“Madrid suspende en políticas sociales” por Pilar Sánchez Acera

El Gobierno Regional de la Comunidad de Madrid nos lleva martilleando los oídos durante estos cuatro años diciendo que la atención a los mayores y a las personas con algún tipo de discapacidad es una prioridad para ellos. ¡Y se quedan tan tranquilos!.

Primero, no es una prioridad. Es su competencia, su responsabilidad. Desde el año 1996, cuando se traspasó desde el Estado de la Nación a la Comunidad de Madrid estas materias, su correspondiente financiación, es decir el presupuesto, y los centros de atención a mayores y personas con discapacidad que en aquellos momentos eran competencia del Estado. Desde ese año, quien tiene que ocuparse y preocuparse de los servicios sociales es la Comunidad de Madrid, y evidentemente el Gobierno Regional debe responsabilizarse de una vez por todas de lo que nos corresponde a los madrileños. Responsabilidad. ¿Sabe Esperanza Aguirre lo que es eso?

Segundo, no es su prioridad, y ha estado gestionando políticamente de una manera nefasta estos servicios. Y hemos visto en estos cuatro años denuncias y escándalos en los servicios sociales de la Comunidad de Madrid.

Nos encontramos con denuncias de familiares de personas que están en residencias de la Red de la Comunidad de Madrid, ya sean de gestión pública, o concertada, en la que dan cuenta de la falta de personal. Quejas de los trabajadores de esas residencias que ven que no llegan a dar el servicio de calidad que este servicio necesita. Y no llegan porque no hay personal suficiente. Quejas sobre la situación de los Centros de la Red pública de personas con discapacidad, que ven cómo de pronto cierran sus centros y les cambian la vida sin saber por qué.

Pero sobre todo Esperanza Aguirre es políticamente INMORAL. Porque durante esta legislatura ha boicoteado la aplicación de la Ley de dependencia, sin reconocer de manera efectiva este derecho a muchos dependientes, no apoyando a los ayuntamientos que tramitan estas solicitudes, y sin hablar con los agentes sociales. Porque no le gustaba esta Ley simplemente porque la aprobó Zapatero. Pues yo afirmo que esta es la política social que Madrid necesita.

La Señora Aguirre nos ha convertido en una de la últimas comunidades en aplicar la Ley de dependencia, y a quien ha castigado por su enfrentamiento a una ley necesaria ha sido a las personas dependientes y sus familias. Esa es la realidad, duele decir que su postura ha hecho que 79 personas hayan fallecido esperando que les contestara a sus recursos, pero ha sido así. Y los ciudadanos deben saber que ha sido así porque tenemos una Presidenta en Madrid que así lo quiso.

Pilar Sánchez Acera, diputada regional PSOE

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“El ayuntamiento de Fuenlabrada y el valor del gasto social” por Manuel Robles

La principal apuesta del Equipo de Gobierno que presido es hacer que Fuenlabrada sea ante todo una ciudad para las personas, a la medida de sus necesidades, inquietudes y expectativas.

Por esa razón, aunque nuestros presupuestos municipales se caracterizan año tras año por la austeridad y el riguroso control del gasto, constituyen siempre nuestra principal prioridad, al margen de nuestras limitaciones competenciales en algunos ámbitos, las políticas de carácter social y, al mismo tiempo, los planes de formación y fomento del empleo.

Si anteponer ambos objetivos es ya una seña de identidad inseparable de nuestro proyecto de gobierno, entendemos que con mayor razón debemos incrementar nuestro esfuerzo y nuestra apuesta en momentos de especiales dificultades para los fuenlabreños y fuenlabreñas.

Como es natural, para llevar a la práctica una política que busca el bienestar de los vecinos y vecinas, no bastan las palabras. Hay que acudir al fondo de la realidad, conocer y abordar los problemas desde su raíz, y poner sobre la mesa las herramientas necesarias para darles solución. Es decir, hay que ampliar los recursos, en definitiva, el presupuesto destinado a cubrir las necesidades sociales en la ciudad.

En este tema, a los ciudadanos y ciudadanas de a pie no les vale que las diferentes Administraciones discutan sobre cuáles son las competencias de cada cual, pero creo que, como Alcalde de un Ayuntamiento que está comprometido con sus problemas y que está redoblando sus esfuerzos económicos y de gestión para atenderlos adecuadamente, es un acto de justicia, en primer lugar con los fuenlabreños y fuenlabreñas que pagan sus impuestos, denunciar una vez más los continuos recortes  que el Gobierno de la Comunidad de Madrid está aplicando a todas las políticas que tienen que ver con el bienestar social, el fomento del empleo y las inversiones que esta ciudad necesita.

En concreto, la progresiva disminución de los ingresos provenientes de la Administración Autómica nos ha obligado a incrementar el presupuesto de Bienestar Social en un 150 %, lo que supone un millón de euros más de presupuesto exclusivamente municipal, para, por un lado, compensar los recortes de la Comunidad de Madrid y, por otro, atender una mayor demanda de servicios fundamentales para cubrir las necesidades básicas de las familias. Asimismo, hemos ampliado las ayudas complementarias para libros de texto a la Educación Secundaria y tenemos previsto extenderlas a la Educación Infantil para el próximo curso.

Es una evidencia, pero desgraciadamente hay que seguir recordándolo. Cuando se está viviendo una época de crisis económica, todas las familias la sufren en mayor o menor medida, y , sin duda, quien más la sufre es quien menos tiene. En la manera de actuar en consecuencia es donde se ve la diferencia entre las distintas formas de gobernar.

Manuel Robles, alcalde de Fuenlabrada

“El eco del tambor” por David Sañudo

Les voy a contar una historia: el protagonista es un hombre que después de 20 años dando cada gota de sudor en su puesto de trabajo es obligado a abandonarlo, claro, con su edad y su currículum, le resulta difícil reintegrase a la vida normal; en esa misma historia, también aparece una joven trabajadora en una empresa, rechazada por sus compañeras por ser madre soltera y finalmente despedida; encontramos igualmente a unos estafadores que siempre salen ganando, arrimándose a los poderosos para medrar a base de robos y sobornos; y también hay unos jóvenes desencantados con la sociedad en la que viven y que quieren rebelarse, pero sus intentos son en vano.

Ustedes podrían pensar que esta historia está ambientada en cualquier lugar del mundo en este año 2011 (Egipto, Francia, Libia, Grecia o incluso España, aunque aquí los jóvenes no se rebelarían), pero no es así, esta historia la escribió Víctor Hugo hace 150 años y la título ‘Los Miserables’.

Resulta sorprendente el comprobar como el ser humano, a pesar de los avances tecnológicos, sigue manteniendo su misma esencia; durante este siglo y medio han llegado el teléfono, la televisión e internet, hemos viajado al espacio, avanzado en medicina… pero las injusticias principales se mantienen.

Es cierto también que en la obra de Victor Hugo encontramos compasión, amor, amistad y coraje, pero tengo la impresión de que mientras que los rasgos negativos han ido a más, los positivos han ido a menos.

En cualquier caso, si algún escritor quisiera reescribir hoy en día ‘Los Miserables’ en versión siglo XXI, le bastaría con darle un iPhone a Jean Valjean.

David Sañudo, periodista

“Socialista sin complejos hoy” por José Cepeda

No han muerto las ideologías, lo que ha muerto es el capitalismo. Vivimos en un mundo en continuo cambio y las crisis que azotan al mundo desde todos los ámbitos, medioambiental, energético, económico, arrastran una decadencia cultural e intelectual propia del ocaso de un sistema obsoleto, el sistema capitalista.

Un sistema que en su ocaso se resiste y combatirá contra Gobiernos y ciudadanos, luchará contra los sistemas democráticos, luchará contra la política, para intentar resistir la fuerza y la voz de millones de habitantes en este planeta que no van a permitir que 21 personas controlen el destino y las vidas de más de 7.000 millones de seres humanos que viven en este planeta.

Vivimos en un mundo donde la toma de decisiones en un despacho de un lugar del mundo afectan en cuestión de segundos a millones de personas al otro lado del planeta y las víctimas son siempre las mismas, ellas sufren las consecuencias de un mercado que nada ni nadie ha regulado, basado en la ideología liberal, las víctimas de un sistema económico global, solo diseñado al servicio de los poderosos, de las grandes fortunas.

Todo eso se ha caído, ese sistema basado en el liberalismo ideológico radical, los movimientos neocom, han tenido que suplicar a los gobiernos y sus presupuestos públicos apoyo, nacionalizando bancos, inyectando millones de dólares y de euros de las reservas públicas de todo el mundo para frenar el declive de su sistema. Por un momento olvidaron su ideología y se hicieron socialdemócratas, pidieron no libertad de mercado, sino intervención directa de todos los gobiernos para resolver sus problemas.

Por lo tanto es necesario decir en voz alta que ideológicamente la socialdemocracia ha ganado. Hoy sin embargo se resisten, intentan imponerse de nuevo a los gobiernos que les ayudaron y quizás coyunturalmente lo hagan, pero se equivocan porque nada permanecerá sin un nuevo orden global democrático que regule los mercados, de lo contrario una nueva crisis estallará hasta que la moderación, el equilibrio evite como hoy que las 3 fortunas más grandes del mundo tengan el PIB de todo el continente de África, cerca de 1000 millones de personas.

Ser socialista hoy tiene más sentido que nunca, defender hoy el estado de bienestar, defender a la gente que menos tiene, no solo es razonable, es que es justicia y además el único camino que ideológica e intelectualmente proporcionará más riqueza, tecnología, desarrollo , democracia, libertad, bienestar y felicidad al conjunto del planeta, a esta vieja Europa, a este país y muy especialmente a este Madrid, donde llevan gobernando más de 16 años los máximos defensores de ese modelo ideológico liberal que ya ha muerto en este mundo donde aún hoy, malvivimos.´

José Cepeda, vicepresidente Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid.

“El recortador insaciable” por Libertad Martínez

Lo ha escrito El Roto: no podemos aumentar nuestra productividad al ritmo de su codicia.

Es cierto; la gente ya no puede dedicar más parte de su renta a salvar a los ricos.

Lamentablemente, los gobiernos de Esperanza Aguirre y de Zapatero se han convertido en los portavoces de los codiciosos, animados por la Merkel y el Sarkozy.

Sólo ofrecen la rendición ante los mercados, cada vez más insaciables. Antes de ayer fue el contrato; ayer la pensión; hoy, vienen a por el salario. Zapatero nos anuncia más recortes.

Tan insaciables son unos como débil es el otro. La historia de la crisis económica en España es la historia de una rendición: la de quienes han abandonado el campo de la izquierda para refugiarse bajo el cálido manto de la derecha económica.

Incapaces de garantizar la igualdad de cargas ante la crisis han impulsado políticas que sólo favorecen a los que viven de la especulación financiera; a los que juegan con las necesidades de la gente, a los que construyen sus beneficios con nuestras necesidades.

Sólo recortando su poder será posible impedir que recorten nuestra vida.

Lo malo de que el PSOE se pase por la derecha es que nos vacía el bolsillo. Ese es el problema de Gómez y Zapatero: cada idea que tienen nos quita dinero a la mayoría para pasárselo a los más ricos.

La política de izquierda es que la gente llegue a final de mes. Porque, además de llegar a final de mes, el consumo de las familias contribuye a mejorar la actividad económica.

Todo es más caro y todo será más caro. La cuestión es que los precios aumentan debido a la especulación. Es la especulación lo que aumenta el precio del petróleo; es el lobby eléctrico y su Ministro el que aumenta el precio de la luz; son los especuladores los que aumentan los precios de los alimentos.

Ahora se preparan para subirnos las hipotecas, para aumentar algún impuesto más, para reducir más el gasto público mientras el desempleo sigue creciendo.

Por eso, desde IU pedimos el voto contra la codicia, contra los legionarios del egoísmo que pueblan los despachos del gobierno de España y de la Comunidad de Madrid.

Libertad Martínez, secretaria de Área Electoral IU

“El futuro no es lo que era” por David Erguido

Ser Madrid Sur ha tenido la feliz idea de ofrecer una espacio en su web para que quienes nos dedicamos a la política podamos transmitir nuestras ideas a sus lectores. Una oportunidad que agradezco y que espero sea el inicio de una larga y fructífera colaboración. Porque para un político, el que un medio de comunicación tenga interés por tus opiniones es, además de una satisfacción, una auténtica necesidad. Y cuando te ofrecen, como es mi caso, un espacio regular para escribir junto a políticos de relevancia, el cumplido es de tal magnitud que abruma la responsabilidad de estar a la altura del ofrecimiento, pero lo intentaré.

Tengo 35 años y he vivido toda mi vida en democracia. No recuerdo otra cosa y, si me apuran, mis primeros recuerdos políticos son de Felipe González como Presidente. Me licencié en Ciencias Políticas y milito en un partido, el Partido Popular, que me ha permitido servir desde sus siglas a los vecinos de Algete como Teniente de Alcaldes y al conjunto de los madrileños como Diputado Regional.

Tomé la decisión de afiliarme al PP allá por 1.994, convencido de que el proyecto socialista no sólo no daba para más sino que perjudicaba seriamente a España. Y como joven idealista que aun me considero, viví con satisfacción el acierto de comprobar cómo cambiaba España con el Partido Popular y con José María Aznar.

La bajada de los tipos de interés del 14% al 4%, los 5 millones de nuevos empleos, el acorralamiento a la ETA, la entrada por la puerta grande en el Euro, ser los socios preferentes de Estados Unidos y tener voz en Europa o que se hablase del milagro español eran indicadores de que las cosas habían cambiado y de que España se abría al nuevo siglo con el ímpetu propio de quien quiere ganar el futuro. Sin embargo, los atentados del 11 de marzo de 2004 y ese secular vértigo que persigue a los españoles cada vez que somos decisivos nos sacaron del camino y el futuro dejó de ser lo que hasta entonces era.

A partir de ahí todo ha sido un desastre. Las Elecciones del 2004 dieron el Gobierno a una oposición que no estaba madura para gobernar, y que lejos de ofrecer un proyecto al conjunto de los españoles llenó su vacío con radicalismo, sectarismo y frivolidad. Ocho años de Gobierno perdidos en los que se han fomentado la división entre los españoles: Estatuto de Cataluña, Ley de Memoria Historia; la intromisión del Estado en la vida privada y se han dejado pudrir los grandes problemas hasta hacerlos casi irresolubles.

Y este entorno, como en 1.994, vuelvo a sentir la necesidad de lograr un cambio de Gobierno que arregle la situación porque España está para que la repensemos entera. Y de ello les hablaré otro día.

David Erguido, Diputado PP en la Asamblea de Madrid

“Derechos de ciudadanía y crisis en Madrid” por Javier López

Madrid, vive, durante tres ya largos años, una crisis económica, de origen especulativo, financiero, inmobiliario, pero que golpea a toda la economía, destruyendo empleo en todos los sectores.  Son ya 478.000 personas las inscritas en las listas del paro.  250.000 personas paradas carecen en Madrid de todo tipo de ayuda, prestación, o subsidio.

La crisis es utilizada por los sectores ultraliberales y neoconservadores para justificar recortes de gasto público y pérdidas de derechos sociales.  Sin embargo no podemos salir de esta crisis negando la esencia de nuestra convivencia democrática, la construcción de un Estado Social y Democrático de Derecho que figura en la Constitución.

El Foro Social de Madrid, compuesto por decenas de Organizaciones sociales madrileñas, acaba de presentar la Carta de Derechos de la Ciudadanía de la Comunidad de Madrid.  Organizaciones vecinales, de consumidores, de madres y padres, ecologistas, de cooperación, feministas, juveniles, sindicales, de inmigrantes, hemos decidido entrar en la campaña electoral para situar a los partidos políticos, a los responsables autonómicos, municipales, del Estado, ante sus responsabilidades de manejar el timón, en plena crisis, salvando a la tripulación y al pasaje y evitando el naufragio.

No nos conformamos con una campaña electoral frívola, centrada en la corrupción y en el tú más.  Queremos obtener pronunciamientos claros ante cada problema y ante cada uno de los derechos que reivindicamos.

El derecho al empleo. A un empleo estable capaz de asegurar unas rentas dignas para sostener nuestras vidas y la de nuestras familias.  El derecho a acceder a unas rentas cuando carecemos del empleo.  El derecho de cada ciudadano a una educación pública y de calidad.  A una sanidad pública gratuita y universal.  A que el reparto de las cargas fiscales sea equitativo con la riqueza que cada uno tiene.  A un medio ambiente saludable.  A la igualdad de oportunidades.  A la libertad de conciencia y de información.  A una vivienda.  A verse atendida en situaciones de dependencia. A un consumo responsable.

Sin embargo estos derechos se ven amenazados cada día con más intensidad.  Faltan 25.000 plazas en Escuelas Infantiles.  La Sanidad es entregada como la oportunidad de negocio al sector privado.  El paro se convierte en un mal estructural y sin salida.  La conciliación de la vida laboral y personal se convierte en un infierno cotidiano para millones de personas.  El derecho a la información topa con las concesiones a dedo de canales de TDT a opciones ideológicas sin profesionalidad alguna y bloqueando la libertad de información.  Telemadrid es un ejemplo de utilización de un medio público con fines partidistas.  La protección del medio ambiente se ve sometida a intereses personales y grupos de poder que ponen en cuestión la protección de espacios naturales como la Sierra de guadarrama.  Nuestros mayores y personas con discapacidad no encuentran respuesta al ejercicio de su derecho a verse atendidas en situación de dependencia.

La Carta de Derechos de Ciudadanía de la Comunidad de Madrid es una reivindicación abierta.  Es un NO y un BASTA a la vulneración de derechos.  Es un SI, un llamamiento a la responsabilidad de la política, para asumir su más noble papel de buscar soluciones a los problemas, uniendo y cohesionando a la sociedad, en torno a los derechos compartidos.

La degradación de la política, la corrupción, la crisis económica, no son los mejores escenarios para presentar esta Carta de Derechos, pero la ciudadanía y la sociedad no podemos esperar.  Entramos en campaña, para defender nuestros derechos.

Francisco Javier López Martín, Secretario General de CCOO de Madrid.