“Aguirre me mata” por Lidia Fernández

Aguirre me mata. Estoy tan tranquila en mi casa y me entero de que vuelve a la carga con una propuesta que ya hizo en 2003: listas abiertas y dividir la Comunidad de Madrid en circunscripciones.

Lo mejor es el argumento: quiere dividir en circunscripciones para que el voto valga lo mismo en cualquier parte del territorio. Se le “olvida” señalar que lo que garantiza que el voto de un madrileño valga lo mismo tanto si vive en Pozuelo como si lo hace en el distrito de San Blas es, precisamente, que Madrid es una circunscripción única. Se trata de un argumento tan falaz, como el que dió cuando privatizó el Canal de Isabel II, aquel de que lo hacía para que el agua fuese propiedad de los madrileños.

Tampoco señala Aguirre que, para conseguir este objetivo, no le basta su mayoría absoluta, sino que requiere de reforma del Estatuto de Autonomía y, por tanto, una mayoría cualificada. En 2005 no logró este objetivo porque PSOE e IU se opusieron. Espero que esta vez, los tres grupos de la oposición también se opongan (y no tengamos debilidades como aquella que hizo al PSM abstenerse a la privatización del Canal por una cuestión de responsabilidad).

No tendrá temas más importantes de los que preocuparse??

Lidia Fernández, responsable de Comunicación IU Comunidad de Madrid

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“El futuro” por Lidia Fernández

Los jóvenes portugueses se manifestaron al grito de “dire straits”. No era publicidad de un grupo musical sino todo un llamamiento: “Situación desesperada”.

Los jóvenes griegos llenaron las calles rechazando un rescate que les robaba el país por treinta años.

Los jóvenes españoles fueron protagonistas de la huelga general y el pasado día 7 también protagonizaron su propia manifestación.

No es casualidad: esta no ha sido solo una crisis para maltratar el presente de la mayoría; es una crisis para castigar el futuro de los más jóvenes.

¿Qué podríamos decir de los jóvenes madrileños? Que se les niega cualquier oportunidad.

El 40% de  personas menores de 30 años se encuentran en paro. La salidas que se les ofrecen son la de emigrar, como hicieron sus abuelos, o acceder, con fortuna, a algún empleo poco cualificado.

Con salarios de miseria, trabajo precario o poco cualificado para su formación, con vivienda inaccesible, los madrileños y madrileñas más jóvenes se ven privados de su derecho a planificar su desarrollo personal y profesional, su proyecto de vida.

Sabíamos, desde el principio, que para los jóvenes la crisis no traería un momento feliz. Pero nunca imaginamos que no sólo les fastidiarían el presente sino que les dejarían sin futuro.

Sin embargo, es posible afirmar que hay oportunidades de empleo y derechos sociales. Que podemos impulsar un salario y un trabajo digno que nos permita llegar a final de mes sin dependencias de la familia.

Es tiempo de ofrecer oportunidades. Es el momento de frenar las agresiones de las políticas más liberales, la de los recortes y el dinero a los fuertes.  Es el momento de proponer un presente mejor, si, pero sobre todo, de garantizar futuro.

Solo hay una barrera que se oponga a esa posibilidad: la insaciable codicia de los especuladores y los poderosos. Y, también, la debilidad y la pereza de quienes se han rendido sin el menor reparo a la prepotencia de los mercados financieros.

Seguro que es  una barrera que será salvada, porque se habla de juventud sin futuro pero también tenemos una juventud sin miedo.

Lidia Fernández, responsable de Comunicación IU Comunidad de Madrid