“Por una Sanidad Pública, de Calidad y más Humana” por Francisco Javier Blázquez

Una sanidad universal, gratuita, pública y de calidad. Estos son los términos que en los últimos tiempos estamos acostumbrándonos a escuchar al intentar definir al sistema sanitario público. En estos momentos difíciles, donde los recursos son limitados, es necesaria una reestructuración de los servicios sanitarios para que este sistema sea sostenible, y entiendo que la gestión que hay que realizar no es fácil. Pero esta complejidad requiere profesionalización, habilidad, conocimiento y prudencia.

La gestión es importante, pero no es un fin en si misma, sino un medio para que la atención sanitaria pueda cumplir la misión primaria de los centros sanitarios: prestar atención clínica a personas enfermas. Y esto último es lo que no está siempre presente, que el paciente es lo primero y lo importante y no los conflictos políticos ni laborales.

Los políticos parecen actuar de forma compulsiva a la búsqueda de soluciones desesperadas, enfrentado a jueces, médicos y enfermeras. Los gestores sanitarios van a la deriva, intentando pasar desapercibidos a la espera de que escape el temporal. Mientras tanto, los sanitarios atienden a los pacientes que se muestran desconfiados, y que en medio de tanto ruido, no saben muy bien si no los operan porque no deben ser operados, porque han jubilado al cirujano, el anestesista no está de humor, han cortado la luz del quirófano por falta de pago o la consejería de turno se lo ha vendido a una empresa privada. La sanidad es algo muy serio en la sociedad y debería estar basada en unos pilares de sentido común, eficiencia en la gestión y correcta atención sanitaria.

Entre tanto, va siendo tiempo de recuperar valores, de entender que la calidad y eficiencia de la gestión y la política sanitaria sólo puede ser definida en función sus efectos sobre los pacientes.

Con demasiada frecuencia las prisas, la sobrecarga asistencial o la falta de tiempo, las agendas sobrecargadas, hacen que nos olvidemos de que cuando una persona acude al Sistema Sanitario espera encontrar no sólo la competencia técnica de los profesionales, sino también a personas capaces de escuchar, de tener empatía, capaces de transmitir seguridad y confianza. Es necesario el rescate del aspecto humano y espiritual en la práctica clínica, administrativa y educativa por parte de los profesionales en el campo de la medicina.

Nos encontramos en un espacio de convivencia cada vez más diverso y plural. En el ámbito sanitario las redes adquieren complejidades a medida que van absorbiendo a población de orígenes distintos, con necesidades desiguales, y donde el cuidado de la persona y la atención a sus necesidades pasan a ser acciones con un sentido complejo y fundamental, ligado a múltiples factores culturales y los éticos. Surge la necesidad de acercarse al ser humano y repensar las relaciones y los cuidados. Es preciso poner sobre la mesa la necesidad y el objetivo de humanizar la atención prestada a los pacientes. Parece preciso, entonces, intentar buscar un equilibrio perdido y que sea capaz de integrar  las dimensiones técnicas y humanas como inseparables.

Es necesario trabajar  y desarrollar estrategias para mejorar las relaciones interpersonales y por lo tanto de comunicación efectiva entre profesionales sanitarios y paciente, porque el proceso de comunicación debe ser priorizado como una actividad terapéutica relevante y esencial. No todo en medicina es el tratamiento, no todo es razón, no todo es técnica y procedimiento. Es muy importante la enfermedad, pero sin perder de vista al paciente, que en ocasiones tiene que ser muy paciente.

Los pacientes hablan de deshumanización de los profesionales sanitarios por percibir distanciamiento afectivo o indiferencia. Quizás, si algún día tengo que someterme a una operación de alto riesgo, creo que lo tengo claro: no recurriré al mejor especialista mundial, me pondré en las manos de un médico que una, a la competencia en el oficio, una fuerte dosis de humanidad. Del más cariñoso, del más bondadoso, del más amable, en definitiva.

 
Fco. Javier Blázquez Molina
Diplomado Universitario en Enfermería
 

“La calidad como valor para una comunicación con éxito” por Antonio Quilis

FOTO_ANTONIOQUILISAprovecha el momento: recurre a un elemento sobresaliente que te distinga, que sea diferente y, si puedes (y sabes) darle relevancia, hazlo. Son unas de las pocas claves que se pueden manejar para conseguir sobresalir en comunicación y marketing con mucho o poco presupuesto. El mayor valor es poder detectar un elemento que te brinde la oportunidad para sacarlo a la luz, la suficiente destreza e imaginación como para poder sacarle partido. La experiencia nos ha demostrado, que el ser pequeños es a la vez un punto a nuestro favor pero también una desventaja. Por eso, el aplicar pericia y originalidad a tus ítems de comunicación es imprescindible. Algo parecido nos ocurrió hace pocas semanas, aunque el trabajo previo realizado fue algo más largo, de más de un año.

El pasado mes de enero el hotel balneario El Bosque Madrid Sierra recibió en FITUR 2013 los diplomas que acreditaban el haber superado y ser merecedores de los distintivos de calidad SICTED para nuestras áreas de hospedaje / balneario y de restauración. Todo el proceso fue llevado a cabo gracias a la iniciativa, colaboración y apoyo prestados por ADESGAM (Asociación de Desarrollo Sierra de Guadarrama – Alto Manzanares).

El camino recorrido para la obtención de dicho reconocimiento fue de aproximadamente un año, donde la interacción cordial entre los miembros de la asociación y el equipo del centro, situado en Mataelpino,  fue vital para poder ser distinguidos. Las partes implicadas fuimos activas, tanto para implantar el sistema de calidad, como para promoverlo y contarlo en distintos foros, siempre desde el convencimiento de su gran valor como herramienta de gestión para proporcionar lo mejor para los clientes.

Y llegó la noticia de la concesión. Todo un éxito que debíamos comunicar. Un mes antes de la obtención ya nos activamos en contar a la sociedad, a través de los medios, que ya estábamos seleccionados y que pronto podríamos tener el veredicto.

El veredicto llegó y la noticia fue recibida por todos con gran alegría. Pudimos comprobar que nuestra excusa para comunicación era relevante, tenía fuerza. Ese día el comunicado que lanzamos a los medios llevaba un titular de peso: “Turespaña distingue a El Bosque Madrid Sierra por su compromiso con la calidad turística.

La repercusión fue positiva y fue recogida por medios especializados en turismo y los medios locales. Éramos conscientes de que estábamos comunicando varios valores que daban mayor peso a nuestra marca como hotel: calidad, destino y la fuerza de Turespaña y la FEMP.

Conseguimos algo más positivo todavía, por lo menos en cuanto a valor de marca se refiere. Durante las siguientes semanas tuvimos una mayor demanda de información de la habitual por parte de los medios y no precisamente preguntaban por el éxito conseguido. Aunque el haberlo obtenido fue determinante para ello. Los efectos “colaterales” de la distinción de calidad se dejaron sentir, ya que la mención de nuestra marca fue mayor, con otros elementos de comunicación muy diferentes a la consecución de SICTED.  Aparecimos, con gran satisfacción por nuestra parte, en medios nacionales, en recomendaciones como destino y reportajes un 25% más de lo habitual con respecto a las mismas fechas del año anterior.

Un hecho de relevancia para la empresa, para la marca, y para los clientes, el implantar un sistema de calidad y ser reconocido por ello nos produjo más satisfacciones de las inicialmente pensadas.  Pudimos y supimos obtener el éxito aprovechando la oportunidad brindada.

 

Antonio Quilis Sanz
Director de comunicación y marketing de El Bosque Madrid Sierra 
Director de El Mundo Ecológico
Twitter: @AntonioQuilis