¿Hay que irse de este país? por Juan Torres García

FOTO_JUAN_TORRESDesde hace varios años escucho con demasiada frecuencia expresiones como “hay que irse de este país” y “este país no tiene solución”. Recientemente una amiga ponía algo parecido en su Facebook al publicar una noticia que hacía referencia a los chanchullos del Sr. Rato.

Hasta ahora me he resistido a sumarme a este generalizado pensamiento pesimista que nos convierte en sujetos pasivos ante la ignominiosa situación que vivimos, y que en demasiados conocidos se convierte en resignación ante la marcha de sus hijos e hijas a otros países. La verdad es que estos días viendo la noticia de la muerte de la duquesa de Alba hasta yo, que siempre me he revelado contra este pesimismo paralizador, he llegado a pensar que realmente no tenemos solución. ¿Cómo es posible que mientras en Vallecas echan de su casa a una anciana miles de personas salgan a las calles de Sevilla para despedir el féretro de la duquesa de Alba?

Carmen, la vallecana desahuciada, ha trabajado toda la vida en el campo y limpiando casas, y en su desahucio sólo ha tenido el apoyo de unos cuantos activistas de la PAH. Ella nunca ha sido candidata a ninguna medalla o reconocimiento. Sin embargo Doña Cayetana, esa gran amante de las sevillanas, los toros y la juerga, que, a diferencia de Carmen, sólo ha visto el campo desde la montura de un caballo o desde los millonarios cheques de las subvenciones agrarias, ha sido, a juicio la autoridades andaluzas y madrileñas, merecedora de la medalla de oro de Madrid e hija predilecta de Andalucía y ha recibido en la hora de su muerte un sinfín de alabanzas. De bondadosa la ha calificado el arzobispo de Sevilla y de mujer rebelde Alfonso Guerra. ¡Qué concepto tan particular de rebeldía tiene el Sr. Guerra! ¿Qué tipo de país es éste donde el funeral de una aristócrata paraliza una ciudad y merece la dedicación de un montón de horas en televisión mientras que el desahucio de miles de familias solo se merece unos pocos segundos en un telediario?.

No veo televisiones ni leo periódicos de fuera, pero estoy convencido de que esto no ocurre en países como Finlandia, Dinamarca o Suecia. No sé si tienen mucha audiencia los entierros de la aristocracia nórdica pero de lo que sí estoy seguro es de que sus habitantes no piensan que su país no tiene solución, y de que allí no echan tan alegremente a la gente de sus casas, ni sus jóvenes tienen que emigrar para buscarse un futuro digno. Quizá su suerte es que su gobierno dedica a educación el doble de dinero de lo que dedica el nuestro, y es sabido que una buena educación pública hace a una sociedad más igual, más culta y más libre.

Posiblemente el objetivo de los recortes en educación y el de la nueva ley del ministro Wert sea conseguir todo lo contrario: que seamos menos iguales, más ignorantes y por tanto menos libres que la mayoría de los ciudadanos europeos. Solo así pueden conseguir que sigamos emocionándonos con las juergas de las duquesas octogenarias y a la vez nos quedemos impasibles ante las desventuras de personas como las de la señora Carmen de Vallecas.

Menos mal que nos quedan gentes como las de la PAH y el Rayo Vallecano.

Juan Torres García
AMPA “Buero Vallejo” de San Sebastián de los Reyes
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“Mayo: un mes estupendo” por Juan Torres García

FOTO_JUAN_TORRESMayo es un mes estupendo: comienza con una fiesta como la del 1º de mayo, Día de los Trabajadores, que tal y como está la situación de los derechos laborales cada año tiene más importancia; sigue con la de San Isidro, que tengo que decir que para los que trabajamos en Madrid pero vivimos en ciudades donde no es festivo nos viene súper bien: dejas a los niños en el cole y tienes todo el día libre para ti. Pero lo que más me gusta de mayo es ese calor suyo que precede al sofocante del verano. Mayo entra en nuestras vidas lleno de luz y energía.

Quizás este mayo de 2014 es especial, ya que es el mes de Europa. Es el mes en el que se van a celebrar las primeras elecciones al Parlamento Europeo, en las que los ciudadanos vamos a poder elegir directamente, además de a los componentes del Parlamento, al Presidente de la Comisión Europea, cargo del que se supone que es “el mandamás” de la Unión Europea. Desgraciadamente, y pese a la importancia creciente que para nuestras vidas tienen las instituciones europeas, parece ser que los ciudadanos españoles van a pasar olímpicamente de estas elecciones y una parte importante se va a abstener.

El resultado de las elecciones marcará nuestro futuro; los actuales gobernantes europeos con la Sra. Merkel a la cabeza han sido los que obligaron a que se cambiara en un tiempo record la Constitución española, con los votos de PSOE y PP, para garantizar el pago de la deuda. Deuda pública que un tiempo después se ha visto enormemente aumentada, no por las inversiones en educación o sanidad, sino por el rescate a los bancos y cajas, de cuyo pago nos han hecho responsables a todos los españoles sin consultarnos.

Los gobernantes actuales de la Comisión y del resto de los organismos europeos han obligado a un buen número de países, entre ellos al nuestro, a realizar duros ajustes en servicios públicos como educación, sanidad o pensiones, o a desregularizar a través de reformas los mercados laborales, precarizando el trabajo y facilitando el despido barato. Mientras, esos mismos gobernantes han sido absolutamente pasivos ante el ataque de los mercados financieros a las economías nacionales: no solo han permanecido impasibles, sino que en muchos casos han potenciado la especulación financiera al facilitar a los bancos, a través del Banco Central Europeo (BCE), créditos baratos (generalmente al 1%) que el BCE negaba a los países para que, acto seguido, esos mismos bancos prestaran ese dinero a los estados al 5%, generando así un negocio redondo. ¿Para qué van a dar créditos a familias y empresas cuando tienen asegurado un 4% en muy poco tiempo prestando a los gobiernos el dinero barato que estos mismos gobiernos les han prestado a ellos?

Del resultado de las elecciones dependerá el futuro de la educación y la sanidad públicas, el mantenimiento de las pensiones de nuestros mayores, y que podamos conservar los pocos derechos laborales que todavía tenemos.

Porque estoy convencido de que las políticas de austeridad y recortes, que el actual gobierno y en parte el anterior, han puesto en marcha vienen marcadas desde las instituciones europeas, el 25 de mayo iré a votar. Porque sé que las políticas económicas de la Unión Europea tienen mucho que ver con la eliminación o reducción de las becas y de miles de profesores en la educación pública, el 25 iré a votar. Porque deseo que mis hijas elijan libremente el lugar donde vivir y trabajar sin tener que emigrar por falta de expectativas como hicieron mis padres en los años 60, el día 25 votaré. Y, sobre todo, porque quiero que ellas tengan una educación, una sanidad y un futuro digno en su país que es el mío, el 25 de mayo participaré en las elecciones. Y lo haré para contribuir a construir una Europa más solidaria, más justa y más social: LA EUROPA DE LOS CIUDADANOS Y NO LA DE LOS MERCADOS.

Juan Torres García
AMPA “Buero Vallejo” de San Sebastián de los Reyes