“Diferentes formas de gobernar: sí hay diferencias” por Manuel Robles

Manuel RoblesExiste una corriente de opinión muy extendida, poco matizada, y sobre todo interesada, respecto al “todos son iguales” que me ha producido siempre una enorme preocupación y sobre todo una sensación de injusta percepción. Cierto es que en la actualidad la política con mayúsculas está llena de condicionantes, de determinismos socioeconómicos dirigidos desde el poder financiero mundial, donde los gobiernos aparecen como rehenes de estos poderes. Poderes muy opacos, que no se presentan a las urnas, que no responden ante la sociedad de sus errores, y la mayoría de las veces tampoco ante la Justicia. Pero son determinantes a la hora de producir verdaderas hecatombes económicas que tienen consecuencias sociales tremendas. Cierto es que la política ha estado y está salpicada de algunos comportamientos indignos, pero la gran mayoría de los que tenemos responsabilidades políticas o de gobierno nos dedicamos con total dedicación y honestidad a intentar mejorar nuestras ciudades en todos los campos que afectan al bienestar de las personas. Por lo menos desde una ideología progresista y de izquierdas.

Y desde esta ideología quiero defender que TODOS NO SOMOS IGUALES. Hay diferencias muy notables en las formas de gobernar y en las políticas que se aplican. No es lo mismo, como se puede comprobar hoy con toda crudeza, un gobierno de izquierdas que uno de derechas. Y lo digo desde mi experiencia de gobierno de un Ayuntamiento como el de Fuenlabrada, donde teniendo unas competencias y recursos muy limitados, cada día más cercenados por el gobierno del PP, nuestra forma de gobernar es muy diferente.

Demostramos que es posible hacer compatible una gestión económica solvente con unas políticas de marcado acento social. El gobierno municipal que presido destina más de un 50% al gasto social, a ayudas a las familias, a potenciar la igualdad, la participación, la cultura, el deporte, o la formación para el empleo, entre otras actuaciones de marcado acento social. Desde la izquierda se pueden racionalizar gastos, pero nunca privatizar servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación, o las políticas de apoyo a los más necesitados. Desde la izquierda se actúa con políticas de igualdad y de defensa del Estado de Bienestar, de avanzar en derechos y libertades. No se utiliza la religión como arma ideológica y se respetan la separación de poderes dentro de un Estado Democrático. Se tiene sentido y sensibilidad sobre el interés general. Se gobierna con una visión progresista y cohesionada de la sociedad.

Estos valores, esta ideología, estas actuaciones marcan la diferencia. Los ciudadanos con su voto pueden optar por esa diferencia. Es la gran esperanza de la gente, pese a quien pese.

Les deseo lo mejor para el Nuevo Año 2014

Manuel Robles Delgado
Alcalde de Fuenlabrada
 

 

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“Los ayuntamientos son un referente social y deben ser atendidos” por Manuel Robles

Vivimos tiempos difíciles, que necesitan reflexiones y acciones responsables, solidarias con el sufrimiento de las personas que lo están pasando mal por culpa principalmente de  un sistema financiero irresponsable y viciado por la especulación y  la obtención de dinero fácil. Hay incertidumbre  y controversia, protestas en la calle. En medio de estos escenarios  se cuelan con mucha facilidad mensajes llenos de oportunismo y demagogia, nunca fáciles de contrarrestar. Es necesario tener una mirada social, pero actuando con responsabilidad.

Las personas viven en los pueblos, en las ciudades y tienen en sus Ayuntamientos un referente al que acuden en busca de solución a unos problemas complejos y difíciles de solventar con las limitadas competencias y recursos que han dejado a los gobiernos municipales. Los consistorios  sufren unos recortes brutales por parte del Gobierno de España y de la Región, junto con  la anulación de toda posibilidad de crédito para favorecer la inversión y el empleo; lo que hace todavía más difícil el obtener recursos para atender la ingente necesidad de asistencia social que ha sobrevenido detrás de la crisis y su expresión más dura, que es la del desempleo. Pero es justo reconocer que hay ayuntamientos, como es el caso de Fuenlabrada, que están haciendo un gran esfuerzo presupuestario para atender o paliar los efectos de estos  recortes y los efectos de la crisis en muchos de sus vecinos y vecinas, siempre dentro de unas muy limitadas posibilidades. A lo largo de estos años hemos  realizado un ajuste permanente de las cuentas municipales,  relacionando el gasto y los ingresos, equilibrando las cuentas, haciendo una gestión económica honesta, eficiente y austera en el gasto. Todo ello nos ha permitido liberar partidas presupuestarias para destinarlas al gasto social, a la asistencia social, a la ayuda a las familias. Algunas recientes cifras son reveladoras de este esfuerzo, como aumentar en más de 1,5 de euros la dotación para servicios sociales en estos últimos años, siendo en estos momentos un presupuesto global para SS.Sociales cercano a los 12 millones de €. Recientemente hemos destinado 700.000 € en ayudas para libros y material didáctico, 300.000 € en mejoras de colegios, junto con el mantenimiento de la calidad de los servicios municipales y los programas de formación y empleo.

Para hacerse una idea de este esfuerzo hay que precisar y denunciar que todos estos gastos los hace el Ayuntamiento de Fuenlabrada sin tener las competencias y los recursos que pertenecen al Gobierno Regional, o al Estado. Sencillamente porque no nos transfieren los fondos necesarios para cubrirlos en su necesidad más básica. Y de cara al presupuesto de 2013 va a ser mucho peor, como hemos podido comprobar en las transferencias que el Estado va realizar a las Comunidades y Ayuntamientos.

También hay que expresar nuestra disconformidad  respecto a que la ley de Estabilidad Presupuestaria nos trate a todas las administraciones por igual, tanto a las que cumplen como es el caso del Ayuntamiento de Fuenlabrada, como a las que han hecho una gestión deficiente y se han endeudado de forma desorbitada, como es el caso del Ayuntamiento de Madrid. No todos somos iguales. Es  necesario compensar al que cumple. Es necesario pensar en clave social.

Manuel Robles
Alcalde de Fuenlabrada

“No dejes para mañana lo que puedas destrozar hoy” por Miguel Aguado

Utilicemos el tiempo como herramienta, no como vehículo.
John F. Kennedy

 

Es cierto que el refrán original que da título al artículo dice “hacer” en lugar de “destrozar”, pero trataré de explicar la diferencia. Me refiero claramente al momento político actual en España.

Mucha gente se siente desconcertada por los cambios, retrocesos, “reformas” dicen, o similares que se están produciendo en poco tiempo desde que gobierna el derechista Mariano Rajoy.

Independientemente de estar de acuerdo o no con las medidas, yo claramente no las comparto y considero que son un retroceso en derechos y oportunidades, lo que parece evidente es la cantidad de cambios en poco tiempo.

¿Casualidad? ¿ganas de cambiar? ¿claridad de ideas?. No, la realidad es otra.

Hay una corriente técnico-política con mucho peso en los sectores neoliberales en Estados Unidos y aquí en España. Esta corriente considera que en un mandato político de cuatro años, los cambios que realmente interesan al gobierno de turno deben hacerse de golpe, a la vez y en un tiempo no superior a los seis / nueve meses. Así de sencillo.

El principal promotor de esta idea fue el conocido economista norteamericano, asesor e ideólogo de presidentes de Estados Unidos, Reino Unido, FMI,..asesor de algunos dictadores como el general Augusto Pinochet y, muy especialmente, base de la Escuela de Chicago, Milton Friedman, que junto a múltiples lobbies de presión y centros de pensamiento neoliberales, la española FAES entre ellas, promovieron esta idea.

Decía Friedman: “Una nueva administración disfruta de 6 a 9 meses para poner en marcha cambios legislativos importantes, si no se aprovecha la oportunidad de actuar durante ese período concreto, no volverá a disfrutar de ocasión igual.”

También lo planteó de otra forma y hace tiempo Maquiavelo: “más vale comunicar de una sola vez las malas noticias”.

En el fondo son dos ideas: cambiar rápido para lograr la efectividad y “noquear” en bloque con las malas noticias. En mi tierra le llaman la “técnica de la tórtola”: distraer y golpear.

Pero miremos los cambios que en general se han realizado bajo esta premisa cuando se han aplicado:desde los primeros meses de las dictaduras chilena y argentina hasta los gobiernos republicanos en USA e incluso las medidas impuestas por la derecha alemana a Grecia y países afectados por la crisis económica. Evidentemente, los primeros meses de gobierno del PP caminan en el mismo sentido.

Siempre fueron y son los tres mismos cambios: privatización de los servicios públicos, desregulacióny recortes en el gasto social. No puede ser casualidad.

Ya lo dijo Friedman: “ hay que acabar con el irracional apego a un sistema socialista” y lo dijo en ¡ Estados Unidos !.

Yo no creo en las casualidades, y ¿usted? amigo lector ¿qué opina?

 

Miguel Aguado Arnáez
Diputado Grupo Parlamentario Socialista