“La patria y los patriotas” por Javier Gómez

Al hilo de los últimos acontecimientos y, especialmente, desde que con la excusa de la crisis, se ha ido aplicando un programa de recortes brutales y de eliminación de derechos a los/as españoles/as, se pretende justificar todo o casi todo en base al patriotismo y a que lo que se recorta es “por el bien de España”.

Sin embargo, a poco que se pare uno a pensar se da cuenta de que, bajo el paraguas de la patria, se refugia un gran número de personajes que si algo les caracteriza y les define es perjudicar, en cada decisión que toman, a esa misma patria que dicen defender, a los trabajadores/as españoles/as que la conforman, por beneficiar los intereses de una minoría, cuando no intereses extranjeros; y sobre todo a aprovecharse de la crisis y de sus dramáticas consecuencias. Se da uno cuenta de que, con sus actuaciones y con las decisiones que imponen, España, la patria, se ve permanentemente perjudicada y su soberanía sometida.
Justo al contrario, si algo caracteriza a estos personajes es todo lo contrario a trabajar por fortalecer a su país, a su patria, a España. Es más, su comportamiento debería ser definido como antipatriota.

No son patriotas los empresarios que teniendo beneficios en su empresa realizan ERE’s entre la plantilla, dejando en la calle cientos de trabajadores para ganar más dinero. No son patriotas lo que llevan su dinero a los paraísos fiscales. No son patriotas los que defraudan a hacienda o tributan en otros países aprovechando beneficios fiscales, privando a su país de esos recursos. No son patriotas los que aprueban ayudas millonarias a la banca a fondo perdido y recortan en sanidad o educación. No son patriotas los que modifican la constitución para priorizar el pago de los intereses y de la deuda de manera prioritaria antes que las pensiones o la sanidad de sus ciudadanos. No son patriotas ni los corruptos ni los corruptores. No son patriotas lo que informan antes de los sacrificios que va a imponer a su pueblo al enviado de un país extranjero que al parlamento que le representa. No es un patriota quien desahucia a una familia, a unos niños, a unos ancianos de sus casas, para especular con ellas. Ni quien lo permite. Etc.

Los verdaderos patriotas, los que de verdad hacen que España salga adelante, son los millones de trabajadores/as que día a día, y cada vez en peores condiciones, acuden a sus trabajos, pagan sus impuestos todos los meses y en porcentajes mucho más elevados que los que se aplican a las grandes fortunas, las familias que suplen con solidaridad y sacrificio las necesidades de sus familiares afectados por la crisis ante la desatención de las instituciones y sus gobiernos, los parados a los que se criminaliza, los que ven vulnerados sus derechos constitucionales fundamentales a la vivienda digna y al trabajo, los desahuciados por un banco que recibe miles de millones de dinero público, los jubilados que trabajaron toda su vida generando riqueza y que ahora se les recorta su pensión, etc.

Sería suficiente con que nos diéramos cuenta y comprendiésemos que cuando se habla de patria, se habla de uno mismo, y no de otra cosa. Que no se puede beneficiar a España a costa de perjudicar y empobrecer a los españoles, sino al revés.

 

Javier Gómez Ochoa
Portavoz IU-LV Valdemoro
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“En positivo, por favor” por Miguel Aguado

En la pasada (en su doble sentido de tiempo de coloquial) huelga encubierta de controladores aéreos se pudo escuchar, en la Cadena Ser, a unos pasajeros españoles que venían en un vuelo de Estados Unidos las siguientes opiniones: “La mayoría de los pasajeros venían por primera vez a España y seguro que pensarían que venían a un país africano, de los de los gorilas (sic)” “Esto solo puede pasar en España”,…. Y el consabido: “la culpa es de Zapatero”, ¡faltaría más!

Más allá de que en Francia, los propios Estados Unidos y bastantes países más sufrieron en los últimos años episodios similares, lo realmente significativo es esa visión negativa sobre nuestro país. Me llama la atención que suele ser esa visión negativa mucho más evidente en medios de comunicación de derechas, o sea casi todos, en los que se repite machaconamente lo mal que se hace todo o los pésimos ejemplos de las distintas regiones (si gobierna el PSOE evidentemente). Esos mismos que critican a su país y a sus gentes luego se envuelven en la bandera de España a la más mínima ocasión.

Yo ya estoy cansado de ver de forma inactiva esta situación. Más allá de lo político/partidista de la situación; esta actitud hace daño a nuestro país y es absolutamente injusto e incorrecto. Se me hace una propuesta de colaboración y la acepto encantado. Pretendo escribir de forma continuada sobre lo contrario. Sobre lo bueno que tenemos, sobre nuestra gente, sobre que somos un gran país. Quizás deberíamos reescribir la palabra patriotismo.  Valorar y apreciar tu país por sus valores, no como forma de enfrentar regiones o países.

Me gustaría poner en valor que somos el primer país del mundo donde se ha realizado un trasplante integral de cara, y en la sanidad pública por cierto, que lideramos la generación y tecnología eólica, que nuestro modelo de sanidad, de red de AVE y de gestión de toda la red eléctrica está siendo modelo para implantarlo en Estados Unidos,  que cuando un dirigente chino viene y firma contratos por casi un billón de las antiguas pesetas con empresas españolas, algo bueno tendrán éstas, ¡digo yo!

Somos uno de los países del mundo con mayor esperanza de vida, y todo ello logrado en los últimos años, nuestra cocina y sus nuevas aportaciones son un referente mundial, nuestras empresas de obra civil son líderes mundiales y así están presentes en la mayoría de los aeropuertos de América, Reino Unido y muchos más países, es una empresa española la que está llevando a cabo la ampliación del canal de Panamá (y eso que el gobierno americano trató de descabalgar a nuestra empresa según pudimos ver en los cables de wikileaks), otra empresa española está realizando la mayor autopista sobre el mar en las Azores de 76 kms. Un consorcio español acaba de ser adjudicatario del tren de alta velocidad de la Meca,…. ¿sigo poniendo ejemplos?

Me niego a seguir en esa visión negativa de España. Somos un gran país, de buena gente y gente buena, que trabaja y mucho, donde se vive bien y que en los últimos años ha realizado grandes avances en todos los niveles. Le invito amigo lector a leer más despacio las noticias positivas sobre nuestro país y ponerlas en valor. Así se sale de la crisis, de la económica y también de la de valores; que creo es la realmente importante que tiene nuestra sociedad.

Esta colaboración tiene una novedad como reto personal y político: escribir en positivo, no se es mejor o tus ideas son mejores por descalificar al contrario; sino por poner en valor de forma clara, seria y con una cierta didáctica tu modelo. Me comprometo a este reto: un político que no insulte o descalifique.

¿Me sigue?

Miguel Aguado, secretario de Medio Ambiente del PSM