“La oportunidad que merecemos” por Pedro Castro

Estamos en periodo electoral. Creo que todos lo sabemos y también creo que nos damos cuenta de la interminable sucesión de promesas electorales que los ciudadanos reciben diariamente.  Nuevos proyectos, nuevas infraestructuras, nuevos sueños que se alzan frente a unos ciudadanos que necesitan más que nunca de confianza y ánimo para afrontar un nuevo futuro.

Sin embargo yo quiero recuperar conceptos y valores que considero básicos en nuestras vidas. Quiero poner en valor todas aquellas cosas por las que merece la pena luchar sin que la luz de la arrogancia nos ciegue. Sin duda, la mayor apuesta para este nuevo futuro pasa por una apuesta decidida por los servicios públicos: La Educación Pública, la Sanidad Pública y los Servicios Sociales han sido durante mucho tiempo los ejes del estado de bienestar y la raíz del progreso de este País, y son conquistas a las que no podemos renunciar.

En estos momentos en los que hay familias en las que pesan las dificultades tenemos que apostar por los valores de futuro que garantizan la cohesión social y la igualdad de oportunidades. La salida de la crisis pasa porque el estado de bienestar que hemos adquirido se mantenga y nuestros hijos e hijas sean capaces de impulsar a este País en la gran carrera por el conocimiento. La competitividad de un País pasa porque tengamos la mejor Educación Pública para nuestros hijos; pasa por tener un sistema público sanitario justo y solidario,  y pasa por devolver lo que debemos a los que en generaciones anteriores construyeron un futuro para  nosotros.

Nos desayunamos cada día con la clara intención del Partido Popular de desmantelar la Sanidad Pública y precarizar la Educación Pública. Soportamos diariamente la negación de prestaciones a los dependientes y a reducir el precio del transporte público por parte de Esperanza Aguirre. Ahora nos enteramos de la “Agenda Oculta” del Partido Popular que quiere establecer el co-pago sanitario y educativo.

Estas no son medidas para salir de la crisis. Son medidas para crear desigualdad, para crear elites de ciudadanos que tengan los mejores servicios si tienen recursos para pagarlos. Como hicieron nuestros abuelos, nosotros queremos que nuestros hijos tengan las mismas oportunidades, vengan de donde vengan y estén donde estén.

Antes de continuar adelante con los nuevos proyectos tenemos que luchar para mantener las señas de  identidad que nos permitan avanzar. Somos un gran País, somos un gran pueblo, y queremos seguir siéndolo agarrados a nuestras tradiciones pero también a nuestros valores.

Un país se construye con todos y todas, un País se construye con igualdad, un País se construye con solidaridad, un País se construye con ciudadanos que desean poner sus iniciativas al servicio de una gran comunidad,  y nadie, repito,  nadie va a poder evitar que salgamos de la crisis con las oportunidades que nos merecemos.

Pedro Castro, alcalde de Getafe y presidente FEMP

“La hipoteca social” por Pedro Castro

Muchas son las dificultades a las que se enfrentan las familias en estos momentos de crisis económica. El eje vertebrador de la familia es el empleo, y éste está siendo un elemento de desestabilización  de un tejido social que hay que recomponer. Las políticas de empleo e intentar asegurar que no haya ninguna familia española en la que todos sus miembros estén en paro son las apuestas fundamentales de las administraciones. Sin embargo,  existen familias en dificultades, familias arraigadas en un modelo económico que desaparece por momentos. El desempleo puede llegar al extremo en el que estas familias se sientan incapaces de afrontar las costosas hipotecas heredadas de un modelo económico anterior,  que hoy es insostenible.

Las hipotecas se convierten en un lastre inasumible, y las entidades financieras ejecutan sus embargos propiciando una situación tremendamente injusta. Las familias que pierden su hogar por no poder hacer frente al pago de su hipoteca  además tienen que hacer frente al pago de un bien del que no disfrutan. La situación actual requiere un nuevo modelo económico, pero también requiere un modelo social. Debería ser factible que, hasta la salida de la crisis, se revisara el modelo hacia una Hipoteca Social. Las familias que acrediten que no pueden hacer frente al pago de unas hipotecas, infladas por la especulación inmobiliaria, deberían poder  cancelar la hipoteca con la entrega de la vivienda.

En estos momentos hay que tomar decisiones difíciles y en algunos casos arriesgadas, pero es necesario proteger a las familias españolas. Debemos utilizar los mecanismos de Mediación Municipal para intervenir en estos conflictos entre entidades financieras y familias con dificultades. Debemos dar una salida, debemos dar un poco de oxígeno a unos ciudadanos y ciudadanas que han aportado  mucho  para resolver la crisis financiera.

Estoy convencido de que los ciudadanos tienen que recuperar algo del esfuerzo y el sacrificio que han inyectado a un sistema que ahora tiene que acordarse de ellos.

Pedro Castro, alcalde de Getafe y presidente de la FEMP