“La opinión pública es el verdugo” por Guillermo Infantes Capdevila

FOTO_GUILLERMOINFANTESPocas veces se teclea el título antes que el artículo que lo sucede, dado que habitualmente es la redacción de éste la que da la idea para titularlo ─lo que solemos llamar de estructura directa ─ pues son las diferentes ideas o premisas en base a las cuales sacamos la idea principal o conclusión. En este caso la estructura es indirecta, quizás porque la idea de la que partimos sea algo en lo que tengo total convicción, y es por ello que afirmo que actuamos como verdugos.

Se han sucedido una serie de noticias en los últimos días que han dejado patente lo determinante que es para el seguimiento de un caso la incisión que tiene el mismo en la opinión pública, y es que cuando en tiempos de la ilustración se teorízó sobre los distintos poderes que podían primar en un estado ─ejecutivo, legislativo y judicial ─ se obvió la influencia de la opinión pública como poder de poderes, que incide directamente en absolutamente todos ellos cuando se trata de una democracia.

Es muy usual hablar en estos tiempos de sobreinformación y de que ésta puede resultar tan peligrosa, si no más, como la falta de la misma. En el caso del pederasta de Ciudad Lineal (y no digo supuesto porque está claro que pederasta lo hay) en la fase de instrucción y sin haberse pronunciado el juez sobre la autoría o no del delito por parte del sospechoso, los grandes medios de comunicación ya exhibían en sus portadas una fotografía a todo color de la persona de la que se sospecha, aunque tras las críticas del juez Decano de Madrid, Antonio Viejo, procedieron a pixelarlas para no entorpecer las investigaciones.

El Fiscal Superior de Madrid, Manuel Moix, aseveró durante la ceremonia de apertura de este nuevo año judicial que “todos tenemos que ser especialmente cautelosos a la hora de suministrar información a la opinión pública y (…) evitar por todos los medios filtraciones indeseadas de datos que puedan ser reservados o sensibles”, tal y como recoge ABC en una información suministrada por EFE.

Estas palabras de Manuel Moix pueden ser extrapoladas a otros muchos casos. Los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad en todo esto y su labor no es la de azotar, sino la de transmitir la información de la manera más fidedigna posible. Hay quienes entienden el periodismo como una labor de justicieros, pero creo que éstos pecan en su empeño a la hora de interpretar lo que es justo y lo que no.

Cuando un periodista se toma la libertad de someter a una persona al escarnio público, está condenando a dicha persona a un juicio mediático en el que la sentencia la dicta la audiencia. En nuestro tiempo es muy sencillo tomar el pulso a la opinión pública, como así lo es condicionar cómo va a ir encaminada esa opinión, pues desde una herramienta tan sencilla como Twitter, los grandes “creadores” de opinión pública pueden arrojar un debate del que luego se puede medir fácilmente cuál ha sido su repercusión e interpretarla.

Últimamente hemos podido comprobar cómo muchos personajes de la esfera pública han tenido que entregar la placa y la pistola para satisfacer a sus respectivas organizaciones que demandaban evidenciar ante los ciudadanos lo respetables que son.

A mi modo de ver, el transcurso de los acontecimientos ha sido el siguiente:

En primer lugar, se lanza a la opinión pública un hecho relevante que compromete a una serie de personas y, por ende, a sus respectivas organizaciones.

Más tarde, antes de que la justicia se pronuncie, los medios de comunicación azotan y determinan lo que contraviene o no la ley a través de tertulias y voces que se erigen como capacitadas para instruir justicia a través de la tele.

Es entonces cuando las entidades políticas desacreditan a sus miembros implicados y acuden al programa de Ana Rosa para defender su respetabilidad y hacer notar su determinación e impecabilidad. Tras esto, la audiencia de Ana Rosa saca conclusiones y en cierto modo va conformando esa especie de abstracción que la forman todas y cada una de las impresiones individuales de manera casi agregada a la que denominamos opinión pública. Cabe añadir que precisamente Ana Rosa es un programa líder en audiencia y se emite en la cadena más vista del país.

Comunicar entraña una grandísima responsabilidad y hemos de ser conscientes de que quienes están legitimados para dictar una sentencia son los tribunales y no las empresas de la comunicación. Lapidar carreras, desprestigiar nombres y hacer enemigos de la opinión pública no es una labor que le corresponda a quienes deben garantizar una información de calidad, y no actuar como piezas inflamables que incendian un debate que, de por sí, ya es socialmente palpable y no precisa de ser enardecido.

 

Guillermo Infantes Capdevila
Estudiante de Periodismo
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“Nuevas estrategias privatizadoras en Madrid” por Marciano Sánchez Bayle

 

FOTO_MARCIANOSANCHEZComo es conocido, los reveses judiciales y, sobre todo la lucha incansable por parte de los profesionales, las organizaciones y los ciudadanos, hicieron claudicar al Gobierno Regional en sus pretensiones privatizadoras de seis hospitales y veintisiete centros de salud.

Con la elección del nuevo Consejero se pretendió desactivar las movilizaciones y tranquilar a los profesionales, pero mantener su privatización encubierta con los recortes y las derivaciones a los hospitales privados. Por ello los ciudadanos no deben olvidar que esto es un pequeño descanso de su plan ideológico. Se ha puesto en marcha una política represiva que evidencia que no se ha cambiado de política, sino solo de métodos de actuación. En ningún momento ni el Gobierno Regional, ni el Presidente Ignacio González, ni el nuevo Consejero han renunciado expresamente a sus intenciones privatizadoras que mantienen intactas hasta conocer el resultado de las elecciones en 2015.

En Madrid las privatizaciones han continuado como ha sucedido con la Lavandería de Mejorada, la cesión de la extracción periférica de sangre a Cruz Roja, a pesar de que no figuraba en el “Plan de Sostenibilidad”, la disminución de personal en los centros públicos, que alcanza mas de 7.500 trabajadores desde 2009, la persistencia de jubilaciones forzosas (a veces utilizadas como mecanismo de represalia), y por fin las derivaciones a centros privados.

Este último mecanismo ha cobrado una gran importancia en la práctica porque se trata de una forma de privatizar mucho mas silenciosa, por la puerta de atrás, que suele pasar desapercibida y es difícil de conocer en su dimensión real porque es el agregado de muchas decisiones individuales.

Desde la Consejería se ha organizado un sistema de derivaciones que se concreta en 3 actuaciones complementarias: primero las citaciones en manos de una empresa privada (el “centro de atención personalizada” que gestiona la empresa INDRA a un coste mucho mas elevado que su alternativa pública del SERMAS ) entre cuyos objetivos esta “mantener la derivación de procedimientos quirúrgicos a los hospitales de apoyo, aprovechando al máximo la capacidad de los mismos”, lo que en la jerga eufemística de la Comunidad de Madrid significa propiciar las derivaciones a los centros privados. Además las derivaciones incluyen también las consultas de especialistas y las pruebas diagnosticas.

Las encuestas son concluyentes. En noviembre de 2013 un 67,4% de los centros de atención primaria tenían constancia desde de la derivación de pacientes a centros privados para pruebas. Asimismo un 58,7% de los centros señalaron que conocían que los pacientes eran derivados a centros privados para intervenciones quirúrgicas..

En junio de 2014, otra encuesta sobre usuarios de la Sanidad Pública madrileña detecto que el 25,8 % habían sido derivados al sector privado para la realización de pruebas diagnósticas y/o intervenciones quirúrgicas, que son el 37,53% de las que se habían realizado una prueba diagnóstica y/o estaban en lista de espera quirúrgica.

Además esta la infrautilización sistemática de los recursos propios, en parte relacionada con los recortes de personal. En una comparación reciente sobre la utilización de las resonancias magnéticas se objetivaba una derivación del 17,4% de las mismas a centros privados (en la Paz este porcentaje se elevaba al 49,4%) mientras que el numero de pruebas por maquina había sido de 734 en la Fundación Jiménez Díaz (recuérdese IDC /CAPIO) frente a 470 de promedio en los hospitales públicos (como no, el mínimo en La Paz 365). Si echamos las cuentas esto significa que si las maquinas del sector público tuvieran el mismo rendimiento que las privadas todas las RM podrían hacerse en centros públicos y sobraría capacidad para reducir las listas de espera.

Y, por fin, la estrategia de secretismo y de vulneración de cualquier norma poniendo de manera descarada el sistema público al servicio de los centros privados. Esta se ha hecho pública cuando ha estallado el escándalo del hospital de Fuenlabrada en el que varios usuarios y sus médicos han denunciado que un centro privado les llamaba directamente para citarles pruebas diagnósticas, poniéndose en evidencia que datos personales, supuestamente protegidos especialmente por la legislación vigente, habían sido facilitados a las empresas privadas sin consentimiento. El escándalo cuando salio a los medios primero fue negado por los responsables del hospital y la Consejería pero ante las protestas de momento ha acabado con el cese del gerente y de varios cargos administrativos del hospital. Por supuesto estas actuaciones responden a una estrategia general.

Esta estrategia de derivaciones esta teniendo una fuerte contestación, también individual. Dos ejemplos, en la encuesta de junio de 2014 el 10,6 % señalaron de manera espontánea que se habían negado a la derivación, aunque no se incluía la pregunta específica, por otro lado según los datos oficiales de la Consejería de Sanidad en diciembre de 2013 el 51% de las personas en lista de espera quirúrgica habían rechazado la alternativa de la intervención en un centro privado.

Madrid tiene un sistema sanitario cada vez más privatizado. En la tabla siguiente se puede ver la situación de Madrid y la media de las 17 CCAA en aspectos relativos a la privatización de financiación, aseguramiento y provisión sanitaria y en todos ellos la Comunidad de Madrid supera la media.

 

  Madrid Media CCAA
% población cubierta por Mutuas 5,78 4,54
Gasto en seguros privados (€/hab/año) 244 115,94
Gasto sanitario de bolsillo (€/hab/año) 452 376,88
% camas privadas sobre el total 33,17 26,96
% alta tecnología en centros privados 31 24,47
% gasto sanitario público destinado a conciertos 8,50 7,61

 

El resultado de estas políticas, aparte de una disminución de la calidad y de la opinión de la ciudadanía es el incremento de las listas de espera a pesar de las trampas de la “transparencia informativa” organizada por la Consejería de Sanidad mediante el llamado “Observatorio de Resultados del Servicio Madrileño de Salud” que aporta datos anticuados y groseramente manipulados. Así la encuesta antes mencionada de junio de 2014 detecta una lista de espera promedio para pruebas diagnósticas de 53,68 días (máximo 1 año), para consulta de especialista de 3,3 meses (máximo 16 meses), y de intervenciones quirúrgicas de 7,13 meses (máximo 2 años), mientras que sin ningún decoro los datos oficiales sitúan estas dos últimas demoras en menos de 15 días.

Para quien desee conocer mas en detalle la situación en la Sanidad madrileña puede leer los dos Informes referidos y los 3 Informes del Observatorio Madrileño de Salud, todos ellos disponibles en la web www.fadsp.org

Conviene no olvidar la gran victoria que ha supuesto el conflicto que ciudadanos y profesionales madrileños han mantenido contra la privatización sanitaria, y que cada vez hay mas evidencias de los resultados negativos de la combinación de recortes, desmantelamiento y privatización a los que el PP ha sometido a la Sanidad Pública madrileña, y que, aunque se ha logrado un avance, sigue planteándose una política privatizadora de muy negativas consecuencias sobre la atención sanitaria y el derecho a la salud, así como nuevas amenazas para el mantenimiento de una Sanidad Pública universal y de calidad.

 

Marciano Sánchez Bayle
Presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid

“Conflictos de verano: la amenaza rusa y el avance del estado islámico” por Antonio López

FOTO_ANTONIOLOPEZGaza, Siria, Irak, Ucrania, Sureste Asiático. Los riesgos para la paz se han multiplicado éste verano, de Europa a Asia, pasando por Oriente Próximo. Hacía tiempo que no se producían tantos conflictos simultáneamente y de tan hondo calado.

Las alarmas han saltado y el mundo asiste con preocupación e inquietud a esta concatenación de “incendios” de consecuencias imprevisibles.

Tal inestabilidad no se había visto desde finales de los años setenta y numerosos analistas, norteamericanos principalmente, coinciden en señalar que hacía mucho tiempo que no se veía un mundo tan agitado.

El presidente del laboratorio de ideas Brookings Institution, Strobe Talbott, un veterano de la administración Clinton, ha llegado a decir que ve ecos “inquietantes y preocupantes” del verano de 1914, cuando estalló la primera guerra mundial.

Verdaderamente incidentes como el derribo del avión Malaysia Airlines el pasado 17 de julio en territorio ucranio y consecuentemente la escalada bélica en este país, la nueva guerra entre Israel y la organización Hamás por la franja de Gaza, que se ha cobrado más de 2.000 muertos palestinos , la mayoría población civil inocente e indefensa, un genocidio en toda regla, las más de 160.000 personas que han muerto en Siria en los tres años que dura ya la guerra civil, ante la pasividad internacional, el aumento de la violencia en Libia, tres años después del cambio de régimen, la más que previsible reanudación de la guerra en Afganistán, donde los talibanes vuelven a tener vía libre, la tensión en la región Asia-Pacífico, donde en los últimos meses se han producido diversas escaramuzas entre China, Japón, Vietnam y Filipinas por el control del área de influencia, arrojan un panorama ciertamente desalentador.

Si el presidente Obama prefería a comienzos del verano permanecer al margen de tanta crisis y conflictos, ocupándose sólo de sus propios asuntos ,al final del verano la presión interna, las encuestas y las decapitaciones llevadas a cabo por el Estado Islámico(EI)de ciudadanos americanos y europeos, han precipitado un cambio de postura de la Administración de EEUU.

Las fuertes críticas de medios de comunicación conservadores calificando de indiferencia e inacción a la Administración Obama , respecto a la retirada de Irak , las salvajes y continuadas matanzas en Siria, la anexión rusa de Crimea o la extensión de Al Qaeda , han terminado por hacer mella en el presidente que ha tenido que mover ficha para contentar a unos y otros.

Ciertamente estamos peor que hace un año cuando no había ningún gran conflicto entre los grandes países del mundo. En la actualidad si hay peligros reales de conflicto en Europa, provocados por Putin, en Extremo Oriente, por la disputas de China con sus vecinos por hacerse con la hegemonía en la zona y en otros puntos del planeta.

Los aliados europeos de EEUU perciben en el Kremlin un riesgo real para la[i]seguridad en el mundo. La OTAN acordó en la cumbre celebrada a principios de septiembre estudiar la creación de una fuerza de intervención rápida de varios miles de soldados frente a la amenaza rusa. ”Nos enfrentamos a un entorno de seguridad que ha cambiado completamente” advirtió en dicha cumbre el secretario general de la Alianza Atlántica, que fue creada en 1949, precisamente, para plantar cara a Rusia.

El otro polo de peligro creciente para la Alianza es el imparable avance de la organización radical Estado Islámico (EI) en Oriente Próximo, con seguidores en todo el mundo, también en Europa , donde reclutan yihadistas dispuestos a matar indiscriminadamente en cualquier lugar del mundo.

¿Estamos a las puertas de una nueva Guerra Fría? ¿Seguirá Putin tensando la cuerda en Ucrania? ¿ Se puede permitir Rusia que Kiev se abra a Occidente?¿ Tiene verdaderamente Rusia una estrategia definida, se preguntas los analistas, para seguir adelante con la unión Euroasiática y no puede permitirse un revés en Ucrania, al estar unidos sus destinos?

Numerosos interrogantes e incertidumbres de difícil respuesta en un momento tan convulso.

En cualquier caso no deja de ser sorprendente que EEUU se quiera aliar con IRÁN, su eterna bestia negra, para combatir al Estado Islámico en IRAK, el Estado que ocupó de forma tan brutal y con resultados tan estériles en 2003 y hasta el 2011. No parece que tenga mucho sentido. O que se pueda aliar con el sátrapa de Bachar Al Asad en Siria, cuando todo el mundo sabe que EEUU ha prestado una ayuda muy limitada a los insurgentes sirios que llevan luchando 3 años de forma desigual contra el ejército sirio, en una guerra civil que se ha cobrado una cantidad indecente de muertos.

En el horizonte inmediato, el recuerdo nos lleva inexorablemente a “otro Afganistán “ , por mucho empeño que ponga Obama en desmentirlo u ocultarlo. Barrido por los sondeos de opinión un presidente abatido hacía sonar en la madrugada del 11 de septiembre ”tambores de guerra” en el escenario común que nos afecta a todos.

Será verdad que no se puede ejercer de líder mundial, algo a lo que no renuncia nunca EEUU, absteniéndose de intervenir militarmente. ¿Estamos preparados para otra GUERRA cuando todavía supuran las heridas de la anterior? ¿Es un destino inevitable? O lo que es peor, ¿tendrán razón los que piensan que la actual situación se parece a la vivida hace 100 años? Esperemos que no. Confiemos en que hayamos aprendido del pasado y que nunca se vuelva a repetir una atrocidad semejante.

 Antonio López Ortiz
Periodista