado en toda España. Se presentaron a las elecciones como los salvadores milagrosos de una situación económica compleja y difícil, que ellos simplificaron con slogans de propaganda barata aprovechando la situación económica compleja y difícil que vivía Europa. Todo se reducía a que España lo que necesitaba era cambiar de gobierno y votar al Partido Popular para que al día siguiente comenzara la confianza en la economía Española y en el gobierno, junto con la recuperación económica y la creación de empleo, y la no reducción de servicios sociales. Todo es una gran mentira.

Su impostura y su mentira se hace evidente cada día, sobre todo desde que comenzaron atacando las bases de un Estado de Bienestar logrado después de mucha lucha y participación democrática, socavan derechos reflejados en nuestra Constitución. Primero subiendo los impuestos a las clases trabajadoras y medias de este país, reduciendo drásticamente la financiación de la sanidad, la educación, las prestaciones sociales en las comunidades donde gobiernan,  siguiendo con una salvaje reforma laboral que deja prácticamente sin derechos a los trabajadores y da todo el poder al empresario. Ponen en marcha leyes de ejecución presupuestaria que dinamitan las competencias de las Comunidades y los Ayuntamientos, con un claro ataque a nuestro sistema descentralizado consagrado en la Constitución Española. El déficit cero como religión ultraliberal europea, que es la que nos está llevando a permanecer en la  crisis y entrar en nuevas recesiones. Los presupuestos aprobados por el PP son un atentado a la recuperación económica y un golpe ideológico a los derechos y prestaciones sociales, junto con una retirada de apoyo a la educación, la investigación y la ciencia.

Mientras en nuestra Comunidad de Madrid tenemos un panorama desolador. La presidenta Aguirre no gobierna para Madrid, sus pueblos y ciudades. Está solo para seguir marcando agenda ultra a Mariano Rajoy a apoyar el desmantelamiento del Estado de Bienestar, que ella hace tiempo empezó a ejecutar en nuestra Comunidad. Y lo que es mucho peor,  no cree enla Constitución Española de las Comunidades, de los Ayuntamientos. Se ha pronunciado respecto a que se quiten a las Comunidades competencias en educación, en sanidad y en otros temas de empleo, de asistencia social, etc., que de ejecutarse serían un desastre y volveríamos a los tiempos predemocráticos, que son los que probablemente la presidenta Aguirre añore y desee que vuelvan.

De todas formas, es el momento de impulsar la confianza en las ideologías progresistas para vencer la ola conservadora de Europa causante de esta crisis y empezar de verdad el cambio de estrategia para salir de este atolladero. 

 Manuel Robles Delgado
Alcalde de Fuenlabrada

 

“No será que Esperanza Aguirre es de UPyD y aún no lo sabe…” por José Luis Morato

Desde que el Ministro de Hacienda anunció el lunes 27 de febrero que el déficit del Estado se había elevado en 2011 hasta el 8,51%, parecen haber saltado todas las alarmas en España, como si de pronto se hubiera revelado algo que no se supiera hasta entonces. Las CCAA están arruinadas y han sido incapaces de poner freno al despilfarro. Ahora se escuchan lamentos impropios de personas con altas responsabilidades y todos los implicados tratan de escurrir el bulto.

Hace unos días, por ejemplo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, declaró que había propuesto en su encuentro con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, “revisar en profundidad el Estado autonómico” y se despachó a gusto diciendo que “no ha servido para lo que se diseñó: para integrar a los partidos nacionalistas catalanes y vascos. En realidad ha complicado el funcionamiento de las otras 15 comunidades”. Siguió su correlato asegurando que “las competencias en Sanidad, Educación y Justicia deben volver al Estado”, intentado dar ejemplo la propia presidenta: “Si España lo necesita, las grandes competencias de las comunidades autónomas, desde luego la mía, la Sanidad, la Educación y la Justicia, pueden devolverse al Estado; y el resto, Transportes y Servicios Sociales, a los ayuntamientos“.

Y concluyó que la Justicia “es un poder del Estado” que no tienen por qué compartirlo las comunidades autónomas: “Si todo lo que hacemos las comunidades autónomas, unas competencias fueran para arriba y otras para abajo, se podría prescindir de altos cargos, parlamentos regionales, conductores, asesores, jefes de protocolo, edificios, alquileres…”.

El que parece por tanto que no usa el sentido común evidentemente es el Sr. Montoro y desde UPYD ya le hemos señalado a los presupuestos “los toriles” ya que estos Presupuestos que nos han presentado son “injustos e inútiles” para reducir el déficit público, porque el ajuste depende de las comunidades autónomas y el Gobierno de Mariano Rajoy está dispuesto a hacer cualquier cosa para no tocar a las comunidades, incluso prefiere tocar a las familias y las empresas.

Lo que se preguntan hoy los distintos medios, entre la angustia y la confusión, es cómo hacer sostenible el Estado. Algunas reformas que UPyD lleva defendiendo desde su fundación se han ido abriendo camino en el debate público, aunque no sin dificultades.

UPyD publicó en abril de 2010 “El coste del Estado Autonómico”, en el que estimaba que se podrían ahorrar hasta 26.000 millones de euros racionalizando las administraciones, lo que pasa por eliminar organismos superfluos y competencias duplicadas. Pocos meses después hizo público el estudio sobre las entidades locales, en el que se pedía la fusión de municipios y la eliminación de las diputaciones, lo que podría significar una reducción adicional de 16.000 millones.

El control del gasto autonómico -bandera que ahora enarbola el Gobierno con una timidez que la hace inútil- fue reclamado por la diputada Rosa Díez durante la pasada legislatura, obteniendo escaso eco. Y hoy resulta innegable que en las CCAA está el mayor foco de despilfarro y el gran agujero negro de la economía española. La lucha contra el fraude fiscal o la reforma de la financiación autonómica son otras políticas cuya reforma ha reclamado UPyD y que ayudarían a equilibrar el presupuesto estatal sin tocar los pilares básicos del Estado de Bienestar, aquellos que garantizan la igualdad de todos los españoles.

José Luis Morato Gómez
Concejal portavoz de UPyD en Getafe

“La crisis no justifica todos los recortes” por Manuel Robles

A estas alturas a nadie se le oculta la necesidad ineludible de reducir déficit público, y plantearnos desde todas los niveles de la administración pública planes de saneamiento y ahorro en las cuentas públicas para garantizar la sostenibilidad del Estado de Bienestar para el presente y el futuro. Esta necesidad debe conjugarse con otra que es difícil y compleja, como es la reducción de la tasa de paro, al menos a corto plazo.

Pero la crisis no debe servir como excusa para que desde los gobiernos conservadores del PP se pretenda introducir elementos perversos de reducción de gasto público en materias tan esenciales como es la educación, la sanidad, o las prestaciones sociales. Podemos y debemos, eso sí, racionalizar su gasto y hacer los servicios más eficientes. Pero no aprovechar la crisis para recortar y desprestigiar lo público y potenciar lo privado a costa de los recursos de todos los españoles.

El mapa político que sale de las urnas del pasado mes de mayo nos dejó una panorámica de gobiernos conservadores del PP, a nivel autonómico y local, casi en la totalidad del Estado Español. No es de recibo que estos gobiernos pretendan utilizar la crisis, o la satanización de los gobiernos anteriores, para introducir recortes drásticos en servicios esenciales y eludir el mandato de las urnas, que no es otro que el gobernar para mejorar la situación de las personas.

En el ámbito de la Comunidad de Madrid hemos tenido el ejemplo más elocuente de estas actuaciones en lo que no es solo una reducción de recursos públicos en Educación, sino algo mucho más grave en el fondo. Hemos asistido a toda una campaña contra la Enseñanza Pública, expresada en el ataque a profesores y sindicatos, difamándolos y tratando de alimentar en la sociedad sentimientos ruines y perversos sobre su labor y su trabajo. No es de recibo en ninguna democracia que los gobernantes difamen a los servicios públicos del Estado y a su tejido social. Eso solo lo hacen aquellos malos gobernantes que, como es el caso de Esperanza Aguirre, tienen además unas ideas muy ultraconservadoras y solo piensan en como pueden potenciar la enseñanza privada confesional sobre la pública.

Estamos en otro proceso electoral de primera magnitud, como son las Elecciones Generales. La ciudadanía debe estar atenta para no ser engañada por aquellos que prometen lo que no pueden dar, lo que no dan allí donde gobiernan. Deben exigir transparencia y claridad a los candidatos y candidatas, para que no ganen votos o las elecciones sin saber que van a hacer realmente si llegasen a gobernar. No es el momento de las subastas de quien da más, sino de quien es más transparente, más directo con la ciudadanía. Y sobre todo quien le garantiza una sostenibilidad del Estado de Bienestar, basado en el reparto progresista y equitativo de la fiscalidad, en función de los ingresos que tenga cada persona. No podemos reducir cargas fiscales a los que más tienen y dejar la carga principal en las rentas del trabajo y en el desamparo a los más desfavorecidos. ESTO NUNCA, BAJO NINGUNA EXCUSA

Manuel Robles Delgado, alcalde de Fuenlabrada

“Madrid suspende en políticas sociales” por Pilar Sánchez Acera

El Gobierno Regional de la Comunidad de Madrid nos lleva martilleando los oídos durante estos cuatro años diciendo que la atención a los mayores y a las personas con algún tipo de discapacidad es una prioridad para ellos. ¡Y se quedan tan tranquilos!.

Primero, no es una prioridad. Es su competencia, su responsabilidad. Desde el año 1996, cuando se traspasó desde el Estado de la Nación a la Comunidad de Madrid estas materias, su correspondiente financiación, es decir el presupuesto, y los centros de atención a mayores y personas con discapacidad que en aquellos momentos eran competencia del Estado. Desde ese año, quien tiene que ocuparse y preocuparse de los servicios sociales es la Comunidad de Madrid, y evidentemente el Gobierno Regional debe responsabilizarse de una vez por todas de lo que nos corresponde a los madrileños. Responsabilidad. ¿Sabe Esperanza Aguirre lo que es eso?

Segundo, no es su prioridad, y ha estado gestionando políticamente de una manera nefasta estos servicios. Y hemos visto en estos cuatro años denuncias y escándalos en los servicios sociales de la Comunidad de Madrid.

Nos encontramos con denuncias de familiares de personas que están en residencias de la Red de la Comunidad de Madrid, ya sean de gestión pública, o concertada, en la que dan cuenta de la falta de personal. Quejas de los trabajadores de esas residencias que ven que no llegan a dar el servicio de calidad que este servicio necesita. Y no llegan porque no hay personal suficiente. Quejas sobre la situación de los Centros de la Red pública de personas con discapacidad, que ven cómo de pronto cierran sus centros y les cambian la vida sin saber por qué.

Pero sobre todo Esperanza Aguirre es políticamente INMORAL. Porque durante esta legislatura ha boicoteado la aplicación de la Ley de dependencia, sin reconocer de manera efectiva este derecho a muchos dependientes, no apoyando a los ayuntamientos que tramitan estas solicitudes, y sin hablar con los agentes sociales. Porque no le gustaba esta Ley simplemente porque la aprobó Zapatero. Pues yo afirmo que esta es la política social que Madrid necesita.

La Señora Aguirre nos ha convertido en una de la últimas comunidades en aplicar la Ley de dependencia, y a quien ha castigado por su enfrentamiento a una ley necesaria ha sido a las personas dependientes y sus familias. Esa es la realidad, duele decir que su postura ha hecho que 79 personas hayan fallecido esperando que les contestara a sus recursos, pero ha sido así. Y los ciudadanos deben saber que ha sido así porque tenemos una Presidenta en Madrid que así lo quiso.

Pilar Sánchez Acera, diputada regional PSOE

“El ayuntamiento de Fuenlabrada y el valor del gasto social” por Manuel Robles

La principal apuesta del Equipo de Gobierno que presido es hacer que Fuenlabrada sea ante todo una ciudad para las personas, a la medida de sus necesidades, inquietudes y expectativas.

Por esa razón, aunque nuestros presupuestos municipales se caracterizan año tras año por la austeridad y el riguroso control del gasto, constituyen siempre nuestra principal prioridad, al margen de nuestras limitaciones competenciales en algunos ámbitos, las políticas de carácter social y, al mismo tiempo, los planes de formación y fomento del empleo.

Si anteponer ambos objetivos es ya una seña de identidad inseparable de nuestro proyecto de gobierno, entendemos que con mayor razón debemos incrementar nuestro esfuerzo y nuestra apuesta en momentos de especiales dificultades para los fuenlabreños y fuenlabreñas.

Como es natural, para llevar a la práctica una política que busca el bienestar de los vecinos y vecinas, no bastan las palabras. Hay que acudir al fondo de la realidad, conocer y abordar los problemas desde su raíz, y poner sobre la mesa las herramientas necesarias para darles solución. Es decir, hay que ampliar los recursos, en definitiva, el presupuesto destinado a cubrir las necesidades sociales en la ciudad.

En este tema, a los ciudadanos y ciudadanas de a pie no les vale que las diferentes Administraciones discutan sobre cuáles son las competencias de cada cual, pero creo que, como Alcalde de un Ayuntamiento que está comprometido con sus problemas y que está redoblando sus esfuerzos económicos y de gestión para atenderlos adecuadamente, es un acto de justicia, en primer lugar con los fuenlabreños y fuenlabreñas que pagan sus impuestos, denunciar una vez más los continuos recortes  que el Gobierno de la Comunidad de Madrid está aplicando a todas las políticas que tienen que ver con el bienestar social, el fomento del empleo y las inversiones que esta ciudad necesita.

En concreto, la progresiva disminución de los ingresos provenientes de la Administración Autómica nos ha obligado a incrementar el presupuesto de Bienestar Social en un 150 %, lo que supone un millón de euros más de presupuesto exclusivamente municipal, para, por un lado, compensar los recortes de la Comunidad de Madrid y, por otro, atender una mayor demanda de servicios fundamentales para cubrir las necesidades básicas de las familias. Asimismo, hemos ampliado las ayudas complementarias para libros de texto a la Educación Secundaria y tenemos previsto extenderlas a la Educación Infantil para el próximo curso.

Es una evidencia, pero desgraciadamente hay que seguir recordándolo. Cuando se está viviendo una época de crisis económica, todas las familias la sufren en mayor o menor medida, y , sin duda, quien más la sufre es quien menos tiene. En la manera de actuar en consecuencia es donde se ve la diferencia entre las distintas formas de gobernar.

Manuel Robles, alcalde de Fuenlabrada

“La oportunidad que merecemos” por Pedro Castro

Estamos en periodo electoral. Creo que todos lo sabemos y también creo que nos damos cuenta de la interminable sucesión de promesas electorales que los ciudadanos reciben diariamente.  Nuevos proyectos, nuevas infraestructuras, nuevos sueños que se alzan frente a unos ciudadanos que necesitan más que nunca de confianza y ánimo para afrontar un nuevo futuro.

Sin embargo yo quiero recuperar conceptos y valores que considero básicos en nuestras vidas. Quiero poner en valor todas aquellas cosas por las que merece la pena luchar sin que la luz de la arrogancia nos ciegue. Sin duda, la mayor apuesta para este nuevo futuro pasa por una apuesta decidida por los servicios públicos: La Educación Pública, la Sanidad Pública y los Servicios Sociales han sido durante mucho tiempo los ejes del estado de bienestar y la raíz del progreso de este País, y son conquistas a las que no podemos renunciar.

En estos momentos en los que hay familias en las que pesan las dificultades tenemos que apostar por los valores de futuro que garantizan la cohesión social y la igualdad de oportunidades. La salida de la crisis pasa porque el estado de bienestar que hemos adquirido se mantenga y nuestros hijos e hijas sean capaces de impulsar a este País en la gran carrera por el conocimiento. La competitividad de un País pasa porque tengamos la mejor Educación Pública para nuestros hijos; pasa por tener un sistema público sanitario justo y solidario,  y pasa por devolver lo que debemos a los que en generaciones anteriores construyeron un futuro para  nosotros.

Nos desayunamos cada día con la clara intención del Partido Popular de desmantelar la Sanidad Pública y precarizar la Educación Pública. Soportamos diariamente la negación de prestaciones a los dependientes y a reducir el precio del transporte público por parte de Esperanza Aguirre. Ahora nos enteramos de la “Agenda Oculta” del Partido Popular que quiere establecer el co-pago sanitario y educativo.

Estas no son medidas para salir de la crisis. Son medidas para crear desigualdad, para crear elites de ciudadanos que tengan los mejores servicios si tienen recursos para pagarlos. Como hicieron nuestros abuelos, nosotros queremos que nuestros hijos tengan las mismas oportunidades, vengan de donde vengan y estén donde estén.

Antes de continuar adelante con los nuevos proyectos tenemos que luchar para mantener las señas de  identidad que nos permitan avanzar. Somos un gran País, somos un gran pueblo, y queremos seguir siéndolo agarrados a nuestras tradiciones pero también a nuestros valores.

Un país se construye con todos y todas, un País se construye con igualdad, un País se construye con solidaridad, un País se construye con ciudadanos que desean poner sus iniciativas al servicio de una gran comunidad,  y nadie, repito,  nadie va a poder evitar que salgamos de la crisis con las oportunidades que nos merecemos.

Pedro Castro, alcalde de Getafe y presidente FEMP