“Ni súbditos ni vasallos: ¡Ciudadanos!” por Tomás M. Serna

La abdicación del rey Juan Carlos y la hereditaria transmisión de la corona a su hijo Felipe, está dando lugar a curiosos (y a menudo, divertidos) debates en los medios de comunicación escritos, radiados y televisados. Por mi parte, admito que no sigo con gran entusiasmo ni fervor las opiniones al respecto expresadas por los analistas de turno; por la sencilla razón de que están cargadas de lugares comunes, falta de originalidad y obviedades.

   La repetición de argumentos y puntos de vista es la tónica que, sin el menor rubor, emiten los `expertos´ en la materia, periodistas y politólogos que escriben sobre el tema en los periódicos, de papel y digitales.

     En cuanto a los inefables tertulianos que acuden a las radios y televisiones –muchos de ellos/as a varios sitios- sus conocidos discursos, reiterados hasta la saciedad, al ser tan repetitivos y responder de manera tan transparente y flagrante a su ideario político (o del editor que les paga), lo único que consiguen es aburrir, cuando no irritar, al sufrido escuchante o televidente. No obstante, admito que yo suelo oír o ver, de vez en cuando, algunos de estos vociferantes debates por puro divertimento, por el contenido histriónico e hilarante de las intervenciones de algunos de estos egregios personajes de la `información y comunicación´, con su ineludible carga de demagogia, cinismo e hipocresía.

   Aunque también es verdad que jamás suelo oír o ver en su totalidad la tertulia de marras; sería un acto de masoquismo insoportable. Cuando los oráculos en liza, con su imperturbable jeta, me hacen sonreír –o reír abiertamente- unas cuantas veces, hago zapping y paso a ver u oír algo más interesante, instructivo o edificante.

     Lo cierto es, en mi humilde opinión, que los debates sobre este asunto son inútiles y estériles cuando tratan sobre las alternativas a la continuación del reinado borbónico. ¿En serio alguien cree, en estos precisos momentos, en la inevitabilidad de la continuación de la monarquía? ¿De verdad cabe imaginar, con la ideología política gobernante (en mayoría absoluta) y con la aquiescencia y apoyo incondicional (tácito o declarado) a la corona de los poderes fácticos: las élites sociales, el gran capital, la banca, la jerarquía eclesiástica y, sobre todo, las Fuerzas Armadas, sea factible un referéndum para elegir entre Monarquía o República?

   Por otro lado, hay quienes ladinamente aducen que dicha consulta es inviable porque `lo impide la Constitución´. Sin embargo, cada vez hay mayor consenso en que la Carta Magna ni debe ni puede ser un documento eternamente inmutable, como la Biblia, y que habría que actualizar y/o reformar aquellos postulados que han quedado obsoletos o que, en su redacción, por razones diversas y coyunturales quedaron incompletos. La cuestión es, por tanto, ¿en esa adecuación no podría incluirse consultar al pueblo qué régimen político de Estado prefiere? ¿Acaso tal consideración es aberrante, o insensata, o incongruente, o antidemocrática? ¿O tal vez somos menores de edad, inconscientes o estúpidos para decidir algo tan importante y transcendente?

     Es evidente que se necesita una enorme dosis de ingenuidad y entusiasmo para creer que tal consulta, actualmente, se pueda llevar a cabo. Pudiera ser –no es imposible- que algún día se den las circunstancias necesarias y suficientes para ello… Pero hoy por hoy no ha lugar, y es poco menos que una utopía. No basta con la evidencia de que en este país gran parte de su ciudadanía sea republicana (y si Felipe VI no espabila, no muy tarde lo será mucha más); también es conveniente tener los pies en el suelo para evitar dolorosas caídas. La eufórica frase de mayo del 68: `seamos realistas, pidamos lo imposible´, está muy bien, siempre que se pronuncie con una sonrisa en los labios, una copa en la mano…, y sin excesiva obsesión ni fanatismo en proclamas semejantes.

     Lo expresado no impide en absoluto el ferviente deseo de que en un futuro, más o menos cercano, este país tenga el `orgullo y satisfacción´ (como suele decir el rey) de elegir al Jefe del Estado, sin que éste lo sea forzosamente por imposición genética de un sistema político que, para muchos/as, es una rémora del pasado, un estigma anacrónico y desfasado por más que se maquille, disfrace o edulcore, y que aún perdura en algunos lugares por distintas causas que alargarían excesivamente este breve artículo si entráramos a enumerarlas y analizarlas.

     Así que, solo queda añadir (respetando y pidiendo disculpas a los discrepantes); ciudadanos: paciencia, fe y esperanza…, y a seguir sin desfallecer en el empeño aunque, por ahora, nos obliguen a continuar siendo súbditos sin más remedio… Como decía el torero `filósofo´:Lo que no puede ser no puede ser; y además, es imposible”.

     En fin, ante tal impotencia, y la llegada de la estación climatológica más deseada y relajada del año para disfrutar el carpe diem y los placeres estivales que mis posibilidades y mi edad provecta me permitan (dentro de la moderada y razonable prudencia), hago mi habitual paréntesis. Eso sí, con la firme convicción de que, ni de coña `cuando llegue septiembre todo será maravilloso´; como decía la vieja y melosa cancioncita… Hasta entonces, y feliz verano.

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

 

 

“La Gran Megalópolis” por Tomás M. Serna

(Un relato-ficción de anticipación futurista irreal como la vida misma. Cualquier parecido con hechos o situaciones reales pasadas o presentes, en modo alguno debe ser considerado como mera imaginación o simple coincidencia)

FOTO_TOMASMARTINSERNA Año 2039. La Gran Depresión que devastó a Europa durante el periodo comprendido entre 2008 y 2016 hace ya tiempo que es historia y que dejó de causar pesadillas y sufrimientos a la ciudadanía. Ahora sólo es fuente de estudios y tesis en universidades y escuelas de negocios del viejo continente.

     La terrible crisis, después de arrasar como un cruel tsunami desapareció paulatinamente tras cumplir su fatídico destino, dando paso al ciclo de bonanza que, en mayor o menor medida, se disfrutaba desde hacía más de dos décadas.

     Cierto es que el panorama geopolítico había experimentado algunos cambios irreversibles y no del todo aceptados. Entre ellos, el achicamiento territorial del Estado español. En efecto, después de mucho tiempo de aspiraciones e intentos, al fin habían logrado emanciparse algunas Comunidades de la geografía hispana. De momento solo eran dos (aunque otras estaban en ello): Cataluña y el País Vasco hacía años que habían conseguido el anhelo de gran parte de sus habitantes: su ansiada separación y conversión en Estados propios e independientes.

     Pero he aquí que, paralelamente y por tal motivo, una ciudad de la región madrileña que hasta entonces solo había sido una localidad más de cierta importancia –como tantas otras de la región- llegó a convertirse en una Gran Ciudad de tamaño gigantesco, no solo en el aspecto urbanístico y demográfico sino, y de más trascendencia, en su faceta industrial, socio-laboral y económica.

     Su fabuloso éxito, sin precedentes en la historia de los municipios, había tenido su raíz en las geniales e imaginativas medidas políticas llevadas a cabo, años atrás, por sus inefables y legendarios dirigentes… Aunque, en realidad no eran nada del otro mundo, sino simplemente cuestión de osadía, perspicacia y oportunismo. Y, por supuesto, anticipación a los demás Ayuntamientos.

     En definitiva, habían tenido la portentosa idea de hacer una intensa campaña para captar y atraer a las empresas que se `sentían presionadas por el idioma y el independentismo´ en sus separatistas Comunidades de asentamiento. Algo verdaderamente bizarro y conmovedor. Una especie de promoción y `plan de venta´ de las bondades, virtudes y ventajas del municipio en cuestión; entre ellas las apetitosas bonificaciones, rebajas y exenciones tributarias y fiscales en impuestos y tasas…; además de otros golosos ofrecimientos.

   El resultado de tan fascinante propuesta fue el siguiente: centenares de empresas, muchas de ellas multinacionales, ubicadas en Cataluña y Euskadi, aprovecharon la generosa oferta y huyeron despavoridas de aquellos maléficos territorios, iniciando un imparable éxodo camino del paraíso en la tierra prometida…. Naturalmente, no pudo evitarse algunos efectos nocivos; por ejemplo, que decenas de miles de trabajadores de aquellas comunidades se fueran al paro…. Aunque eso eran daños colaterales que, al fin y al cabo, no dejaba de ser más que un `pequeño problema´ que sólo afectaba a sus insolidarios y separatistas Gobiernos.

      En la actualidad, a punto de cumplirse cuatro décadas del siglo XXI, la ciudad de marras ocupa uno de los primeros lugares en el ranking de municipios más boyantes y con más empresas del Estado español; su PIB alcanza un nivel exuberante; su desempleo casi no existe; su población se ha incrementado en más de un trescientos por cien; su deuda es cero, y el continuo superávit presupuestario municipal es la envidia (sana, por supuesto) de centenares de Ayuntamientos…. Obviamente, la ciudadanía se congratula de residir en esa especie de Arcadia contemporánea rozando el clímax de la felicidad… Desde entonces la oposición política brilla por su ausencia, prácticamente en estado catatónico.

   Hace mucho tiempo que delegaciones de políticos, técnicos consistoriales, sociólogos, economistas, etc., viajan ininterrumpidamente a esa ciudad desde lugares remotos y exóticas universidades, casi en devoto peregrinaje, para estudiar in situ el milagroso resultado de tan ingeniosa aplicación política que colocó al municipio a la cabeza mundial del éxito y la eficacia socio-laboral y económica y que, a todas luces, había propiciado el cambio y mejora del `modelo productivo´ tan desesperadamente buscado por todos desde el inicio de la Gran Crisis…      

       Esa mítica ciudad se la conoce en todo el planeta como New Alcobendas City…. Antes tenía un nombre más sencillo, pero decidieron americanizar su denominación en vista de la avalancha de empresas multinacionales -muchas de ellas originarias de EE UU y Reino Unido- que decidieron trasladarse a su terruño… La propaganda, el márketing y la globalización es lo que tienen….

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Tribulaciones de un euroescéptico” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNAEn fecha breve tendrá lugar un acontecimiento de especial relevancia en Europa. Se trata de las elecciones al Parlamento europeo. Hay quien opina que, dada la implacable e interminable crisis, su resultado pudiera ser de decisiva trascendencia para el devenir de este sufrido territorio del atlas mundial.

     Naturalmente, también hay quienes tenemos bastantes incertidumbres al respecto; sin que ello implique necesariamente identificar a los euroescépticos con los eurófobos ni con los antieuropeos (al menos en mi caso) El presente artículo trata sobre este tema.

      Cuatrocientos y pico de millones de europeos están llamados a las urnas; y se prevé un nivel de abstención y desafección popular hacia la UE bastante elevado. Algo lógico y comprensible dada la enorme desconfianza y frustración ciudadana, y el progresivo deterioro de las instituciones europeas, incapaces (por acción y omisión) de detener la degradación económica, laboral y social que martiriza a la casi totalidad de países de la Unión; obviamente a unos más que a otros.

      Ante todo, siguiendo mi costumbre y fiel a la irreversible decisión adoptada hace años, no tengo reparo en declarar que me abstendré de participar en estos comicios. Entre otras razones, la decisión aludida tiene como principal fundamento mi negativa a acudir a las urnas hasta que no se instauren las `listas abiertas´. Aunque en los primeros años de democracia acepté las `listas cerradas y bloqueadas´; tiempo después consideré rechazable dicho sistema, y decidí no votar hasta que se me permitiera escoger y/o eliminar a los candidatos que las opciones políticas me presenten… Si se me impide ese libre albedrío y se me impone un listado inamovible de candidatos, sin posibilidad de anular a quienes, por las causas que sean, no quiero que me representen, simplemente no voto. Así de sencillo y elemental. Por supuesto, acepto y respeto las consideraciones discrepantes con mi decisión. Faltaría más.

     Pero aparte de lo expuesto; que no tiene más valor que el simplemente subjetivo y anecdótico, hay cuestiones de mucho mayor calado y enjundia. Como las siguientes.

     La política laboral de la UE está sujeta –igual que la económica y financiera- a planteamientos unilaterales comandados por los intereses partidistas del Estado líder: Alemania. Todos los demás, con mayor o menos disimulo y desvergüenza, bailan al son que `toca´ la todopoderosa Merkel en el Bundestag… Poco, o nada, les importa que la mayor fractura y desigualdad Norte-Sur de las últimas décadas se agrande día a día. Estados con más del 25% de desempleo subsisten en situación calamitosa junto a otros con solo el 5%. Y las medidas de ajustes y recortes salvajes se siguen aplicando de manera inmisericordes y contundentes, mientras la palabra solidaridad no pasa de ser una hipócrita entelequia. Al mismo tiempo, el majestuoso BCE se resiste a adoptar medidas necesarias y drásticas para detener la hemorragia social.

       Es obvio que es más urgente e importante proteger y salvar bancos con problemas –muchos de ellos causados por mafiosos comportamientos de sus dirigentes- que proteger y ayudar a seres humanos, ante la indiferencia y/o desprecio de los magnates y élites poderosas. La clase política asentada en Bruselas está más preocupada y pendiente de controlar la inflación –o la deflación- , la deuda excesiva de los Estados, la reducción del déficit, las `primas de riesgo´, etc., etc., a través de dogmatismos economicistas y monetaristas excesivamente ortodoxos y de austeridad a ultranza, encorsetados con medidas de recortes infames hasta enflaquecer los Estados de bienestar a límites impensables e insostenibles; importándoles un pimiento si estas `soluciones´ conllevan la creación de más precariedad y desesperación de las clases menos pudientes… Al fin y al cabo, ellos están protegidos de miserias pertrechados en sus poltronas con sus elevados sueldos.

           Por otro lado, la política exterior común de la Unión es prácticamente inexistente; subjetiva y basada en intereses particulares y coyunturales de cada Estado miembro. Su actuación en crisis mundiales está plagada de ambigüedad, incoherencia y falta de coordinación que, con frecuencia, raya en el ridículo. Hay multitud de ejemplos que ilustran y demuestran su inoperancia.

         ¿Y qué decir de la política de inmigración de la UE?… Sencillamente brilla por su ausencia. Y por su descarado carácter regionalista, en donde las medidas comunes a seguir son, a menudo, invisibles, estériles y, lo que es peor, en ocasiones contradictorias entre los distintos Estados. Es de una urgencia perentoria y dramática ponerse de acuerdo en esta cuestión, teniendo en cuenta que la inmigración en el territorio de la Unión ha crecido en un 40% en las últimas dos décadas; ¡en un continente que necesita ineludiblemente a los emigrantes debido a su imparable envejecimiento!

       Y por último, y para no extenderme más, la política energética y medioambiental es casi onírica y esotérica. Y vergonzosa la actitud laxa y despreocupada de los países integrantes; en un espacio geográfico en donde la mitad del abastecimiento energético necesario procede de fuera de sus fronteras, mientras los Estados miembros discuten y rivalizan entre sí para ver quién saca más provecho y ventajas, y las interconexiones entre ellos son testimoniales o insuficientes. A la vez que las inversiones y normativas en energías limpias y no contaminantes son notoriamente escasas y ridículas…. Por lo visto, es necesario que surjan conflictos como el de Ucrania y Rusia para que la UE le vea las orejas al lobo y `se ponga las pilas´. Lamentable y patético.

     En fin, este es, someramente, el panorama en el que nos encontramos en las próximas elecciones al Parlamento Europeo…. ¿Euroescepticismo? Quizá pero, reitero, nada que ver en lo que a mí respecta con Eurofobia… Ojalá, algún día a la UE se la pueda llamar, real y verdaderamente, los Estados Unidos de Europa y se convierta en un auténtico territorio federal, solidario, justo e igualitario; en donde el capitalismo financiero descontrolado y globalizado, causante de salvajes estragos socioeconómicos, ante la indiferencia y/o el Vº Bº de Gobiernos de todo signo, deje paso al humanismo…; en cuyo caso esta gran aventura geopolítica se convertiría en la mayor hazaña ocurrida en la historia del viejo continente. Pero eso, mucho me temo: `largo me lo fiáis´.

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Ojalá fuera un cuento” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNA(Pero no lo es; por desgracia… Más parece una pesadilla, que está durando demasiado, y de la que no saben o quieren (o ambas cosas) hacernos `despertar´ para que no siga causando más damnificados.)

“Érase una vez un reino situado en los confines de un antiguo y privilegiado continente, admirado y envidiado desde tiempos inmemoriales por naciones vecinas y lejanas por multitud de motivos, y que en tiempos remotos había sido uno de los países más ricos y poderosos del mundo, hasta tal punto que uno de sus monarcas acuñó el vanidoso dicho de que en su vasto imperio `nunca se ponía el sol´.

       Pero he aquí que de un tiempo a esta parte el caprichoso destino y la diosa Fortuna le habían dado la espalda, y una racha de calamidades se cebaban despiadadamente sobre el desdichado reino. Justo es reconocer que aunque gran parte de esos desastres se debían a la inepcia y desidia de sus gobernantes, también era verdad que causas ajenas habían influido de manera fatal para su catastrófica situación; entre otras las brujerías, vilezas y perfidias llevadas a cabo por los hados malignos del poderoso y tenebroso reino de Wall Street a través de maniobras y hechizos basados en el capitalismo salvaje y el ultraliberalismo deshumanizado. O las mezquinas medidas impuestas por la Gran Maga, Frau Merkele; bruja mayor del prepotente Imperio Teutónico, un inmenso territorio que había logrado el vasallaje de casi todos los países del susodicho continente.

     Sin embargo, las causas mayores para el nefasto statu quo que sufría el reino se debían a las políticas que aplicaban sus gobernantes que, gracias a su mayoría absoluta, podían hacer lo que les diera la gana; pasándose por el arco del triunfo la voluntad y aspiraciones del pueblo, e incumpliendo sistemáticamente y sin el menor pudor un montón de promesas y ofrecimientos electorales.

     Por tanto, aunque resultaba escandaloso, las políticas laborales habían propiciado de manera flagrante el comportamiento inadmisible de muchos empresarios que, gracias a ellas, abusaban de los trabajadores con contratos viles y remuneraciones miserables ante la mirada indiferente de los responsables gubernamentales. Muchas empresas cerraban sus puertas o despedían a parte de sus empleados ante la crisis galopante y el círculo vicioso de la caída de la demanda de productos de consumo, y el agravante de no conseguir créditos por las barreras impuestas por las entidades financieras para frenar los riesgos de deuda y morosidad.

     Simultáneamente, miles de ciudadanos eran desahuciados de sus viviendas al no poder cumplir con sus gastos hipotecarios por carecer de ingresos al perder sus trabajos. Los gobernantes miraban ajenos a otro lado, al mismo tiempo que inyectaban miles de millones de euros en las entidades bancarias para sacarlas de su ruinosa situación debida a sus malas prácticas, desfalcos y corrupciones.

     Y eso precisamente: la corrupción, política y financiera, había llegado a alcanzar un nivel extraordinario e insostenible en la historia del reino; hasta tal punto que centenares de gerifaltes estaban imputados en procesos judiciales, e incluso familiares allegados a la monarquía estaban enfangados en ella.

       La situación de desempleo ocupaba el triste honor de ocupar el primer puesto en el ranking de paro laboral entre los países y reinos colindantes. Entre los jóvenes el porcentaje era aún mayor; hasta el grado de que había dado lugar a que decenas de miles de jóvenes se vieran obligados a emigrar forzosamente (aunque la Gran Canciller de Asuntos Laborales, con eufemístico recochineo lo definía como `movilidad exterior´) para ganarse la vida; haciendo recordar la amarga y numerosa emigración ocurrida a mediados del pasado siglo. Con la diferencia de que ahora, muchos de estos jóvenes no eran jornaleros, sino gente con títulos universitarios totalmente inútiles y estériles en aquel reino.

       Los sistemas públicos de Sanidad y Educación fueron recortados y agredidos hasta tal extremo de deterioro y degradación que habían conseguido hacer retroceder varias décadas los logros alcanzados… Y menos mal que gracias a las muchas y multitudinarias huelgas y manifestaciones de protesta por todo el reino llegaron a detener, en parte, los viles objetivos, impidiendo que las tijeras de la infamia siguieran recortando derechos adquiridos y haciendo estragos irreversibles.

       Aprovechando el conocido axioma de que `en rio revuelto ganancia de pescadores´; algunos dirigentes políticos de Comunidades Autónomas del viejo reino –uno de los más antiguos y de mayor solera del continente-; amparándose en postulados y pretensiones nacionalistas -totalmente fuera de lugar, insolidarias y absurdas- conseguían adormecer sibilinamente a sus conciudadanos prometiéndoles el paraíso si conseguían el separatismo e independencia de su Comunidad. Consiguiendo con esa falacia no solo distraerlos de sus enormes y graves problemas sociales, laborales y económicos, sino además el enfrentamiento entre ellos mismos, y con el resto de habitantes del reino.

      Mientras tanto, y ante la mirada perpleja y anonadada de la ciudadanía, el principal partido de la oposición (corresponsable, en cierta medida, de la situación socioeconómica); en estado semicatatónico, dedicaba su quehacer exclusivamente a lanzar himnos al sol, críticas y consignas más o menos anacrónicas, virtuales y demagógicas sin aportar ideas originales, factibles y rigurosas capaces de ilusionar a los frustrados y defraudados votantes y de producir una eficaz y drástica alternancia en el poder para sacar al reino del abismo de las tinieblas.

       El tiempo transcurría imparable y todo seguía igual (o peor) para los súbditos de a pie de aquel país que, ni de lejos, veían para ellos `brotes verdes´ por ninguna parte, ni mejoras tangibles y palpables en sus vidas diarias. Así que continuaron sumisos y estupefactos con resignada y `jobviana´ paciencia esperando que las cacareadas mejorías que continuamente proclamaban los Cancilleres del Reino -en la macroeconomía, las finanzas, la banca, la Bolsa, la `prima de riesgo´, la confianza y recuperación de los mercados, la optimización (¿) del modelo productivo, etc., etc.-; algún día, sus presuntos efectos positivos, repercutieran también en su deprimido y deplorable devenir, a ser posible antes del fin del milenio…. Eso sí, muchos de ellos juraban y perjuraban que en las próximas elecciones no los votarían ni de coña.”

Y colorín, colorado, este pseudocuento, se ha acabado (de momento)

Tomás M. Serna 
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Insólito acontecimiento” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNANo tengo ningún reparo en admitir que mi perplejidad, en este caso, va de la mano de mi inevitable y congénita desconfianza. Qué le voy a hacer; es uno de mis muchos defectos que arrastro como una especie de estigma o condena involuntaria que me imprime carácter y, a modo de disculpa, achaco sin cortarme un pelo a influencia  subliminal de mi santo patrón… Bueno, tampoco es tan grave -hay cosas peores-, aparte de que el beneficio de la duda, y más en los tiempos que corren, no solo puede ser aconsejable sino conveniente.

      En fin, el asunto trata de la noticia, aparecida recientemente, sobre el proyecto del `Parque de las Esculturas´ que se va a instalar en San Sebastián de los Reyes. Por lo visto de trata de una especie de museo al aire libre compuesto de 12 esculturas –aunque no se aclara, se supone (y me temo) que serán todas de arte moderno  vanguardista-, ubicadas en un parque de la Avenida de los Pirineos y llevado a cabo a través de un convenio del Ayuntamiento de `Sanse´ con la `Asociación Cultural Space Gallery´; una asociación sin ánimo de lucro, domiciliada en dicha localidad y cuyos objetivos, entre otros, es la promoción y difusión del arte escultórico.

       Si dijera que esa noticia no me parece estupenda y plausible estaría, simplemente, mintiendo como un bellaco. Cualquier persona amante del arte en cualquiera de sus manifestaciones (y yo lo soy irremisiblemente; aunque confieso que la escultura vanguardista no es precisamente la que más me fascina) debe alegrarse de iniciativas parecidas…; a menos que su sensibilidad y placer estético se hayan quedado anclados en el Pleistoceno.

       Sobre todo con estas características: al ser una exposición al aire libre su disfrute y visionado será gratuito y, lo más importante, parece ser que su ¡coste será cero euros para el consistorio! (y por tanto para los vecinos) Según se anuncia `los costes de este proyecto serán autofinanciados por la propia asociación´ (¿?) Al tratarse de una entidad sin `ánimo de lucro´ -y, supongo, con escasos recursos económicos-; aunque no se aclara en la nota de prensa, es de imaginar que los elevados costes de este museo a la intemperie ¿serán sufragados por sponsors? ¿Por subvenciones de la Comunidad o del ministerio del Sr. Wert?…  Se desconoce. Lo que está claro es que `la pasta´ tiene que salir de algún lado… ¿Sin gastos invisibles o bajo cuerda?, ¿sin que nadie obtenga ningún beneficio crematístico con el evento?… Bueno, como he señalado al principio, mi `estigma´ personal me provoca las incertidumbres de rigor. Máxime con `la que está cayendo´ por doquier de un tiempo a esta parte. Pero lo que es ineludible es que de ser así, desde aquí felicito sincera y efusivamente al equipo de gobierno de la ciudad hermana…, (a pesar, incluso, de  la desagradable experiencia de hace muchos años: ante un montaje teatral que les ofrecí me lo negaron con la excusa de “sois de Alcobendas, si fuerais de Sanse no habría problema”…. Alucinante pero grotesco y esperpénticamente cierto)

       Y como colofón añadir que, para mayor dicha de esta extraordinaria noticia, parece que incluso el coste de iluminación nocturna de las esculturas también será gratis, ya que `habrá un patrocinador que correrá con dichos gastos´… Lo dicho, la cosa, de ser así como se cuenta, es como de ciencia-ficción y para ovacionar largo y tendido a los insignes munícipes `sanseros´…. Como si fueran toreros en sus afamadas corridas de toros; más o menos.

Tomás M. Serna 
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Alcobendas, ciudad del amor…” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNARealmente el asunto resulta curioso, sorprendente e inesperado. Además de gracioso; obviamente. Resulta que, según Amazon, los alcobendenses son los más románticos de España… ¡¡Toma ya!!

      Tan extravagante (e histriónico) descubrimiento se debe al estudio que realizaron, aprovechando la festividad de San Valentín, en donde  han descubierto que nuestra ciudad ocupa ¡el número uno! en el ranking de compras de novelas de amor, incluyendo las impresas en papel junto a las bajadas en formato electrónico. Han considerado como una de las premisas que el estudio-encuesta abarque solo a ciudades de más de 100.000 habitantes. Detrás de nosotros están nada menos que Madrid, Santander, Barcelona y Vigo…. Aunque no se aclara en la noticia, supongo que en el estudio habrán hecho una extrapolación proporcional al número de habitantes, o algo parecido, porque no puedo entender ni aceptar (sin contener la perplejidad…y la risa) que aquí se compren (¿y lean?) más novelas de amor que en las grandiosas urbes de la capital del reino y la ciudad condal.

      Quiero imaginar que la gente de Amazon son unos `cachondos mentales´ que nos quieren tomar el pelo –naturalmente, con respeto y simpatía- por los motivos que sean… Eso, o bien que la persona o personas que han llevado a cabo el estudio-análisis de marras, habían fumado o bebido algunas sustancias alegres y eufóricas que estimulan el recochineo y las ganas de juerga…. Bueno, si solo se trata de echar unas risas, me parece estupendo… En esta infame época de crisis, recortes y penurias de todo tipo es de agradecer que, de vez en cuando, alguien (o algo) nos alegre el día y nos haga enjugarnos los ojos, no de llanto sino de risa.

     Supongo que nuestro inefable gobierno municipal ya estará estudiando el asunto para sacarle algún jugoso aprovechamiento y utilidad a tan excelso acontecimiento… Posibilidades `haylas´, doy mi palabra de honor…. Es más; si el insigne concejal de Cultura quiere yo le puedo sugerir algunas ideas al respecto que, lógicamente, por humildad y prudencia (y pudor) me abstengo dárselas aquí y ahora… Hombre, no puedo prometerle que podrían ser muy eficaces para la próxima campaña de elecciones municipales del año que viene…; pero vete a saber, en política nunca se sabe.

      Imaginaos por un momento que el maestro Shakespeare viviese en esta época…. Seguro que mandaría a hacer puñetas a la ciudad italiana de Verona para ubicar allí su Romeo y Julieta. Los siglos venideros hablarían de esa bella y trágica historia de amor localizada en Alcobendas.

      Y la romántica historia de Calixto y Melibea, de escribirse ahora, no se desarrollaría en Salamanca; ¿cabe pensar en otra ciudad más idónea que la nuestra para tal aventura?

     El legendario y fascinante suceso de Los amantes de Teruel será minimizado y ensombrecido cuando dentro de unos siglos unas excavaciones arqueológicas descubran la tumba de `Los amantes de Alcobendas´…. Si lo de Amazon fuera cierto ¿a alguien debiera extrañarle?

     Si Arthur Hiller se decidiera rodar un `remake´ de su celebérrima Love Story; ¿quién podría escandalizarse o pensar que estaba loco si, dadas las circunstancias, decide rodarla en Alcobendas en lugar de Nueva York?

     ¿Qué ciudad elegiría Giacomo Casanova si despertara de su sueño eterno para continuar sus excitantes aventuras amorosas? ¿La cursi y decadente Venecia o la más romántica de España? Vamos, es de suponer que no dudaría en fijar su residencia por estos lares (posiblemente, dada su alcurnia, en La Moraleja; y más aún con la `espectacular bajada de impuestos´ que ha prometido el alcalde para el año próximo) Y, probablemente, repartiría su libidinoso tiempo entre nuevas conquistas…, y conferencias (para tomarse descansos) en La Casa de la Mujer.

      En fin, se podrían poner muchos más datos, ejemplos y paralelismos tan subyugantes como los expuestos, que vendrían a clarificar y a elevar hasta límites insospechados el lugar que ocuparía en la historia y la literatura romántica y erótica nuestra querida Alcobendas…. Siempre que, claro está, el sublime descubrimiento hecho por Amazon no fuese una guasa y hubiera salido a la luz hace unos cuantos siglos.

Tomás M. Serna 
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“¡Arriba el telón!” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNANo lo puedo remediar. Y pido disculpas por adelantado, pero me resulta extremadamente difícil desligar la actividad política de su (con frecuencia) identidad simbiótica con la actividad actoral. Supongo que debe ser una especie de `deformación profesional´ o algo semejante… Aunque también es cierto que ese paralelismo ocurre con otras muchas actividades laborales (docentes, clérigos, jueces, etc…); y es obvio que en algunas sus efectos y consecuencias son sensiblemente más perniciosas que en otras…  Un conocido axioma referido a los actores dice: “La imaginación es una de tus principales herramientas; pero esta es hermana de la mentira y, por tanto, peligrosa”… No parece, en base a  ello, que los políticos no se merezcan ocupar por méritos propios uno de los primeros puestos del ranking.

     Se podrían poner infinidad de ejemplos que avalan este planteamiento; pero además de tedioso haría excesivamente largo este artículo. Así que me ceñiré solo a una única cuestión, dando por válido el viejo refrán del `como muestra basta un botón´; aunque, insisto, se podrían llenar varios baúles de `botones´…

     Tomaré como elemento de análisis el posicionamiento que hacen nuestros inefables políticos alcobendanos sobre el asunto del desempleo local. El tema es lo suficientemente grave y doloroso como para ser tratado con frivolidad; pero después de leer lo que sigue es prácticamente imposible refrenar una sonrisa agridulce (o algo parecido) ante la inevitable carga de histrionismo que conlleva… Y es que un `actor´ que se precie no tiene ningún inconveniente en caminar sutilmente por el drama, la comedia…, o la tragicomedia, si se tercia.

       Si nos atenemos a la versión del partido en el poder casi podría decirse que ya se deberían echar las campanas al vuelo y lanzar cohetes festivos; sus declaraciones no son para menos: “los datos del empleo y creación de empresas respaldan la estabilidad y permiten augurar una línea de crecimiento en 2014”; “se han creado 156 empresas en los últimos seis meses; y 310 en el último año”; “el número de trabajadores ha aumentado en 1.338 de junio a diciembre de 2013”… Por supuesto, qué tipo de empresas y viabilidad de las mismas, y qué tipo de trabajos y contratos se han hecho se omiten… Lo importante es lanzar la idea subliminal que `se empiezan a ver brotes verdes´… Y para rematar los eufóricos datos dicen que “el paro ha descendido el 6% en el último año y lideramos la creación de empleo estable en la Comunidad de Madrid”… ¡Dabuti! ¡La crisis a punto de ser desterrada del `modelo de ciudad´!…  Aunque, de momento, me niego a abrir una botella de cava, ya que ninguno de los parados/as que conozco (y son bastantes) han encontrado aún trabajo; cuestión de suerte, supongo…

    Pasemos, en un segundo acto escénico, a conocer la opinión de la oposición… UPyD, el partido magenta, además de deleitarnos con su particular y esperpéntico cisma (que haría llorar de risa a Valle-Inclán y a los maestros del teatro del absurdo) nos ilustran con su información de que “el año 2013 fue un año perdido en creación de empleo… El número de desempleados sigue en cifras record; nunca ha habido tantos parados en nuestra ciudad… El PP es deshonesto con los vecinos; promociona el Parque Empresarial de Valdelacasa anunciándolo como un hervidero de empresas, y a día de hoy sigue siendo un solar casi desértico”…. Está claro que para los acólitos de `Super Rosa Díez´, en contraposición con los optimistas mensajes `peperos´, las campanas al vuelo y los cohetes ni de coña…

     Y por último, en el último acto escénico -que en el teatro de revistas coincide con la apoteosis- hacen acto de presencia el achicado e ínclito grupo de `la rosa y el puño´; y en un sublime do de pecho, intentando recuperar el otrora numeroso apoyo y fe ciudadana, nos dice que las políticas de empleo del gobierno municipal son peor que nefastas: “El Ayuntamiento de Alcobendas deja de gastar 200.000 euros destinados en el anterior presupuesto a luchar contra el paro… El desempleo ha crecido de 2011 a 2013 de 7.000 a 7.800 personas mientras el alcalde ahorra la partida presupuestada a crear empleo; destinando cuatro veces más a pagar a los bancos que a la ayuda a conseguir trabajo a los desempleados…. Desde que el PP gobierna en Alcobendas ha aumentado en 5.000 el número de desempleados… Las propuestas que el PSOE hizo para reforzar un aumento sustancial en el presupuesto de este año para combatir el paro y dinamizar la actividad empresarial y comercial han sido rechazadas contundentemente en el pleno municipal”…. Es evidente que para este grupo que no les vengan tampoco con campanas, cohetes, ni gaitas…

      En fin, queda meridianamente claro que falsedad y verdad, imaginación  y fantasía, realidad y mentira forman parte insoslayable de la actividad política desde el origen de los tiempos. O sea, lo mismo que en el teatro… Aunque puestos a elegir, y pido disculpas por ello, prefiero indefectiblemente pasar por taquilla a que `me cuenten un cuento´ (sabiendo que lo es y encima disfrutando) a que me lo cuenten sin decirme que lo es y ser engañado vilmente… Supongo que por eso hace décadas no voy a mítines políticos ni por curiosidad. Aunque prometo que si algún día se instauran la listas abiertas…, me lo pensaré.

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral