“Los mundos de YuPPi” por David Sañudo

Dice el ministro Gallardón que hay “una violencia estructural contra la mujer por el mero hecho del embarazo” lo que les obliga a abortar; la ministra de Sanidad apunta que “quienes quieren ser madres no deben dejar de serlo por presiones sociales, económicas o familiares” y yo (partiendo de la base de que no soy mujer) me pregunto: ¿Estos dos en qué mundo viven?

Me supongo que cuando una mujer se queda, voluntaria o involuntariamente embarazada, tendrá miles de preocupaciones en la cabeza, muchas relacionadas con la salud del bebé y el desarrollo del embarazo, pero seguro que también se preguntará qué pasará con su trabajo (en el caso de que lo tenga) o si podrán llegar a fin de mes. Será que, en “Los mundos de YuPPi” donde viven estos dos ministros, los jefes acogen de buen grado que una empleada se quede embaraza, las leyes laborales protegen a los trabajadores y los gastos de un niño (desde los pañales hasta la ropa) no valen un “pastón”. Ojalá viviésemos en un mundo en el que la mujer (la pareja) no tuviese que pensar en el dinero, en el trabajo o en como combinar el criar a un hijo con la vida normal, pero, por desgracia, la sociedad en la que estamos no nos deja otra salida.

Eso sí, son precisamente los políticos los que pueden revertir la situación: no aprobando leyes laborales que desamparen a todos los trabajadores, y en especial a las mujeres; apoyando las bajas de maternidad para que no cargue con ellas la empresa; fomentando “de verdad” la conciliación y no recortando en servicios públicos. Así es como se consigue que la mayoría de las mujeres no se preocupen de “presiones sociales, económicas o familiares” para poder tener un hijo, o los que sean.

Aunque, bien pensado, si en mi casa, de buenas a primeras, aparecieran de repente deportivos último modelo en el garaje, yo tampoco tendría motivos para la preocupación.

 

David Sañudo
Periodista
Anuncios