“14-N: mucho más que una huelga” por Francisco Javier López

Ante las agresiones a los trabajadores y trabajadoras, las organizaciones sindicales hemos respondido históricamente, con la convocatoria de Huelgas Generales.  Hemos vivido en nuestro país Huelgas Generales, ante recortes en la protección a las personas paradas, ante reformas laborales que facilitan el despido y lo abaratan, ante el destrozo de los derechos laborales en las empresas, contra las agresiones que condenan a nuestros jóvenes a un empleo de baja calidad, o ante los recortes en el sistema de pensiones.

Las Huelgas Generales han sido siempre paros laborales en las empresas, con repercusión en las calles, con la celebración de manifestaciones masivas y piquetes que recorren la ciudad y los polígonos, durante todo el día de la huelga.

Con apoyo de muchos sectores de la sociedad, las Huelgas Generales han sido pacíficas y siempre han tenido una incidencia importante en la producción, los servicios, el consumo, la utilización de los servicios públicos. 

En cada huelga los niveles de consumo eléctrico, por poner un ejemplo, se han reducido a niveles de domingo o festivo.  Luego, los medios de comunicación dependientes y sostenidos por los Gobiernos, han intentado descalificar la incidencia de esas huelgas, en las empresas, aunque no han podido esconder las imágenes de participación masiva en las manifestaciones.

La novedad de este 14-N estriba en que el golpe que recibimos por parte de los Gobiernos en forma de recortes laborales y sociales, son generalizados.  Despido fácil y barato, destrozo de la negociación colectiva, recortes en la protección por desempleo. Bajadas salariales.  Subidas del IBI, el IRPF y el IVA.  Subida del coste de la vida.  Ausencia de crédito.  Aumento de los desahucios.  Golpe también para las personas desempleadas que padecen también recortes en las prestaciones, ayudas, subsidios.  Para los pensionistas, que ven reducir sus rentas, mientras les obligan a repagar medicamentos.

Los derechos sociales que tanto nos ha costado conquistar se debilitan en sanidad, en educación, en los servicios sociales, en la atención a la dependencia.  Hasta la justicia incrementa las tasas.

La Cooperación al Desarrollo queda reducida a la mínima expresión.  Las políticas de reconocimiento de la diversidad, de integración de las personas inmigrantes sufren recortes radicales.

Mientras la presión fiscal aumenta para las rentas bajas, se mantienen privilegios fiscales para las rentas altas y se amnistía a los defraudadores.  El 72 por ciento del fraude fiscal se encuentra en estas altas rentas.  Hasta los derechos y libertades a manifestarse, derecho de huelga, aborto, matrimonio igualitario, sufren el embate y se ven recortados.

Derechos laborales, derechos sociales, derechos de ciudadanía.  Por eso esta Huelga General del 14-N, no será  tan sólo una Huelga laboral que paralice las empresas.

La Huelga General tiene una expresión social para cuantos carecen de empleo y ven como caen en la pobreza.  Un millón de madrileños y madrileñas vive ya bajo el umbral de la pobreza.   El 14-N se convierte en un día para el paro en las empresas y un día de lucha en la sociedad.  Una Huelga a la que acudimos junto a Portugal, Grecia, Italia, Malta, Chipre y que contará con manifestaciones y actos en Francia, Bélgica, Alemania y el resto de los países de la Unión Europea.

Es el momento de los pueblos, de los trabajadores y trabajadoras de toda Europa que exigimos otras políticas para salir de la crisis, apostando por la inversión, el empleo y la protección social.  Porque las personas son los primero.  Porque sólo las personas deben ser salvadas en esta crisis.

Esas personas que reclamarán un empleo y una vida digna en las empresas y en las calles el próximo miércoles 14 de Noviembre.  Mucho más que una Huelga.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid

 

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“Hasta que el gobierno cambie” por Francisco Javier López

Esta crisis comenzó en 2007, con la caída de Lheman Brothers en Estados Unidos, cuyo máximo responsable en Europa era un tal Luis de Guindos, hoy pasado a mejor vida, como ministro plenipotenciario de Mariano Rajoy.

Lheman Brothers no era cualquier cosa.  No era sólo un banco, sino un conglomerado de sociedades de inversión y servicios financieros que operaba por todo el mundo, y que venía funcionando desde 1850.  Había resistido la Guerra Civil de Estados Unidos, la crisis bancaria de 1907, el crack de la Bolsa y la crisis del 29, la denominada Gran Depresión y dos Guerras mundiales.  Ha superado escándalos económicos y crisis financieras, pero no resistió la crisis de las hipotecas subprime.  La  crisis mundial de los paquetes de inversión de créditos subprime.  En Agosto de 2007 entra en crisis, en pérdidas, brutales, que llevan a la quiebra en septiembre de 2008.  Los créditos subprime son créditos de alto riesgo, casi siempre hipotecarios, repartidos en paquetes de inversión por todos los bancos, entidades financieras e inversores de todo tipo en el planeta.

La crisis financiera es planetaria, pero en Europa sus efectos sobre el crecimiento son mayores.  Otros países crecen, mientras Europa mengua, sacrificando a países enteros en aras de un déficit cero que conlleva recortes de inversiones públicas y gastos sociales que impiden la reactivación económica, desincentivan el consumo y producen más paro, para atender sólo los intereses de la Alemania de Angela Merkel.

Desde que la crisis comenzó a golpear a España, CCOO venimos planteando la necesidad de un Pacto de Estado político y Social.  Algunos han entendido la voluntad de negociar y dialogar como debilidad de unos sindicatos criticados, cuestionados, acosados y acusados de ser los responsables de la muerte de Manolete.

Han pesado más las presiones de los mercados insaciables y nunca contentos, que las continuas propuestas de diálogo.  Ni gobiernos, ni oposiciones, ni empresarios, han dejado fluir el proceso de negociación y, cuando lo han hecho, han terminado dando un zapatazo en la  mesa de negociación.  Así ocurrió en los procesos de negociación sobre mercado laboral en 2010, de la mano del hoy en el banquillo Gerardo Díaz Ferrán, que condujo una primera reforma laboral del Gobierno de Zapatero, respondida con la Huelga General del 29-S y luego en 2011, con la reforma de la negociación colectiva, que terminó con la credibilidad del Gobierno y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Para colmo de males, cuando bajo un nuevo Gobierno, ahora del PP, conseguimos alcanzar un acuerdo con CEOE, en materia de Negociación Colectiva, las huestes de Mariano Rajoy entran como elefante en cacharrería, devaluando el diálogo, la negociación y el Acuerdo, al imponer una Reforma Laboral que constituye una auténtica provocación y convocatoria de Huelga General.  De nuevo un sector del empresariado irresponsable de la mano de Arturo Fernández, aplaude a rabiar la devaluación del Acuerdo de Negociación Colectiva.

No ha hecho falta explicar lo que se entiende perfectamente:  el derecho laboral es sustituido por el derecho del empresario.  Se ningunea la negociación colectiva y se abarata y facilita el despido.

Los mercados han mandado inmediatamente sus señales.  España es cada vez más inestable e insegura. Un país en riesgo.  La bolsa baja, la prima de riesgo sube y Alemania sigue forzando recortes presupuestarios que debilitan aún más nuestra economía, nuestro empleo y nuestro Estado Social.

No saldremos de esta crisis sin inversión pública, reactivación económica y creación de empleo, pero las posiciones ultraliberales asentadas en el área económica del Gobierno parecen empeñadas en despeñar el país con todos sus habitantes dentro.

La Huelga Generaldel 29M ha sido un éxito.  El rechazo a la Reforma Laboral y los recortes sociales ha sido masivo.  No estamos ante el fin de nada.  No vamos a permitir que la resignación nos lleve a un callejón sin salida.

Las movilizaciones van a continuar hasta que el Gobierno cambie sus políticas.  Hay otras alternativas.  Hay otras propuestas y queremos que sean escuchadas, negociadas y atendidas.

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid

“Unidad sindical frente a la reforma laboral y los recortes” por Francisco Javier López

En España hay dos grandes centrales sindicales que aglutinan el 80 por ciento de la representación de los trabajadores y trabajadoras que votan en elecciones sindicales libres.  Sin embargo no somos los únicos sindicatos del país.  Hay sindicatos que sólo tienen representación en una empresa, en un determinado sector de la producción o de los servicios.  Hay sindicatos que sólo representan a trabajadores de una categoría profesional de la empresa, o sólo a un sector concreto.

A todos ellos les hemos convocado a una reunión para compartir que la Reforma Laboral del Gobierno de Rajoy supone el mayor atentado cometido contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras, tanto en las empresas privadas, como en el sector público.

Para coincidir en que esta Reforma no sirve para crear empleo, no reducirá la alta temporalidad, facilita y abarata el despido, refuerza el poder empresarial para marcar y cambiar las condiciones de trabajo, quiebra el modelo de negociación colectiva, hace retroceder la igualdad de género y privatiza la gestión del desempleo.  Por ello exigimos la retirada de la reforma, para seguir avanzando hacia el empleo estable y con derechos.  Ni creará empleo, para personas desempleadas y aminará a despedir a quienes tienen empleo.

Por ello los sindicatos madrileños promovemos y apoyamos la Huelga General del 29 de Marzo, manifestando nuestra preocupación por la próxima presentación del Presupuesto del Estado para 2012, en los que se anuncian nuevos recortes en servicios públicos básicos que volverán a afectar a la ciudadanía madrileña.

En estos planteamientos coincidimos CCOO y UGT,  junto a organizaciones tan variadas como USO, STEM, la Plataforma de la EMT, la Unión de Actores, la Asociación de Futbolistas Españoles, el Sindicato Unificado de Policía, la Asociación Unificada de la Guardia Civil, o el Colectivo Profesional de Policía Municipal, el Sindicato de Periodistas, entre otros. La Huelga es convocada también por la CGT, CNT, o Solidaridad Obrera.

Vamos a una huelga desde la unidad de los sindicatos madrileños.  Vamos a la Huelga el 29 de Marzo con el compromiso de mantener la unidad más allá de la Huelga General, hasta que los contenidos nefastos de esta reforma sobre los trabajadores y trabajadoras sean retirados.

Sólo la unidad de las trabajadoras y los trabajadores, de sus organizaciones sindicales, del conjunto de la sociedad, pueden sustituir la imposición por la negociación para salir de esta crisis de forma justa y equilibrada, sin sacrificar los derechos laborales  y la calidad de vida de la ciudadanía.

 

Francisco Javier López Martín
Secretario General de CCOO de Madrid

“Cándido” por Ángel Garrido

Arrastrado sin duda por la moda progre de celebrar bautizos o comuniones laicas, y como si de una homilía de esa naturaleza se tratara, Cándido ha afirmado en relación a la huelga convocada por los sindicatos el próximo día 29 que es “justa y necesaria”. Palabras, para asombro de todos, parafraseadas del ritual de la Misa y a las que, para aquellos que no lo conozcan, siguen las siguientes: “es nuestro deber y salvación”. Pues bien, Cándido ha hecho un pleno: ni justa, ni necesaria, ni nuestro deber y desde luego nada más lejos de ser nuestra salvación.

Don Cándido no es tal. Me refiero no al don, sino a la condición que correspondería a su nombre, cuya acepción, según la Real Academia, sería la de “Sencillo, sin malicia ni doblez”. Su sencillez la desconozco, pero de su malicia y doblez están las hemerotecas llenas.

Fijemonos por ejemplo en el lema que han elegido para la huelga: “Quieren acabar con los derechos laborales y sociales. Con todo”. Ahí es nada. El Partido Popular, lleno de gente mala y que por alguna razón incomprensible debe detestar a los millones de trabajadores que les han votado mayoritariamente, está dispuesto a “acabar” para siempre con sus derechos. Pero la gente del PP, en su maldad leviatánica, no se conforma con algo tan simple, por eso Cándido se ve en la obligación de amenazarnos con el infierno: en realidad quieren acabar “con todo”.

Y es que es mejor dejarse de medias tintas, ya está bien de esquiroles y moderados, el PP ha llegado al gobierno para acabar ‘con todo’, porque son así y porque ya se vio cuando gobernaron la última vez, que acabaron con todo; de hecho acabaron incluso con el paro. Cosa que igual ocurre otra vez. Y eso no está bien, porque después la gente les vuelve a votar y no llega de nuevo la izquierda, que ha mantenido todos los privilegios sindicales, mientras los trabajadores se amontonaban en las oficinas del INEM.

Hace ya mucho tiempo que desgraciadamente para todos -empezando por aquellos a quienes dicen representar- los sindicatos han abandonado su verdadera labor de defensa de los trabajadores y -no lo olvidemos- del empleo, para convertirse en una triste correa de transmisión, cuando no directamente en el motor, de la acción política de la izquierda. Méndez y Toxo han anunciado su fiesta. Será el 29 de marzo y a ella, dada mi supuesta condición de liquidador “de todo”, les anuncio que no acudiré. Porque es una huelga injusta, innecesaria, no es deber de nadie y sólo supone una salvación: la de las prebendas de Cándido.

 

Ángel Garrido García
Presidente del Pleno del Ayuntamiento de Madrid

 

“El futuro” por Lidia Fernández

Los jóvenes portugueses se manifestaron al grito de “dire straits”. No era publicidad de un grupo musical sino todo un llamamiento: “Situación desesperada”.

Los jóvenes griegos llenaron las calles rechazando un rescate que les robaba el país por treinta años.

Los jóvenes españoles fueron protagonistas de la huelga general y el pasado día 7 también protagonizaron su propia manifestación.

No es casualidad: esta no ha sido solo una crisis para maltratar el presente de la mayoría; es una crisis para castigar el futuro de los más jóvenes.

¿Qué podríamos decir de los jóvenes madrileños? Que se les niega cualquier oportunidad.

El 40% de  personas menores de 30 años se encuentran en paro. La salidas que se les ofrecen son la de emigrar, como hicieron sus abuelos, o acceder, con fortuna, a algún empleo poco cualificado.

Con salarios de miseria, trabajo precario o poco cualificado para su formación, con vivienda inaccesible, los madrileños y madrileñas más jóvenes se ven privados de su derecho a planificar su desarrollo personal y profesional, su proyecto de vida.

Sabíamos, desde el principio, que para los jóvenes la crisis no traería un momento feliz. Pero nunca imaginamos que no sólo les fastidiarían el presente sino que les dejarían sin futuro.

Sin embargo, es posible afirmar que hay oportunidades de empleo y derechos sociales. Que podemos impulsar un salario y un trabajo digno que nos permita llegar a final de mes sin dependencias de la familia.

Es tiempo de ofrecer oportunidades. Es el momento de frenar las agresiones de las políticas más liberales, la de los recortes y el dinero a los fuertes.  Es el momento de proponer un presente mejor, si, pero sobre todo, de garantizar futuro.

Solo hay una barrera que se oponga a esa posibilidad: la insaciable codicia de los especuladores y los poderosos. Y, también, la debilidad y la pereza de quienes se han rendido sin el menor reparo a la prepotencia de los mercados financieros.

Seguro que es  una barrera que será salvada, porque se habla de juventud sin futuro pero también tenemos una juventud sin miedo.

Lidia Fernández, responsable de Comunicación IU Comunidad de Madrid