“Las repercusiones para la sanidad de las elecciones autonómicas y municipales” por Marciano Sánchez Bayle

FOTO_MARCIANOSANCHEZLas elecciones del 24 de mayo han supuesto importantes cambios en los gobiernos de muchas CCAA y ayuntamientos, cuyas características generales han sido la necesidad de acuerdos para la constitución de los gobiernos, acabando con las mayorías absolutas que se han convertido en excepcionales, y a su vez un giro en la mayoría de los casos hacia gobiernos progresistas y/o de izquierdas.

 

¿Qué repercusiones tendrán estos cambios para la Sanidad?. Por supuesto aún resulta un poco pronto para saberlo con certeza, pero es evidente que el mayor impacto lo tendrán los cambios autonómicos porque la Sanidad es una competencia transferida a las CCAA y se ha  producido cambios en los gobiernos de 7 de ellas (Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla la Mancha, Extremadura, Navarra y Valencia) y todos ellos en el mismo sentido, es decir hacia gobiernos progresistas y con acuerdos de gobierno o de investidura que incluyen aspectos sanitarios muy relevantes.

 

Estos acuerdos contienen en general cuatro cuestiones bastante positivas:

 

Una, garantizar la atención sanitaria a las personas excluidas por el RDL 16/2012, es decir inmigrantes irregulares y los españoles que hayan tenido estancias en el extranjero superiores a 90 días y no tengan cobertura en otro país. Asimismo comprometerse con el acceso de todas las personas a las prestaciones farmacéuticas, de manera que no haya personas que no retiran los medicamentos prescritos por motivos económicos (en el País Vasco ya hay un sistema en funcionamiento).

 

Dos, paralizar las privatizaciones y recuperar lo privatizado, la paralización es relativamente fácil porque se trata de dejar la utilización sistemática de los centros privados cuando existe una alternativa en el sistema sanitario público, la recuperación es mas compleja y va a ser la verdadera prueba de fuego de los acuerdos de investidura, el caso de Alcañiz en Aragón es el que plantea menos problemas, simplemente hay que decidir no realizar la adjudicación del concurso, mas complicado es el caso de Toledo y Valdecilla donde se adjudico el concurso, y mas aún los de los centros sanitarios de Baleares y Valencia que llevan años en funcionamiento (si bien conviene recordar que en esta última el contrato de Alzira acaba en 2018). Se trata pues de una cuestión que va a poner en evidencia la voluntad política real del cambio en el modelo sanitario. Complementariamente varias CCAA han anunciado la elaboración de legislación que blinde el papel de la provisión sanitaria pública, y por supuesto habrá que ver en que términos se produce esta nueva regulación.

 

Tres, aumentar los recursos de la Sanidad Pública, recuperando personal, servicios y prestaciones, lo que supone un esfuerzo económico para recuperar los presupuestos y las inversiones en la Sanidad Pública  de los tremendos recortes que se han sufrido desde 2009. Aquí el margen de maniobra esta limitado por el actual modelo de financiación autonómica, aunque es obvio que hay muchas opciones en las distintas CCAA (por ejemplo en Valencia el gasto sanitario público es el 40,2% del gasto total de la Comunidad cuando el promedio de las CCAA esta en el 46,1%), pero es obvio que las CCAA no gobernadas por el PP, que ahora son mayoría, podrían presionar para  mejorar la financiación y conseguir una financiación finalista para la Sanidad.

 

Y cuatro, establecer mecanismos de participación y control de ciudadanos y profesionales sobre el funcionamiento y la gestión del sistema sanitario público, algo que viene siendo prometido desde la Ley General de Sanidad (1986) y sobre lo que prácticamente no se han realizado avances significativos.

 

Lógicamente cada una de las CCAA tiene sus peculiaridades y muchos aspectos concretos en los que se han comprometidos cambios importantes que deben tenerse en cuenta.

 

El papel de los ayuntamientos es mas reducido, primero porque la nueva legislación sobre Administraciones locales ha limitado mucho sus competencias y su capacidad de actuación en los temas sociales y sanitarios, y además porque con excepción de las grandes ciudades, su presupuesto es pequeño, a veces tienen grandes deudas, y su margen de maniobra es escaso.

 

En todo caso es evidente que se pueden hacer muchas cosas, algunas muy importantes, porque la situación de proximidad de las administraciones locales facilita su actuación, y solo a titulo de ejemplo pueden favorecer la atención sanitaria de las personas excluidas, ayudar a  que se siga teniendo acceso a medicamentos necesarios, luchar contra las privatizaciones, canalizar y favorecer las reivindicaciones sanitarias, etc. Sobre ello hay un amplia experiencia y muy positiva en toda la geografía del país.

 

Obviamente el nuevo panorama supone cambios muy favorables para la Sanidad, también en aquellas CCAA donde continúan los gobiernos conservadores porque van a ver limitada sus actuaciones por la ausencia de mayorías absolutas (por ejemplo en Madrid hay un compromiso del nuevo gobierno de no realizar mas privatizaciones). Aun así hay muchos aspectos de la política sanitaria que no se pueden solventar en las CCAA y para los que es necesario un cambio en el gobierno central. Por suerte noviembre no esta tan lejos y todo parece indicar que es bastante probable que se consiga una alternativa potente por la Sanidad Pública.

 

Marciano Sánchez Bayle

Presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid

 

“Vacunas: importancia y limitaciones” por Marciano Sánchez Bayle

FOTO_MARCIANOSANCHEZAhora que se ha producido un caso de difteria en un niño no vacunado previamente en nuestro país conviene hacer algunas consideraciones sobre las vacunas.

Las vacunas han sido uno de los grandes avances de la medicina a partir del siglo XIX, utilizadas inicialmente de manera empírica, como en el caso de la viruela, luego sucesivos avances consiguieron utilizar virus y bacterias inactivadas, posteriormente antígenos de los microorganismos que producen las infecciones y mas recientemente productos de ingeniería genética. Pero siempre basándose en el mismo principio, conseguir en los sujetos vacunados una respuesta inmunitaria que proteja frente a la infección de virus o bacterias haciendo que no se produzca la infección o que esta pierda su carácter original y sea menos grave o se prevengan sus complicaciones más agresivas.

 

El éxito de las vacunas proviene de dos hechos muy relevantes, el primero es que ha conseguido erradicar prácticamente a enfermedades gravísimas como la viruela o la poliomielitis que eran azotes de la Humanidad desde tiempos inmemoriales, y el segundo es que responden a la máxima de que “es mejor prevenir que curar” puesto que las vacunas consiguen evitar mucha carga de enfermedad (mortalidad y morbilidad) a costes generalmente asumibles.

 

Pero como todo en medicina hay que se conscientes de que las vacunas tienen complicaciones, generalmente muy raras, pero a veces graves. También que hasta que no hay una experiencia muy importante con una vacuna, ha pasado el tiempo, y el numero de personas vacunadas es muy grande, resulta muy difícil conocer las complicaciones infrecuentes que pueden producirse, y que la inmunidad que crean las vacunas frente a las enfermedades no se dan en todos los casos (hay variaciones individuales en cuanto a la respuesta inmunitaria) y que esta inmunidad va disminuyendo con el tiempo (de ahí que haya revacunaciones en algunas de ellas).

Otra cuestión a tener en cuenta es que las vacunas tienen una dimensión individual (la protección que producen en la persona vacunada) y otra colectiva, que es la mas importante, y que se basa en romper la cadena de transmisión de las enfermedades y puede conseguir su erradicación (el caso de la viruela), esta última puede crear la falsa impresión de que no hay riesgos de padecer la enfermedad (es seguramente el caso del niño con difteria) y hacer que se baje la guardia y se produzcan grupos de población desprotegidos frente a la enfermedad que acaben siendo infectados por algún portador asintomático o por la llegada de un microorganismo desde zonas del planeta donde la enfermedad sigue estando presente.

 

También debemos de ser conscientes de que la información por Internet, poco especializada y poco matizada en muchos casos, puede magnificar los efectos adversos y las limitaciones, y además que hay grupos mas o menos organizados que rechazan todo tipo de intervención médica, entre ellas las vacunas.

Por fin, la industria farmacéutica esta muy interesada en rentabilizar todas sus inversiones y por eso propugna el uso intensivo de medicamentos, entre ellos las vacunas, en muchos casos con escasa justificación científica, y favorece con frecuencia “alarmas sociales” que se aprovechan del miedo para actuaciones injustificadas, y ello hace que existan intensos debates sobre la necesidad de realizar o no algunas vacunaciones, y de incluirlas o no en los calendarios de vacunación oficiales.

Para valorar la conveniencia de una vacuna hay que tener en cuenta la gravedad de la enfermedad que se previene, el porcentaje de personas vacunadas en las que se genera inmunidad, el tiempo de duración de la misma, la capacidad de la misma para reducir mortalidad y morbilidad, el coste de la vacuna y sus efectos secundarios, y eso ajustarlo a la situación epidemiológica y de salud de cada país en concreto. Son cuestiones complejas que explican en parte el porque de las diferencias en los calendarios de vacunación de unos países a otros.

 

En cualquier caso es evidente que las vacunas básicas del calendario infantil tienen un largo desarrollo y su utilidad esta suficientemente demostrada por lo que resulta poco razonable negarse a la vacunación.

El asunto abre otras dos polémicas cuestiones: ¿pueden los padres tomar decisiones que ponen en peligro la salud de sus hijos? ,y si lo hacen ¿qué responsabilidad deben asumir?. Y la otra es si las autoridades sanitarias pueden obligar a los ciudadanos a recibir determinados tratamientos, en este caso vacunas, la Ley General de Sanidad (1986) y la Ley General de Salud Pública (2011) permiten a las autoridades sanitarias, por motivos de interés general, a realizar intervenciones sanitarias obligatorias. Son dos temas complicados porque se mezclan el respeto a la libertad individual con el derecho de la sociedad a imponer medidas preventivas para la población que en lo general se han solventado primando este último (el caso de la obligatoriedad del cinturón de seguridad o del casco en los motoristas).

 

En todo caso parece que lo más importante es convencer a la población de la necesidad y conveniencia de las medidas preventivas siempre que estas se encuentren suficientemente justificadas por la evidencia científica, y eso debe hacerse desde los centros de Atención Primaria, por supuesto siempre y cuando cuenten con los medios y el tiempo para poder hacerlo.

Marciano Sánchez Bayle

Presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid

“La mejor ayuda para quién lo necesita” por Sara González

FOTO_SARAGONZALEZLa dopamina, es un neurotransmisor que desarrolla la mayoría de sus funciones  en el cerebro, manejando actividades importantes como el comportamiento, cognición, actividad motora, motivaciones, regulación de la producción de leche, el sueño, el humor, aspectos de la atención, y el aprendizaje.

El déficit de dopamina en zonas determinadas del cerebro, da lugar a lo que llamamos enfermedad de Parkinson (EP), afectándose la transmisión de la información necesaria para la correcta realización de los movimientos, y esta es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en nuestro medio tras la enfermedad de Alzheimer con el consiguiente impacto en la calidad de vida de los pacientes y no menos importante, sobre la de sus cuidadores.

En España la prevalencia de la enfermedad es de 1500/100000 habitantes, siendo más frecuente en hombres que en mujeres (1,7/1). En relación a la edad, es una enfermedad que puede manifestarse en cualquier etapa de la vida, si bien es cierto que el 70% de los casos diagnosticados son personas mayores de 65 años, ya que las posibilidades de padecerlo aumentan con la edad.

Actualmente la EP, está en proceso de redefinición. Este nuevo enfoque recoge además de los problemas motores conocidos, nuevas alteraciones en el sistema nervioso, en el sistema límbico, en el somatosensitivo y también alteraciones en la conducta y del estado de ánimo.

El cuadro sintomático que padecen las personas con Parkinson se manifiesta de numerosas maneras, temblores, rigidez muscular, bradicinesia (lentitud de movimientos) y anomalías posturales, trastornos del equilibrio y del sueño, todas ellas variando su intensidad según el estadío en el que se encuentre la enfermedad. Según la Asociación Europea de la Enfermedad de Parkinson el 94% de los pacientes sufre anomalías motoras, el 84% síntomas depresivos y en un 65% trastornos cognitivos. Estas diferencias fisiopatogénicas están influenciadas por factores genéticos y factores ambientales, aunque solo un 10% de los casos de EP, son de origen genético.

Esta combinación supone para el paciente una disminución importante en su calidad de vida de forma progresiva, sobre todo si no ha sido capaz, o no ha recibido la ayuda suficiente para asumir el tipo de enfermedad que se le ha diagnosticado, la evolución natural de la misma y más importante aún, en lo que él puede actuar sobre la misma. Aquí entraría una alimentación adecuada y sobre todo el ejercicio supervisado.

Cuidar a un paciente con Parkinson en un estado avanzado, necesita de un tratamiento integral, que incluye además de cuidados médicos (con valoración nutricional y de riesgo de caídas ) y de enfermería, fisioterapeutas que dirijan el ejercicio imprescindible, terapeutas ocupacionales que ayuden a mantener las funciones cognitivas, psicólogos que puedan tener una valoración pormenorizada de su estado psicoemocional y si es necesario logopeda. Por supuesto, esto no elimina una medicación muy específica tanto antiparkinsoniana, que aportará la dopamina necesaria al sistema nervioso, como medicación sintomática para ayudar a reducir los efectos secundarios.

Las residencias para mayores y centros de día, se muestran en muchos casos como la mejor solución a este tipo de situaciones indeseadas. Ofrecen la oportunidad de combinar la rutina de la personas afectadas por el Parkinson con una serie de horarios perfectamente marcados para tomar su medicación y realizar las terapias complementarias necesarias en su día a día, además de rodearse de cuidadores cualificados y servicio médico las 24 horas.

Asimismo, una de las ventajas principales que puede suponer para estos enfermos estar tratados en centros especializados en el cuidado de personas mayores, es el estar diariamente valorados por un equipo multidisciplinar que observa la repercusión de cada una de las actividades en que usuario se implica. Por otro lado, es muy importante la repercusión positiva que puede tener sobre la calidad de vida de sus cuidadores, más aún cuando hayamos conseguido la confianza del mismo, que como todo conlleva un tiempo de adaptación. En este como en la mayoría de los casos, es imprescindible la colaboración de los cuidadores familiares.

Ya que no existe a día de hoy un tratamiento que cure el Parkinson, tenemos que aprovechar el resto de terapias a nuestro alcance, que aunque no curen, sí que mejoren la percepción del día a día de la convivencia, en un entorno que entiende la enfermedad y facilita su ambiente.

 

Sara González Blázquez

Directora Médico del Grupo Adavir

www.adavir.com

“Está en juego nuestra salud” por Marciano Sánchez Bayle

FOTO_MARCIANOSANCHEZEl 24 de mayo próximo se eligen los representantes en los parlamentos autonómicos que a su vez serán quienes decidan los gobiernos de la mayoría de las CCAA, entre ellas la de Madrid.

Aunque la Sanidad es la principal competencia de las CCAA y la que consume la mayor parte de su presupuesto (en torno a un 40%), sin embargo, y de manera un tanto sorprendente, no ocupa un lugar prioritario en el debate público, que esta perdido en los encuentros/ desencuentros entre las directivas de los partidos y en cuestiones metafísicas.

El sistema sanitario público español, gozaba hasta la llegada del PP al gobierno de un gran prestigio internacional por su elevada eficiencia (bajo coste y buenos resultados en salud); su carácter universal; su naturaleza redistributiva y equitativa financiada por impuestos; sin barreras económicas para acceder a la asistencia; su integralidad basada en una potente Atención Primaria que garantizaba la promoción de salud, la continuidad de la atención y la distribución racional de los paciente en el sistema.

Sin embargo la Política del   PP a nivel central y en las CCAA esta orientada a desmantelar y privatizar el sistema sanitario publico para ponerlo en manos de entidades bancarias, multinacionales sanitarias y fondos de inversión internacional ubicados en los paraísos fiscales, una política que ha alentado muchos de los casos de corrupción que van saliendo a la luz.

A ello, y no tanto por la crisis, sino como elemento fundamental para reforzar estas políticas privatizadoras (ya lo dice el Roto “hay que destrozar todo lo público para demostrar que no funciona”) hay que unir los brutales recortes que ha sufrido el sistema sanitario a partir de 2009, año de máximo gasto sanitario público, que suponen, según las fuentes entre 13.000 y 20.000 millones € de recortes en la Sanidad Pública.

Obviamente el resultado de los recortes ha sido el esperado y básicamente en dos aspectos claves: una disminución del personal sanitario (alrededor de 55.000 trabajadores menos) y de los recursos del sistema (cierres de camas, de consultas, de actividad de tarde, de puntos de atención continuada, etc); y paralelamente un aumento del gasto privado que solo moderadamente reflejan las encuestas (el % de gasto sanitario privado paso del 25,7% en 2009 al 27% en 2011 según la OCDE), de esta manera recortes y privatización de la financiación han ido de la mano, pero además hay que ser conscientes de que el aumento del gasto privado supone mayor inequidad porque muchas personas, especialmente con la crisis, no tienen ninguna posibilidad de incrementar su gasto sanitario privado y quedan sin opciones de acceder a prestaciones sanitarias que precisan (un buen ejemplo son los copagos que han producido que un 14,76% de la población no pueda acceder, por motivos económicos, a los medicamentos prescritos).

Pero el problema ha sido aún mayor porque la privatización de centros sanitarios (mayoritariamente hospitales, pero también centros de salud en algunas CCAA), no solo no ha mejorado la calidad de la atención, en algún caso la ha empeorado, sino que además ha incrementado los costes de una manera muy importante (entre 7 y 8 veces sobre la alternativa de provisión pública), empobreciendo así aún mas a los centros públicos, un ejemplo paradigmático es la Comunidad de Madrid donde en los 3 últimos años el presupuesto de los hospitales públicos ha descendido el 16,09, el 7 y el 1,08% cada año mientras los centros privados tuvieron un incremento del 5,el 2 y el 34% en los mismos años.

Todo ello ha supuesto una disminución de los trabajadores de la Sanidad Pública conllevando el cierre de camas, de puntos de atención continuada, de actividad de tarde, etc, disparado las listas de espera quirúrgicas, de consultas de especialistas, de pruebas diagnósticas e incluso de medicina general y enfermería en Atención Primaria, y ha empeorado notablemente la opinión que tienen los ciudadanos sobre el funcionamiento de nuestro sistema sanitario. Como la ausencia de transparencia es la norma entre las administraciones sanitarias no se puede constatar un empeoramiento en los parámetros de funcionamiento del sistema sanitario (los últimos datos publicados son de 2011 cuando los mayores recortes y exclusiones se producen a partir de septiembre de 2012), pero también hay que tener en cuenta que si el sistema no ha colapsado se debe sobre todo al esfuerzo que están realizando los profesionales sanitarios, su compromiso con la Sanidad Pública, que como es lógico tiene un limite, y de continuar las cosas por el mismo camino acabaran totalmente desbordados (ya están desincentivados y cercanos al colapso).

La Sanidad es un mecanismo básico de solidaridad social y una de las claves del estado del bienestar, además interviene de una manera importante en toda nuestra vida, desde el nacimiento hasta la muerte estamos en constante relación con el sistema sanitario y nuestra calidad de vida, nuestra autonomía y nuestra dignidad como personas, dependen en gran parte de que exista un sistema sanitario público que responda a las necesidades de atención que se van produciendo a lo largo de la vida.

Por eso, es fundamental el resultado de las próximas elecciones autonómicas, porque se va a decidir en ellas si culmina el proceso de desmantelamiento de la Sanidad Pública o si se produce un cambio de rumbo que suponga la recuperación de un sistema sanitario público de calidad y del derecho a la atención sanitaria para toda la población. Por eso debemos de votar y a la hora de hacerlo tener en cuenta quienes son los que garantizan un sistema sanitario de calidad y quienes solo están interesados en su desmantelamiento y privatización y en los intereses económicos de sus empresas.

Marciano Sánchez Bayle

Presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid

“Ser anciano, ser persona” por Lourdes Rivera

FOTO_LOURDESRIVERATodas las personas necesitamos protección constante en nuestro día a día, ya sea familiar, jurídica o social. La RAE define proteger como amparar, favorecer o defender, sin especificar de manera concreta a quién o qué.

Ya en 1948, se recogía en el artículo 7 de la Declaración Universal de Derechos Humanos  lo siguiente: “todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación”. Independientemente de la edad, condición social, psíquica o física.

Se sabe que hay colectivos que son más vulnerables, como por ejemplo los niños o las personas mayores. Estos últimos necesitan protección especial en determinadas ocasiones, ya que por circunstancias inevitables, como por ejemplo una enfermedad, se vuelven más frágiles. Este amparo específico necesita planes de actuación y procedimientos concretos, que para la mayoría de la población son totalmente desconocidos.

Enfrentarse a situaciones desagradables, y aún por encima desconocidas, suele provocar que se tomen decisiones no del todo acertadas que pueden perjudicar la defensa y el bienestar del mayor afectado. Por ello existe la creciente necesidad, debido al envejecimiento de la población, de que los organismos públicos y privados desarrollen jornadas de divulgación que traten y popularicen estos temas.

Ante un problema como es  el deterioro cognitivo que experimentamos con la edad, y como consecuencia las variaciones en la personalidad que se sufren, la ley debe proteger a la persona. Es necesaria una protección jurídica a todos los niveles, pues supone un apoyo fundamental para las familias. Así, cuando los parientes encargados del mayor afectado toman medidas dirigidas al bienestar de esta persona, estas serán más acertadas cuando la legislación las ampara. Un ejemplo es la incapacitación, una solución eficaz en casos donde se necesita una protección jurídica especial. Anular la capacidad de obrar, a través de sentencia judicial y por causas establecidas a la normativa tras un examen exhaustivo sirve para defender a una persona que no tiene capacidad de autogobierno y no para perjudicarlo como se piensa en muchas ocasiones.

Otra situación que es necesaria tratar en estas jornadas de divulgación popular para ayudar a la sociedad, y sobre todo a nuestros mayores, es cómo evitar que el mayor pueda padecer o causar daños en su entorno o hacia sus cuidadores. El ingreso de personas con deterioro cognitivo en residencias cuando sufren demencias es una realidad necesaria en muchos casos que se presenta como solución a un problema muy grave.

Aunque cada vez estamos más informados, gracias a la sociedad en la que vivimos, los problemas que en un futuro nos encontraremos en el cuidado de una persona mayor tendrán menos perjuicios si sabemos enfrentarnos a ellos con todas las soluciones en la mano. Como dice el famoso psiquiatra Luis Rojas Marcos, “las expectativas adversas que existen hoy sobre la vejez, casi siempre están basadas en la ignorancia o premisas falsas”, porque no podemos olvidar que o ser anciano es seguir siendo persona.

 

Lourdes Rivera

Directora general del Grupo Adavir

http://www.adavir.com

“Las claves para recuperar la sanidad pública y el derecho a la salud en la Comunidad de Madrid” por Marciano Sánchez Bayle

FOTO_MARCIANOSANCHEZAhora que se acercan las elecciones autonómicas deberíamos de ser conscientes de su importancia para el funcionamiento de la Sanidad Pública.

A partir de 2001 en que se finalizaron las transferencias sanitarias a las CCAA, son estas las que gestionan los sistemas sanitarios regionales y las que toman las decisiones cruciales para el funcionamiento de nuestros servicios sanitarios públicos.

En la Comunidad de Madrid el proceso generalizado de recortes, deterioro, desmantelamiento y privatización de la Sanidad Pública ha tenido una extensión e intensidad muy superior a la de la mayoría de las CCAA de manera que una comunidad que tenia un sistema sanitario modélico y era uno de los mejores de nuestro país ha tenido un tremendo retroceso en su funcionamiento y hoy en día por su funcionamiento y aprecio ciudadano esta a la cola del país, y todo ello a pesar del importante esfuerzo de los profesionales para mantenerlo a flote.

Todo ello a pesar de que ciudadanos y profesionales hemos señalado de manera reiterada nuestro rechazo a estas políticas privatizadoras que se ha concretado en las importantes movilizaciones denominadas como “Marea Blanca”.

 

Por eso este es el momento de exigir un cambio de política sanitaria en nuestra comunidad que debería de basarse en cuatro cuestiones clave:

 

Primero, GARANTIZAR LA ATENCION SANITARIA A TODAS LAS PERSONAS QUE VIVEN EN LA COMUNIDAD DE MADRID. Lo que supone incluir a la población inmigrante no regularizada en la atención sanitaria pública, así como a los demás excluidos por el RDL 16/2012 y retirar los copagos en farmacia puestos en vigor en el mismo. Se precisa además una financiación suficiente de la Sanidad Pública incrementando el presupuesto al menos en 2.000 millones €.

 

Segundo, RECUPERAR LOS RECURSOS DEL SISTEMA SANITARIO MADRILEÑO, incrementando las plantillas al menos hasta alcanzar los niveles de 2009, para favorecer una utilización intensiva de los recursos sanitarios públicos paralizando las derivaciones sistemáticas hacia el sector privado. Hay que aumentar el número de camas hospitalarias y los recursos de Atención Primaria.

 

Tercero, PARALIZAR LAS PRIVATIZACIONES Y RECUPERAR LO PRIVATIZADO. Acabar con las privatizaciones, las directas y las encubiertas (derivaciones, unidades de gestión clínica, etc) y hacer un plan para recuperar lo privatizado de manera paulatina a lo largo de toda la legislatura. De manera inmediata integrar las empresas públicas y la fundación de Alcorcón en la red del Sermas. Asimismo separar nítidamente la Sanidad Pública del sector privado fomentando la dedicación exclusiva de los profesionales.

 

Y cuarto, Para todo ello se precisa una LEY DE SALUD DE LA COMUNIDAD DE MADRID, derogando la LOSCAM y las leyes privatizadoras (área única, lista de espera quirúrgica, etc) que además desarrolle mecanismos reales de participación social y profesional, salud pública, y de control del gasto farmacéutico y de la sobreutilización tecnológica.

Exijámosle a los partidos que se presentan a las próximas elecciones que asuman estas cuestiones centrales para recuperar una Sanidad Pública universal y de calidad. La ciudadanía con nuestro voto vamos a decidir el próximo gobierno de la Comunidad y las políticas que deben de realizarse. Hagámoslo de manera reflexiva, no permitamos que nos sigan gobernando los que ponen por delante del derecho a la salud a los beneficios empresariales, y defendamos lo que es de todos, nuestros servicios públicos, frente a la voracidad de las empresas y sus representantes políticos. Es la hora de la ciudadanía, hagamos que se oiga nuestra voz.

Marciano Sánchez Bayle

Presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid

“Día Internacional de la Felicidad” por Rosana y Mónica Pereira

FOTO_ROSANAYMONICA_HAZTUAEste viernes 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad. En julio del año 2012, la ONU decidió dedicar un día a reconocer la relevancia de la Felicidad en el mundo. Y no deja de sorprender que las naciones hayan necesitado la ayuda de un Decreto para recordar la importancia que tiene la felicidad en la vida de las personas.

La felicidad y el bienestar son aspiraciones universales de todos los seres humanos y al dedicar un Día Mundial para celebrarlo lo que se pretende es que se estos temas se incluyan en las políticas de los gobiernos.

Sigue siendo sorprendente el caso del Reino de Bután. Es un pequeño país en mitad del Himalaya, de apenas 700 mil habitantes; tan grande como Sevilla o Zaragoza. Hace casi 40 años, Jigme Singye Wangchuck, al ser proclamado rey con solo 18 años, tomó la decisión de no medir la riqueza de su país por el PIB (Producto Interior Bruto), índice que se emplea en todos los países del mundo. Para él, la Felicidad Interior Bruta era mucho más importante. Y cambió el PIB por la FIB (Felicidad Interior Bruta), también conocida como FNB (Felicidad Nacional Bruta).

Lo que se mide en Bután desde entonces para valorar el progreso de sus ciudadanos es:

  • El bienestar psicológico de la población
  • La salud
  • Los niveles de educación
  • El buen gobierno
  • La vitalidad de la comunidad
  • La diversidad ecológica

El resultado se puede comprobar en los cuestionarios que evalúan el FIB. Hace pocos años se realizó un estudio entre los butaneses y algunos de los resultados fueron, por ejemplo, que el 52% de los butaneses decía sentirse “feliz”, el 45% “muy feliz”, y sólo el 3% dio que no era feliz. Si hay compromiso con el bienestar de la población y se antepone a otros intereses se puede obrar el milagro.

Dedicar un Día Mundial a la Felicidad no significa que sólo haya que ser felices ese día, sino todo lo contrario. Es la forma en que Naciones Unidas busca que haya un verdadero compromiso de todos los países con las políticas que contribuyen al bienestar de los ciudadanos. Se trata de promover actividades concretas, muy especialmente en el ámbito educativo. De sensibilizar a los gobiernos y a la población en general. Al igual que celebrar un día Internacional en Contra de la Violencia de Género tampoco significa que sólo ese día se tengan que tomar medidas, necesitamos sensibilizarnos como sociedad acerca de la importancia de ser felices.

Si un pequeño país como Bután ha podido implantar la FIB como una medida del progreso de su población, cualquier otro país podría hacerlo. O cualquier Comunidad Autónoma, incluso cualquier Alcalde o Alcaldesa de cualquier municipio, pequeño o grande, podría hacerlo… Incluso dentro de cualquier familia podríamos hacerlo.

Aprovechemos este viernes 20 de marzo en el que celebraremos el tercer Día Internacional de la Felicidad para hacer una reflexión de qué podemos aportar cada uno para contribuir a lograr ese bien universal que es la felicidad y el bienestar.

Rosana y Mónica Pereira Davila
Responsables de Haztúa Psicología Positiva
www.haztua.com