“La gran trampa y las preguntas” por Manuel Robles

A medida que pasan y pesan los acontecimientos económicos y sociales en Europa y en España, los ciudadanos asistimos perplejos, angustiados, faltos de información veraz que nos haga ver con claridad para qué sirven los recortes que se están haciendo, la pérdida de derechos laborales, unido a la evidencia de que detrás pueden venir desmantelamientos de servicios públicos esenciales como la educación, o la sanidad,  junto con la pérdida de miles de puestos de trabajo en el sector público. De momento la ciudadanía solo ve destrucción de empleo con todas estas medidas, porque ninguna va acompañada del compromiso real de los empresarios para generar puestos de trabajo. Ni de los bancos para crear líneas de crédito a empresas y privados.

Tenemos la sensación de haber caído en una gran trampa. La ciudadanía ha votado por mayoría al PP, con la sana idea de cambiar para mejorar la situación, inducidos por sus mensajes electorales. Ahora la cruda realidad se hace presente y vemos que las primeras medidas son todo lo contrario a lo que nos han ofrecido. Nos surgen preguntas sin respuesta cierta. ¿Podemos salir de esta crisis recortando inversiones y gasto público? ¿Podemos aspirar a tener una nómina decente que nos permita llevar una vida digna y dar a nuestros hijos, y jóvenes una alternativa, una educación, una formación adecuada para el presente y el futuro? ¿Podemos aspirar a tener un empleo con la estabilidad suficiente para poder hacer un mínimo proyecto de vida? ¿El coste del crecimiento económico y la creación de empleo en España y en Europa es la pérdida de derechos laborales? ¿La competitividad significa llegar a trabajar en condiciones precarias, a cobrar los sueldos de países sin derechos laborales, sin seguridad social, sin coberturas sanitarias y educativas? ¿Es así como se ponen medidas para reestructurar nuestro sistema productivo y empresarial?

¿Es así como se relanza el consumo como un motor esencial de crecimiento económico y creación de empleos? Creemos sinceramente que no. La esperanza está en que seamos capaces de obligar a los que nos deben una acción positiva en el Gobierno, en Europa, a los empresarios, y sobre todo a los sistemas financieros a contribuir a crear empleo, sin trampa, sin pérdida de derechos fundamentales.

Porque el paro, junto con la deuda privada y el desahucio de miles de familias es un drama que el sistema debe saber corregir, debe buscar alternativas de rescate como se hace con los bancos en crisis, principales creadores de la situación que vivimos, junto con la sospecha de que estamos ante un gigantesco ataque especulativo al euro y a los sistemas públicos,  por parte de los poderes fácticos e incontrolados del capital especulativo a nivel mundial.

Una vez más, los ayuntamientos reivindicamos a los gobiernos del Estado y las Comunidades Autónomas que nos den competencias y recursos para contribuir a la creación de empleo en nuestras ciudades y mantener la ayuda permanente a las familias necesitadas.

 

Manuel Robles
Alcalde de Fuenlabrada