“Tomar iniciativas para paliar el drama social de los desahucios” por Manuel Robles

Todos lo días asistimos al drama social de la ejecución de desahucios que dejan en la calle a familias que no pueden responder al pago de sus hipotecas, sencillamente porque ya han sufrido el peor de los desahucios: el paro que afecta a millones de españoles sorprendidos por una crisis económica de la que no tienen culpa; creada por el propio sistema financiero que los atrapó en plena euforia de la burbuja inmobiliaria. Un sistema financiero viciado al que se rescata con miles de millones de euros procedentes de los fondos públicos, que como ciudadanos los desahuciados también han contribuido a generar con sus impuestos. Rescates millonarios que han olvidado la compensación debida a la parte social a la que no se rescata.

Nuestras leyes respecto a las deudas hipotecarias y la forma en la que se ejecutan están obsoletas y deben reformarse para dar opciones a las familias para pagar su deuda mediante otras opciones, que eviten perder su vivienda. Se ha demostrado que no ha dado resultados la débil petición que el gobierno de la nación hizo al respecto. La banca es ciega y sorda a estas llamadas. Hay que impulsar medidas proactivas que tiendan a dar salida legal a las familias.

Los ayuntamientos hacemos lo que podemos. Una línea es asistencial, reforzando los presupuestos para crear ayudas a las familias, en servicios sociales, en becas para comedor, para libros, en fraccionamientos de pagos de impuestos, etc. El gobierno municipal que presido ha incrementado en más de un 25% el presupuesto para ayudas sociales. Las otras tienen que venir de las otras administraciones, pero no recortando los fondos sociales y tomando iniciativas legales que ayuden a los ciudadanos en estos momentos de profunda crisis económica.

Iniciativas desde Fuenlabrada. Además de mantener el compromiso de ayudas sociales, vamos a abrir una Oficina de Asesoramiento al Ciudadano en materia de desahucios. Así mismo he presentado ante la Comisión de  Hacienda de la FEMP una iniciativa para que cuando el Banco venda el piso desahuciado, la plusvalía no la tenga que pagar el desahuciado. Otra propuesta que haré en breve será para cambiar el Artículo 74 del texto refundido de la Ley de Bases de las Haciendas Locales para que se pueda llegar hasta el 95%  de bonificación a las familias en desahucio y también a las que tengan a todos sus miembros en paro. Esta iniciativa se hará extensiva también a los grupos parlamentarios.

Apoyo a la iniciativa que el PSOE ha presentado en el Congreso de los Diputados con una propuesta de Ley antideshaucios, que básicamente está destina a poner a las personas por delante de los intereses bancarios y a que nadie que se haya quedado sin ingresos por el paro se quede en la calle por no poder pagar su hipoteca.

TODO ELLO PARA NO FALLAR DESDE LO PÚBLICO A LAS PERSONAS

Manuel Robles
Alcalde de Fuenlabrada
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“Los ayuntamientos son un referente social y deben ser atendidos” por Manuel Robles

Vivimos tiempos difíciles, que necesitan reflexiones y acciones responsables, solidarias con el sufrimiento de las personas que lo están pasando mal por culpa principalmente de  un sistema financiero irresponsable y viciado por la especulación y  la obtención de dinero fácil. Hay incertidumbre  y controversia, protestas en la calle. En medio de estos escenarios  se cuelan con mucha facilidad mensajes llenos de oportunismo y demagogia, nunca fáciles de contrarrestar. Es necesario tener una mirada social, pero actuando con responsabilidad.

Las personas viven en los pueblos, en las ciudades y tienen en sus Ayuntamientos un referente al que acuden en busca de solución a unos problemas complejos y difíciles de solventar con las limitadas competencias y recursos que han dejado a los gobiernos municipales. Los consistorios  sufren unos recortes brutales por parte del Gobierno de España y de la Región, junto con  la anulación de toda posibilidad de crédito para favorecer la inversión y el empleo; lo que hace todavía más difícil el obtener recursos para atender la ingente necesidad de asistencia social que ha sobrevenido detrás de la crisis y su expresión más dura, que es la del desempleo. Pero es justo reconocer que hay ayuntamientos, como es el caso de Fuenlabrada, que están haciendo un gran esfuerzo presupuestario para atender o paliar los efectos de estos  recortes y los efectos de la crisis en muchos de sus vecinos y vecinas, siempre dentro de unas muy limitadas posibilidades. A lo largo de estos años hemos  realizado un ajuste permanente de las cuentas municipales,  relacionando el gasto y los ingresos, equilibrando las cuentas, haciendo una gestión económica honesta, eficiente y austera en el gasto. Todo ello nos ha permitido liberar partidas presupuestarias para destinarlas al gasto social, a la asistencia social, a la ayuda a las familias. Algunas recientes cifras son reveladoras de este esfuerzo, como aumentar en más de 1,5 de euros la dotación para servicios sociales en estos últimos años, siendo en estos momentos un presupuesto global para SS.Sociales cercano a los 12 millones de €. Recientemente hemos destinado 700.000 € en ayudas para libros y material didáctico, 300.000 € en mejoras de colegios, junto con el mantenimiento de la calidad de los servicios municipales y los programas de formación y empleo.

Para hacerse una idea de este esfuerzo hay que precisar y denunciar que todos estos gastos los hace el Ayuntamiento de Fuenlabrada sin tener las competencias y los recursos que pertenecen al Gobierno Regional, o al Estado. Sencillamente porque no nos transfieren los fondos necesarios para cubrirlos en su necesidad más básica. Y de cara al presupuesto de 2013 va a ser mucho peor, como hemos podido comprobar en las transferencias que el Estado va realizar a las Comunidades y Ayuntamientos.

También hay que expresar nuestra disconformidad  respecto a que la ley de Estabilidad Presupuestaria nos trate a todas las administraciones por igual, tanto a las que cumplen como es el caso del Ayuntamiento de Fuenlabrada, como a las que han hecho una gestión deficiente y se han endeudado de forma desorbitada, como es el caso del Ayuntamiento de Madrid. No todos somos iguales. Es  necesario compensar al que cumple. Es necesario pensar en clave social.

Manuel Robles
Alcalde de Fuenlabrada

“Los prestamistas intuyen que al coste actual nos sale a cuenta hacernos un sinpa” por Ramón Zarate

El sábado se concretó una evidencia nacional, la imposibilidad de conseguir a corto plazo una cantidad escalofriante de miles de millones de euros, o billones de pesetas para los euro/escépticos. Por delimitar el asunto, un mínimo del 3% del PIB y hasta un máximo del 10%, o entre 30.000 millones y 100.000 millones. Superada esta primera fase, el reconocimiento de las vergüenzas, y sin fe alguna en que se asuman responsabilidades al margen de alguna frase del tipo perdón no se volverá a repetir, nos gustaría soltar algunas reflexiones sobre los dimes y diretes del fin de semana.

Éxito del gobierno. Puede calificarse de esta forma que hayan logrado evitar una intervención en toda regla, que entre otras cosas hubiera aportado un nuevo dato histórico: el gobierno actual sería el que menos tiempo hubiera estado con las riendas del poder, en la época moderna. Pero tildarlo de esta forma, éxito, cuando se reconoce la incapacidad de determinar un agujero, parece de todo menos utilizar el lenguaje en su justa medida.

Encumbrar a titular el adjetivo, simplemente porque se limitan las condiciones del préstamo a temas exclusivamente bancarios, como tipos de interés y plazos de amortización, nos parece al menos incorrecto. Lo apuntado en declaraciones, son solo algunas de las condiciones mínimas, pero todo buen prestamista, sabe que el éxito de las operaciones está no solo en el interés pactado, sino en recuperar lo invertido. La letra pequeña, la conoceremos poco a poco, no sin ayuda de terceros, porque las partes no están muy interesadas en darle publicidad. Se llama condicionalidad.

¿Por qué no se limita la cantidad? Sencillamente porque se desconoce. La cifra es aproximada, entre 30 mil y 100 mil, pero millones de euros. Como no suena nada convincente la respuesta, se hace necesaria la intervención de terceros independientes, generadores en parte del problema, en sustitución, Banco de España, de quienes fueron incapaces de preverlo. En quince días ponemos nombre y apellidos al sistema financiero español, esperamos que esta vez sea de verdad.

Consecuencias. Depende del cromo, perdón instrumento financiero, pero a estas alturas parece más un juego de trileros que otra cosa, lo digo por lo que intervienen en la partida.

Hagamos un repaso de las posibilidades:

– Los tenedores de acciones, que descuenten lo peor, algo a lo que se inyecta capital, en principio es que vale bien poco o nada. Sólo un matiz, esta afirmación es válida para aquellos que salgan en la foto, con sonrisa incluida, los próximos días. Para entendernos, que necesiten recapitalizarse, para el resto, no estar en la lista puede implicar subidón.

– Para los que tienen acciones preferentes, la lógica de la mentalidad prestamista, apuntada anteriormente, implica reducir todo gasto no necesario para generar beneficios, y los intereses de estos títulos parece razonable pensar que no están entre los mismos. Dos problemas más. No tienen liquidez ni vencimiento. No más comentarios.

– Los bonos subordinados. Los efectos pueden limitarse a la suspensión de los derechos, cupones. Esto implica caída en sus precios y posibilidad de rentabilidades en mercado secundario de dos dígitos. En estos casos, hay luz al final del túnel, porque a vencimiento, si la entidad no desaparece antes, el inversor recuperará lo invertido.

– Los bonos senior. En principio, serían los más beneficiados con el default, reestructuración, recapitalización o cuantas palabras queramos utilizar para expresar lo mismo, pero no les exime de quitas parciales y/o ampliación vencimientos con cupones más reducidos. Precedentes muy cercanos en el tiempo existen.

¿Y nuestra prima de riesgo qué?. Pues si la cosa estaba mal, después de que metamos un porcentaje adicional a la cifra de déficit previsto, no parece que vaya a ir a mejor. Con el anuncio Europa gana tiempo para ir acotando el problema y a los problemáticos y aportar una batería de soluciones, que pueden ir desde bajadas en los tipos con interés y de interés, nuevos préstamos y/o recompra de bonos soberanos. Las partes lo saben, y por eso solo se mueve en precio y rentabilidad la curva de bonos del tesoro a corto y medio plazo, hasta 5 años. El bono a diez años patrio es un mero diferencial contra el germano, que se compra cuando las rentabilidades superan un umbral. Pero quedarse corto, nunca mejor dicho a corto plazo, no parece que sea la estrategia seguida por el mercado. ¿Por qué razonamos así? porque si no podemos pagar una cuenta mínima de 30.000, no olvidemos que todavía tenemos pendiente una de aproximadamente otros 30.000 para el Tesoro y otra de la misma cantidad para las Comunidades Autónomas, y los prestamistas intuyen que al coste actual nos sale a cuenta hacernos un sinpa.

Ramón Zárate
Socio director de EmásI EAFI