“Reflexión autocrítica con el objetivo de ajustar la intervención psicológica de los Centros Educativos al actual contexto económico-social” por Alberto del Egido

FOTO_COLEGIOALBANTAA continuación se presenta una sencilla reflexión epistemológica de la Psicología aplicada en centros educativos. No hay propuestas prácticas, ni metodológicas.

Como psicólogo de un centro educativo y desde la más absoluta de las autocríticas, considero necesario ajustar mi intervención profesional en beneficio de la comunidad en la que está inmersa cada una de las personas que pasan por mi consulta.

En un contexto social convulso (crisis socio-económica) y en un punto interesante en la Psicología occidental (lanzamiento del polémico DSM-V) considero necesaria una intensa reflexión crítica con el objetivo de ir construyendo nuevos marcos teóricos y nuevas praxis en la profesión, para poder mejorar la calidad de la ayuda ofrecida. Desde esa idea, sin grandes pretensiones y con mi más humilde aportación aireo aquí mis inquietudes.

En estos tiempos difíciles considero perjudicial la tendencia a interpretar, cuantificar, dirigir y atomizar a los individuos. Tampoco ayudaría la idea de que tras cada categoría diagnóstica haya una píldora milagrosa esperando a ser comprada y consumida. No obstante, sería hipócrita por mi parte oponerme frontalmente a esto, puesto que mi reflexión nace de mi responsabilidad en estas cuestiones.

En mi contexto laboral (un centro educativo privado-concertado ubicado en una localidad muy afectada por la crisis), percibo la necesidad de ir creando/aplicando una perspectiva psicológica más humanista y comunitaria.

Beneficiaría aplicar una perspectiva cada vez menos interpretativa, más comprensiva y aplicando más la mayéutica; ya que, en general, no todo el mundo puede contratar un profesional con quien poder hacer introspecciones de buena calidad.

Entiendo que sería de mucha ayuda intervenciones más emancipadoras y menos directivas, pues muchas personas están muy acostumbradas a que les indiquen cuáles son sus problemas y cómo tienen que solucionarlos.

Así mismo, fomentar intervenciones menos invasivas y más respetuosas, negociadas y humanistas. Cada vez hay más personas que padecen enormes injerencias en sus vidas por parte de instituciones, entidades bancarias, empresariales, etc.

Considero que sería muy beneficioso a nivel social priorizar intervenciones orientadas a fomentar proyectos comunitarios. Estarían dentro de esta línea objetivos como trabajar la imagen de los individuos como seres sociales y responsables de sus entornos, ayudarles a que encuentren claves que les devuelvan la autonomía como colectivo social, aprender a cuidarse mutuamente más y mejor, empezar a reconstruir el tejido social que asegure una calidad de vida para todas las personas del barrio, del municipio y de su clase social.

Para concluir en términos positivos y propositivos, propongo una psicología más comprensiva, humanista, comunitaria y en pro de la autonomía de las personas y de sus grupos sociales de referencia, fomentando la interdependencia positiva de sus miembros y de los que vayan llegando.

Soy consciente de que los recursos profesionales son limitados, pero la microhistoria nos demuestra que el potencial de las personas y de los grupos sociales es absolutamente fascinante.

Creo que es tiempo de filantropía y de confiar en el ser humano.

Los centros educativos en general, y sus psicólogas, pedagogas y orientadoras, en particular, podrían tener un bonito protagonismo en la mejora de la sociedad.

Y, ¿cómo hacerlo?

Si esa pregunta resonase en colegios e institutos, significaría que ya habríamos comenzado a caminar.

 

Alberto del Egido Moreno.
Psicólogo del Gabinete Psicopedagógico del Colegio Albanta

 

“La Gran Megalópolis” por Tomás M. Serna

(Un relato-ficción de anticipación futurista irreal como la vida misma. Cualquier parecido con hechos o situaciones reales pasadas o presentes, en modo alguno debe ser considerado como mera imaginación o simple coincidencia)

FOTO_TOMASMARTINSERNA Año 2039. La Gran Depresión que devastó a Europa durante el periodo comprendido entre 2008 y 2016 hace ya tiempo que es historia y que dejó de causar pesadillas y sufrimientos a la ciudadanía. Ahora sólo es fuente de estudios y tesis en universidades y escuelas de negocios del viejo continente.

     La terrible crisis, después de arrasar como un cruel tsunami desapareció paulatinamente tras cumplir su fatídico destino, dando paso al ciclo de bonanza que, en mayor o menor medida, se disfrutaba desde hacía más de dos décadas.

     Cierto es que el panorama geopolítico había experimentado algunos cambios irreversibles y no del todo aceptados. Entre ellos, el achicamiento territorial del Estado español. En efecto, después de mucho tiempo de aspiraciones e intentos, al fin habían logrado emanciparse algunas Comunidades de la geografía hispana. De momento solo eran dos (aunque otras estaban en ello): Cataluña y el País Vasco hacía años que habían conseguido el anhelo de gran parte de sus habitantes: su ansiada separación y conversión en Estados propios e independientes.

     Pero he aquí que, paralelamente y por tal motivo, una ciudad de la región madrileña que hasta entonces solo había sido una localidad más de cierta importancia –como tantas otras de la región- llegó a convertirse en una Gran Ciudad de tamaño gigantesco, no solo en el aspecto urbanístico y demográfico sino, y de más trascendencia, en su faceta industrial, socio-laboral y económica.

     Su fabuloso éxito, sin precedentes en la historia de los municipios, había tenido su raíz en las geniales e imaginativas medidas políticas llevadas a cabo, años atrás, por sus inefables y legendarios dirigentes… Aunque, en realidad no eran nada del otro mundo, sino simplemente cuestión de osadía, perspicacia y oportunismo. Y, por supuesto, anticipación a los demás Ayuntamientos.

     En definitiva, habían tenido la portentosa idea de hacer una intensa campaña para captar y atraer a las empresas que se `sentían presionadas por el idioma y el independentismo´ en sus separatistas Comunidades de asentamiento. Algo verdaderamente bizarro y conmovedor. Una especie de promoción y `plan de venta´ de las bondades, virtudes y ventajas del municipio en cuestión; entre ellas las apetitosas bonificaciones, rebajas y exenciones tributarias y fiscales en impuestos y tasas…; además de otros golosos ofrecimientos.

   El resultado de tan fascinante propuesta fue el siguiente: centenares de empresas, muchas de ellas multinacionales, ubicadas en Cataluña y Euskadi, aprovecharon la generosa oferta y huyeron despavoridas de aquellos maléficos territorios, iniciando un imparable éxodo camino del paraíso en la tierra prometida…. Naturalmente, no pudo evitarse algunos efectos nocivos; por ejemplo, que decenas de miles de trabajadores de aquellas comunidades se fueran al paro…. Aunque eso eran daños colaterales que, al fin y al cabo, no dejaba de ser más que un `pequeño problema´ que sólo afectaba a sus insolidarios y separatistas Gobiernos.

      En la actualidad, a punto de cumplirse cuatro décadas del siglo XXI, la ciudad de marras ocupa uno de los primeros lugares en el ranking de municipios más boyantes y con más empresas del Estado español; su PIB alcanza un nivel exuberante; su desempleo casi no existe; su población se ha incrementado en más de un trescientos por cien; su deuda es cero, y el continuo superávit presupuestario municipal es la envidia (sana, por supuesto) de centenares de Ayuntamientos…. Obviamente, la ciudadanía se congratula de residir en esa especie de Arcadia contemporánea rozando el clímax de la felicidad… Desde entonces la oposición política brilla por su ausencia, prácticamente en estado catatónico.

   Hace mucho tiempo que delegaciones de políticos, técnicos consistoriales, sociólogos, economistas, etc., viajan ininterrumpidamente a esa ciudad desde lugares remotos y exóticas universidades, casi en devoto peregrinaje, para estudiar in situ el milagroso resultado de tan ingeniosa aplicación política que colocó al municipio a la cabeza mundial del éxito y la eficacia socio-laboral y económica y que, a todas luces, había propiciado el cambio y mejora del `modelo productivo´ tan desesperadamente buscado por todos desde el inicio de la Gran Crisis…      

       Esa mítica ciudad se la conoce en todo el planeta como New Alcobendas City…. Antes tenía un nombre más sencillo, pero decidieron americanizar su denominación en vista de la avalancha de empresas multinacionales -muchas de ellas originarias de EE UU y Reino Unido- que decidieron trasladarse a su terruño… La propaganda, el márketing y la globalización es lo que tienen….

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Ojalá fuera un cuento” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNA(Pero no lo es; por desgracia… Más parece una pesadilla, que está durando demasiado, y de la que no saben o quieren (o ambas cosas) hacernos `despertar´ para que no siga causando más damnificados.)

“Érase una vez un reino situado en los confines de un antiguo y privilegiado continente, admirado y envidiado desde tiempos inmemoriales por naciones vecinas y lejanas por multitud de motivos, y que en tiempos remotos había sido uno de los países más ricos y poderosos del mundo, hasta tal punto que uno de sus monarcas acuñó el vanidoso dicho de que en su vasto imperio `nunca se ponía el sol´.

       Pero he aquí que de un tiempo a esta parte el caprichoso destino y la diosa Fortuna le habían dado la espalda, y una racha de calamidades se cebaban despiadadamente sobre el desdichado reino. Justo es reconocer que aunque gran parte de esos desastres se debían a la inepcia y desidia de sus gobernantes, también era verdad que causas ajenas habían influido de manera fatal para su catastrófica situación; entre otras las brujerías, vilezas y perfidias llevadas a cabo por los hados malignos del poderoso y tenebroso reino de Wall Street a través de maniobras y hechizos basados en el capitalismo salvaje y el ultraliberalismo deshumanizado. O las mezquinas medidas impuestas por la Gran Maga, Frau Merkele; bruja mayor del prepotente Imperio Teutónico, un inmenso territorio que había logrado el vasallaje de casi todos los países del susodicho continente.

     Sin embargo, las causas mayores para el nefasto statu quo que sufría el reino se debían a las políticas que aplicaban sus gobernantes que, gracias a su mayoría absoluta, podían hacer lo que les diera la gana; pasándose por el arco del triunfo la voluntad y aspiraciones del pueblo, e incumpliendo sistemáticamente y sin el menor pudor un montón de promesas y ofrecimientos electorales.

     Por tanto, aunque resultaba escandaloso, las políticas laborales habían propiciado de manera flagrante el comportamiento inadmisible de muchos empresarios que, gracias a ellas, abusaban de los trabajadores con contratos viles y remuneraciones miserables ante la mirada indiferente de los responsables gubernamentales. Muchas empresas cerraban sus puertas o despedían a parte de sus empleados ante la crisis galopante y el círculo vicioso de la caída de la demanda de productos de consumo, y el agravante de no conseguir créditos por las barreras impuestas por las entidades financieras para frenar los riesgos de deuda y morosidad.

     Simultáneamente, miles de ciudadanos eran desahuciados de sus viviendas al no poder cumplir con sus gastos hipotecarios por carecer de ingresos al perder sus trabajos. Los gobernantes miraban ajenos a otro lado, al mismo tiempo que inyectaban miles de millones de euros en las entidades bancarias para sacarlas de su ruinosa situación debida a sus malas prácticas, desfalcos y corrupciones.

     Y eso precisamente: la corrupción, política y financiera, había llegado a alcanzar un nivel extraordinario e insostenible en la historia del reino; hasta tal punto que centenares de gerifaltes estaban imputados en procesos judiciales, e incluso familiares allegados a la monarquía estaban enfangados en ella.

       La situación de desempleo ocupaba el triste honor de ocupar el primer puesto en el ranking de paro laboral entre los países y reinos colindantes. Entre los jóvenes el porcentaje era aún mayor; hasta el grado de que había dado lugar a que decenas de miles de jóvenes se vieran obligados a emigrar forzosamente (aunque la Gran Canciller de Asuntos Laborales, con eufemístico recochineo lo definía como `movilidad exterior´) para ganarse la vida; haciendo recordar la amarga y numerosa emigración ocurrida a mediados del pasado siglo. Con la diferencia de que ahora, muchos de estos jóvenes no eran jornaleros, sino gente con títulos universitarios totalmente inútiles y estériles en aquel reino.

       Los sistemas públicos de Sanidad y Educación fueron recortados y agredidos hasta tal extremo de deterioro y degradación que habían conseguido hacer retroceder varias décadas los logros alcanzados… Y menos mal que gracias a las muchas y multitudinarias huelgas y manifestaciones de protesta por todo el reino llegaron a detener, en parte, los viles objetivos, impidiendo que las tijeras de la infamia siguieran recortando derechos adquiridos y haciendo estragos irreversibles.

       Aprovechando el conocido axioma de que `en rio revuelto ganancia de pescadores´; algunos dirigentes políticos de Comunidades Autónomas del viejo reino –uno de los más antiguos y de mayor solera del continente-; amparándose en postulados y pretensiones nacionalistas -totalmente fuera de lugar, insolidarias y absurdas- conseguían adormecer sibilinamente a sus conciudadanos prometiéndoles el paraíso si conseguían el separatismo e independencia de su Comunidad. Consiguiendo con esa falacia no solo distraerlos de sus enormes y graves problemas sociales, laborales y económicos, sino además el enfrentamiento entre ellos mismos, y con el resto de habitantes del reino.

      Mientras tanto, y ante la mirada perpleja y anonadada de la ciudadanía, el principal partido de la oposición (corresponsable, en cierta medida, de la situación socioeconómica); en estado semicatatónico, dedicaba su quehacer exclusivamente a lanzar himnos al sol, críticas y consignas más o menos anacrónicas, virtuales y demagógicas sin aportar ideas originales, factibles y rigurosas capaces de ilusionar a los frustrados y defraudados votantes y de producir una eficaz y drástica alternancia en el poder para sacar al reino del abismo de las tinieblas.

       El tiempo transcurría imparable y todo seguía igual (o peor) para los súbditos de a pie de aquel país que, ni de lejos, veían para ellos `brotes verdes´ por ninguna parte, ni mejoras tangibles y palpables en sus vidas diarias. Así que continuaron sumisos y estupefactos con resignada y `jobviana´ paciencia esperando que las cacareadas mejorías que continuamente proclamaban los Cancilleres del Reino -en la macroeconomía, las finanzas, la banca, la Bolsa, la `prima de riesgo´, la confianza y recuperación de los mercados, la optimización (¿) del modelo productivo, etc., etc.-; algún día, sus presuntos efectos positivos, repercutieran también en su deprimido y deplorable devenir, a ser posible antes del fin del milenio…. Eso sí, muchos de ellos juraban y perjuraban que en las próximas elecciones no los votarían ni de coña.”

Y colorín, colorado, este pseudocuento, se ha acabado (de momento)

Tomás M. Serna 
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Europa necesita ser reconducida hacia políticas de integración y reequilibrio” por Manuel Robles

Manuel RoblesEn Fuenlabrada hemos planteado este año, en el Foro anual de las Ciudades, un tema de importancia capital y máxima actualidad: “El Sur de Europa” y la situación actual con respecto a los países del norte de la UE, sobre todo respecto a Alemania, Francia, y la especial situación de la que goza Inglaterra; reflexionar y debatir sobre qué Europa tenemos y hacia donde queremos y debemos de ir. Es un debate de suma importancia, sobre todo cuando estamos a las puertas de unas elecciones europeas que van a decidir la ideología que va a inspirar  el modelo socioeconómico, las medidas que se van a tomar en el conjunto de la Unión Europea y que afectarán  a todos los países y especialmente a los más desfavorecidos, la mayoría ubicados en el sur de Europa.

La crisis económica que ha golpeado con dureza a la zona euro y el acoso de los insaciables mercados, junto con decisiones de los países más ricos , inspiradas en estrategias económicas de exclusivo signo neoliberal han llevado a la Unión Europea al borde del abismo de la ruptura de la moneda única y de la cohesión de los países miembros, que tanto tiempo y esfuerzo ha costado construir. Ha sido sin duda un mazazo a la creencia ciudadana en el  modelo de la Europa Social por la que se ha luchado sobre todo desde posiciones progresistas y de izquierdas, aunque hayan sido en muchos casos doblegadas por al gran mayoría conservadora que rige desde hace años las políticas comunitarias. Todo esto ha contribuido a que en la actualidad sea necesario, más que nunca, tener una visión más política que mercantil de nuestra Unión Europea.

Necesitamos reforzar la creencia en el proyecto de la Unión Europea, pero desde un punto de vista crítico y progresista. Debemos exigir el cumplimiento de la Carta Magna Europea que habla más de la Europa de los pueblos, de la Europa social, que de la Europa plegada a la dictadura de los mercados. Debemos reivindicar la necesidad de crecer y recuperarnos económicamente avanzando en políticas integrales e integradoras de tipo social, fiscal  y bancario, de democracia participativa y de decisiones políticas compartidas y alejadas de las imposiciones de “troikas”. Todo ello sin renunciar al Estado de Bienestar y a los derechos y libertades adquiridos por la ciudanía a lo largo de todos estos años en la UE.

 Si los dirigentes y líderes europeos hacen lo contrario quedaremos más débiles a nivel de cada nación y como conjunto de naciones ante el ataque y la dictadura de los mercados, que campa por sus respetos por el mundo y ha entrado en la Unión Europea con puño de hierro aprovechando la crisis provocada por el propio sistema capitalista en el que nos asentamos.

Manuel Robles Delgado
Alcalde de Fuenlabrada

“¡Arriba el telón!” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNANo lo puedo remediar. Y pido disculpas por adelantado, pero me resulta extremadamente difícil desligar la actividad política de su (con frecuencia) identidad simbiótica con la actividad actoral. Supongo que debe ser una especie de `deformación profesional´ o algo semejante… Aunque también es cierto que ese paralelismo ocurre con otras muchas actividades laborales (docentes, clérigos, jueces, etc…); y es obvio que en algunas sus efectos y consecuencias son sensiblemente más perniciosas que en otras…  Un conocido axioma referido a los actores dice: “La imaginación es una de tus principales herramientas; pero esta es hermana de la mentira y, por tanto, peligrosa”… No parece, en base a  ello, que los políticos no se merezcan ocupar por méritos propios uno de los primeros puestos del ranking.

     Se podrían poner infinidad de ejemplos que avalan este planteamiento; pero además de tedioso haría excesivamente largo este artículo. Así que me ceñiré solo a una única cuestión, dando por válido el viejo refrán del `como muestra basta un botón´; aunque, insisto, se podrían llenar varios baúles de `botones´…

     Tomaré como elemento de análisis el posicionamiento que hacen nuestros inefables políticos alcobendanos sobre el asunto del desempleo local. El tema es lo suficientemente grave y doloroso como para ser tratado con frivolidad; pero después de leer lo que sigue es prácticamente imposible refrenar una sonrisa agridulce (o algo parecido) ante la inevitable carga de histrionismo que conlleva… Y es que un `actor´ que se precie no tiene ningún inconveniente en caminar sutilmente por el drama, la comedia…, o la tragicomedia, si se tercia.

       Si nos atenemos a la versión del partido en el poder casi podría decirse que ya se deberían echar las campanas al vuelo y lanzar cohetes festivos; sus declaraciones no son para menos: “los datos del empleo y creación de empresas respaldan la estabilidad y permiten augurar una línea de crecimiento en 2014”; “se han creado 156 empresas en los últimos seis meses; y 310 en el último año”; “el número de trabajadores ha aumentado en 1.338 de junio a diciembre de 2013”… Por supuesto, qué tipo de empresas y viabilidad de las mismas, y qué tipo de trabajos y contratos se han hecho se omiten… Lo importante es lanzar la idea subliminal que `se empiezan a ver brotes verdes´… Y para rematar los eufóricos datos dicen que “el paro ha descendido el 6% en el último año y lideramos la creación de empleo estable en la Comunidad de Madrid”… ¡Dabuti! ¡La crisis a punto de ser desterrada del `modelo de ciudad´!…  Aunque, de momento, me niego a abrir una botella de cava, ya que ninguno de los parados/as que conozco (y son bastantes) han encontrado aún trabajo; cuestión de suerte, supongo…

    Pasemos, en un segundo acto escénico, a conocer la opinión de la oposición… UPyD, el partido magenta, además de deleitarnos con su particular y esperpéntico cisma (que haría llorar de risa a Valle-Inclán y a los maestros del teatro del absurdo) nos ilustran con su información de que “el año 2013 fue un año perdido en creación de empleo… El número de desempleados sigue en cifras record; nunca ha habido tantos parados en nuestra ciudad… El PP es deshonesto con los vecinos; promociona el Parque Empresarial de Valdelacasa anunciándolo como un hervidero de empresas, y a día de hoy sigue siendo un solar casi desértico”…. Está claro que para los acólitos de `Super Rosa Díez´, en contraposición con los optimistas mensajes `peperos´, las campanas al vuelo y los cohetes ni de coña…

     Y por último, en el último acto escénico -que en el teatro de revistas coincide con la apoteosis- hacen acto de presencia el achicado e ínclito grupo de `la rosa y el puño´; y en un sublime do de pecho, intentando recuperar el otrora numeroso apoyo y fe ciudadana, nos dice que las políticas de empleo del gobierno municipal son peor que nefastas: “El Ayuntamiento de Alcobendas deja de gastar 200.000 euros destinados en el anterior presupuesto a luchar contra el paro… El desempleo ha crecido de 2011 a 2013 de 7.000 a 7.800 personas mientras el alcalde ahorra la partida presupuestada a crear empleo; destinando cuatro veces más a pagar a los bancos que a la ayuda a conseguir trabajo a los desempleados…. Desde que el PP gobierna en Alcobendas ha aumentado en 5.000 el número de desempleados… Las propuestas que el PSOE hizo para reforzar un aumento sustancial en el presupuesto de este año para combatir el paro y dinamizar la actividad empresarial y comercial han sido rechazadas contundentemente en el pleno municipal”…. Es evidente que para este grupo que no les vengan tampoco con campanas, cohetes, ni gaitas…

      En fin, queda meridianamente claro que falsedad y verdad, imaginación  y fantasía, realidad y mentira forman parte insoslayable de la actividad política desde el origen de los tiempos. O sea, lo mismo que en el teatro… Aunque puestos a elegir, y pido disculpas por ello, prefiero indefectiblemente pasar por taquilla a que `me cuenten un cuento´ (sabiendo que lo es y encima disfrutando) a que me lo cuenten sin decirme que lo es y ser engañado vilmente… Supongo que por eso hace décadas no voy a mítines políticos ni por curiosidad. Aunque prometo que si algún día se instauran la listas abiertas…, me lo pensaré.

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Pasatiempo lúdico… (y poco más)” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNAEn fecha próxima (1 de febrero) tendrá lugar en Alcobendas un evento curioso y simpático. Aunque, francamente, de discutible eficacia y utilidad en sus presuntos objetivos. Se trata de un acto de monólogos, inferiores a 18 minutos cada uno, llevados a cabo por personajes más o menos mediáticos, y emprendedores en el mundo empresarial, educativo, social, cultural, etc. El denominador común es que  todos ellos son (o han sido) triunfadores en sus respectivas actividades socio-laborales. El acto se denomina `TEDx´, y tiene el pretencioso subtítulo de `ideas que pueden cambiar el mundo´… ¡Casi nada!

       El invento no es nada nuevo, nació hace treinta años y, como casi todo lo vanguardista, en el epicentro del `imperio´: EE UU… En nuestro país hemos tenido conocimiento de ello a través de la pequeña pantalla (no recuerdo bien si en TV1 o en TV2) y, en formato reducido, en el magnífico programa `Torres y Reyes´, finiquitado pero esperemos tenga continuación. La cuestión es si más allá de la anecdótica teatralidad de la que va revestido, ¿hasta qué punto, en el breve tiempo que dura cada monólogo, se puede logra algo más que el supuesto y efímero impacto de cada uno de ellos? ¿Se puede conseguir algo más? Por ejemplo: apasionar y enganchar a los espectadores, sobre todo a los jóvenes, inyectándoles interés y ánimo (que falta les hace) a efectos ejemplarizantes y de esperanza en su inmediato futuro… En mi opinión esos objetivos son prácticamente nulos. Máxime en esta infame crisis en donde, a pesar de las eufóricas y triunfalistas declaraciones gubernamentales, el desempleo y el `trabajo basura´ no retroceden ni de coña.

       Ahora bien, como irredento e incurable `teatrero´, tengo que admitir que estos eventos pueden tener cierto interés mediático en su aspecto puramente de espectáculo… Un monólogo, si está bien hecho, si el tema es mínimamente interesante y, sobre todo, si el ponente tiene carisma y dotes de interpretación y seducción, no en el aspecto empresarial o social sino actoral (algo que no es nada fácil), el acto puede ser entretenido.

         De todas formas, yo sugiero –humildemente, por supuesto-  que si el Ayuntamiento vuelve a programar en el futuro otro acto de `TEDx´  traigan a personajes que resulten más fascinantes… Está bien traer a célebres `sastres taurinos´, a promotores de escuelas en Afganistán, a prestigiosos arquitectos y doctores en Química…; pero imagínense el exitazo si vinieran, por ejemplo: líderes con ideas eficaces y contundentes para combatir la corrupción política y financiera; gente con conocimientos drásticos y viables para obligar a los bancos a conceder créditos y ayudas a la gente necesitada; intelectuales de enjundia que sepan cómo solucionar, de verdad y para siempre, el grave problema de los nacionalismos separatistas; sabios honrados y carismáticos que insuflen ética, decencia e ilusión para regenerar el calamitoso estado de la democracia, etc., etc. No me negarán que en estos hipotéticos supuestos la gente, yo entre ellos, iría de madrugada a guardar cola para entrar…. Vamos, como en un concierto de Justin Bieber; o casi…

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“¿Será 2014 un año realmente nuevo? por Esperanza Fernández Acedo

Esperanza Fernández, portavoz UPyD GetafeSe puede decir que hemos tocado fondo en nuestra crisis política, principal agente de la económica, al menos de su profundidad. El hartazgo ciudadano ante tanto abuso se ve reflejado en conversaciones, en prensa y en redes sociales. Lo cierto es que la indignación en sí misma no es la solución para salir de esta situación; resulta imposible salir de ella sin un plan de regeneración que devuelva la confianza a los ciudadanos. La falta de cultura política de una buena parte de los mismos juega su papel negativo a la hora de la búsqueda de soluciones. Vemos con desolación que de la indignación se pasa al pasotismo, al sálvese quién pueda o a un odio furibundo e irracional  hacia la clase política sin distingos y sin propuestas alternativas. En este contexto puede proliferar cualquier especie nociva, desde los salvapatrias a los reeditores de utopías periclitadas y descalificadas por la experiencia histórica.  Aunque el pesimismo cunda, es preciso oponerle una visión optimista racional, un discurso de que existe una salida dentro del sistema razonada y razonable. Al fin y al cabo, lo que necesita nuestro país para salir de este marasmo de crisis política son unas recetas muy sencillas, que lo único que tienen de difícil es salvar las resistencias de los intereses creados en torno a las instituciones, unas resistencias que tienen a los partidos políticos protagonistas de las últimas décadas como sus principales bastiones.

Ante los renovados deseos de felicidad y prosperidad para el año recién estrenado que intercambiamos estos días, se me ocurre que para que el año que comienza sea realmente nuevo, es preciso un acuerdo político de los partidos para adoptar las medidas necesarias para reformar el sistema político que nos ha conducido al lugar en el que estamos. El año 2014 será un año distinto si se aborda la puesta en marcha de medidas de regeneración básicas, medidas que contarían con un amplio consenso social y que nos harían concebir esperanzas respecto al futuro. Vamos a enumerar algunas  imprescindibles.

En primer lugar, estaríamos en un año nuevo, si se elaboran leyes contra la corrupción que regulen cosas tales como la inelegibilidad de las personas acusadas por delitos de corrupción política, se eliminen los aforamientos, se establezca el delito de financiación ilegal de los partidos políticos y el de omisión o falsedad de la contabilidad y patrimonio social de los partidos y de los cargos públicos o la limitación de los indultos para que se excluyan de los mismos a los condenados por delitos de corrupción. Esto incluye una Ley de Transparencia digna de ese nombre, una ley que incluya a la Casa Real, a los partidos políticos y sindicatos y a cualquier institución que reciba ayudas públicas, es decir, una ley diferente de la que se acaba de aprobar. 

También la aprobación de una ley electoral realmente proporcional, que asegure que el voto de los ciudadanos valga igual sea cual sea el lugar donde viven y el partido al que voten, sería una importante señal de que hemos emprendido el camino del cambio.

Otra señal sería garantizar la independencia y autoridad sancionadora de los organismos reguladores y de control público de la actividad privada y pública, tan dependientes ahora de los partidos y del Gobierno, y que por esa falta de independencia han jugado un papel tan nefasto en los recientes casos de engaños colectivos por parte de las entidades financieras. Y ya que de independencia hablamos, una medida imprescindible sería la de lograr una verdadera justicia independiente y dotada de recursos suficientes.

Y, por último, pero no por ello menos importante, sería un año de cambio positivo si se pone en marcha el imprescindible proceso de reforma de la Constitución para dar una solución estable y justa al modelo territorial; una reforma que contemple una clara definición del reparto de competencias entre Estado, comunidades autónomas y ayuntamientos y permita que la gobernabilidad del Estado no vuelva a estar en manos de los que no creen en él; que aborde la eliminación de diputaciones y fusión de ayuntamientos y que favorezca la eliminación de duplicidades y mejore la separación de poderes.

Si queremos que este sea el año de la salida de la crisis económica, el comienzo de una etapa de bienestar, no podemos seguir postergando la solución a la crisis política; debemos exigir a los partidos un pacto de Estado que comprenda estas reformas. Solo así tendremos un año nuevo. Os deseo a todos un feliz año de reformas.

Esperanza Fernández Acedo
Concejal portavoz Grupo Municipal UPyD Getafe