“Reflexión autocrítica con el objetivo de ajustar la intervención psicológica de los Centros Educativos al actual contexto económico-social” por Alberto del Egido

FOTO_COLEGIOALBANTAA continuación se presenta una sencilla reflexión epistemológica de la Psicología aplicada en centros educativos. No hay propuestas prácticas, ni metodológicas.

Como psicólogo de un centro educativo y desde la más absoluta de las autocríticas, considero necesario ajustar mi intervención profesional en beneficio de la comunidad en la que está inmersa cada una de las personas que pasan por mi consulta.

En un contexto social convulso (crisis socio-económica) y en un punto interesante en la Psicología occidental (lanzamiento del polémico DSM-V) considero necesaria una intensa reflexión crítica con el objetivo de ir construyendo nuevos marcos teóricos y nuevas praxis en la profesión, para poder mejorar la calidad de la ayuda ofrecida. Desde esa idea, sin grandes pretensiones y con mi más humilde aportación aireo aquí mis inquietudes.

En estos tiempos difíciles considero perjudicial la tendencia a interpretar, cuantificar, dirigir y atomizar a los individuos. Tampoco ayudaría la idea de que tras cada categoría diagnóstica haya una píldora milagrosa esperando a ser comprada y consumida. No obstante, sería hipócrita por mi parte oponerme frontalmente a esto, puesto que mi reflexión nace de mi responsabilidad en estas cuestiones.

En mi contexto laboral (un centro educativo privado-concertado ubicado en una localidad muy afectada por la crisis), percibo la necesidad de ir creando/aplicando una perspectiva psicológica más humanista y comunitaria.

Beneficiaría aplicar una perspectiva cada vez menos interpretativa, más comprensiva y aplicando más la mayéutica; ya que, en general, no todo el mundo puede contratar un profesional con quien poder hacer introspecciones de buena calidad.

Entiendo que sería de mucha ayuda intervenciones más emancipadoras y menos directivas, pues muchas personas están muy acostumbradas a que les indiquen cuáles son sus problemas y cómo tienen que solucionarlos.

Así mismo, fomentar intervenciones menos invasivas y más respetuosas, negociadas y humanistas. Cada vez hay más personas que padecen enormes injerencias en sus vidas por parte de instituciones, entidades bancarias, empresariales, etc.

Considero que sería muy beneficioso a nivel social priorizar intervenciones orientadas a fomentar proyectos comunitarios. Estarían dentro de esta línea objetivos como trabajar la imagen de los individuos como seres sociales y responsables de sus entornos, ayudarles a que encuentren claves que les devuelvan la autonomía como colectivo social, aprender a cuidarse mutuamente más y mejor, empezar a reconstruir el tejido social que asegure una calidad de vida para todas las personas del barrio, del municipio y de su clase social.

Para concluir en términos positivos y propositivos, propongo una psicología más comprensiva, humanista, comunitaria y en pro de la autonomía de las personas y de sus grupos sociales de referencia, fomentando la interdependencia positiva de sus miembros y de los que vayan llegando.

Soy consciente de que los recursos profesionales son limitados, pero la microhistoria nos demuestra que el potencial de las personas y de los grupos sociales es absolutamente fascinante.

Creo que es tiempo de filantropía y de confiar en el ser humano.

Los centros educativos en general, y sus psicólogas, pedagogas y orientadoras, en particular, podrían tener un bonito protagonismo en la mejora de la sociedad.

Y, ¿cómo hacerlo?

Si esa pregunta resonase en colegios e institutos, significaría que ya habríamos comenzado a caminar.

 

Alberto del Egido Moreno.
Psicólogo del Gabinete Psicopedagógico del Colegio Albanta

 

“Cuando hacerse un ‘selfie’ acaba con más vidas que el ébola” por Guillermo Infantes Capdevilla

FOTO_GUILLERMOINFANTESLa principal causa de muerte en España es, según el Instituto Nacional de Estadística, el infarto y las enfermedades relacionadas con el sistema circulatorio. En los últimos meses hemos asistido a un fenómeno insólito: la cantidad de muertes a causa de hacerse una foto, y es que ya rondan la decena en nuestro país. En realidad, fotografiarse no mata ni te chupa el alma, muy a pesar de las creencias de algunas tribus aborígenes. Sí, en cambio, la estupidez, muy a pesar de los idiotas que abundan últimamente. Pero hacer el ‘canelo’ es algo crónico y tiene su historia en el tiempo, de hecho es bastante probable que se haya cobrado más vidas que enfermedades como la viruela o la hepatitis en términos absolutos. 

La moda del ‘selfie’, que en realidad se remonta a los autorretratos al óleo ─ mucho menos arriesgados─ tuvo su momento de mayor esplendor tras la gala de los famosos premios Óscar de Hollywood, cuando Ellen DeGeneres ─presentadora de la  gala─ subió a las redes una autofoto acompañada de varios iconos del cine como Brad Pitt y Meryl Streep. Luego supimos que la inocente foto que estuvo bullendo durante largo rato en Twitter había sido obra de una agencia francesa de publicidad que trabaja para una conocida marca de móviles, y que su valor se estima que rondaba los mil millones de dólares por el impacto que tuvo en las redes sociales.

Siguiendo el ejemplo de las estrellas de LA, son muchos los que han zarpado en busca de fotos que revolucionen sus muros de Facebook o les hagan merecedores de unos cuantos ‘likes’ en Instagram, aun arriesgando su vida y la del resto de figurantes de la instantánea. Hace un tiempo se ha convertido en tendencia en Rusia el fotografiarse desde lo alto de rascacielos, lo cual ha pasado a tener un nombre molón, haciéndolo más atractivo denominándose “Skywalking”. Igual si lo llamaran hacer el gilipolling no tendría el mismo seguimiento y los gilipollers se lo pensarían un par de veces antes de demostrar públicamente su poca sesera.

Existen unos premios que se conceden anualmente a la muerte más absurda, los Darwin Awards, cuya filosofía se entiende bajo la premisa de que la raza humana mejora genéticamente cada vez que muere un memo sin descendencia. Sin lugar a dudas, parece que el personal está opositando con entusiasmo para hacerse con el primer premio.

Guillermo Infantes Capdevila
Representante estudiantil UC3M
Área de Estudiantes del Consejo de la Juventud de Alcobendas

“Miedos e indignación de un padre” por Juan Torres García

FOTO_JUAN_TORRESComo a la mayoría de los padres y madres, si me preguntaran cuál es la máxima preocupación de mi vida respondería sin dudarlo que el bienestar y la seguridad de mis hijas. Me preocupan su salud y su bienestar físico y mental, y por eso defiendo el mantenimiento de una buena sanidad pública. Me preocupa su bienestar social para que tengan un futuro digno, y por eso defiendo frente a los recortes y privatizaciones la existencia de una buena educación pública. No le doy demasiadas vueltas a la cabeza pensando en lo que serán profesionalmente el día de mañana; simplemente en los tiempos en los que vivimos quiero ante todo que tengan una vida digna y, como aspiraron mis padres con mis hermanos y conmigo, deseo que sean unas buenas personas, solidarias con sus semejantes y, sobre todo, felices.

Pero como a todos los padres me obsesiona su seguridad física, me aterroriza que les pueda pasar algo o que caigan en manos de cualquier desaprensivo. Las informaciones en los medios de comunicación sobre sucesos y delitos contribuyen a acrecentar mis miedos, hasta el punto de identificarme con las víctimas de los delitos y conflictos. Una enorme tristeza se apodera de mí cuando veo documentales o películas sobre algunos hechos históricos en los que familias enteras son masacradas o exterminadas, y me hacen pensar en cómo actuaría yo en esa situación, y si podría resistir la pérdida de mis seres queridos.

Precisamente ahora mis miedos se convierten en indignación al ver los cientos de niños muertos y los miles de heridos, algunos discapacitados para siempre, en la franja palestina de Gaza. Indignación por el bombardeo de las escuelas de la ONU donde se refugiaron buscando seguridad las familias que huían de la guerra, o por los hospitales destruidos por las bombas. Pero sobre todo indignación por la pasividad internacional, no puedo entender el silencio de ayuntamientos como el de mi ciudad ante el asesinato de niños y niñas inocentes, y entiendo menos este silencio cuando mi ciudad tiene la calificación de CIUDAD AMIGA DE LA INFANCIA.

Ante tanta muerte y tristeza solo puedo hacer mías aquellas palabras de un maestro cordobés al enterarse de la muerte de su hijo en la guerra de Irak: “Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen”.

Juan Torres García
AMPA “Buero Vallejo” de San Sebastián de los Reyes

“Ni súbditos ni vasallos: ¡Ciudadanos!” por Tomás M. Serna

La abdicación del rey Juan Carlos y la hereditaria transmisión de la corona a su hijo Felipe, está dando lugar a curiosos (y a menudo, divertidos) debates en los medios de comunicación escritos, radiados y televisados. Por mi parte, admito que no sigo con gran entusiasmo ni fervor las opiniones al respecto expresadas por los analistas de turno; por la sencilla razón de que están cargadas de lugares comunes, falta de originalidad y obviedades.

   La repetición de argumentos y puntos de vista es la tónica que, sin el menor rubor, emiten los `expertos´ en la materia, periodistas y politólogos que escriben sobre el tema en los periódicos, de papel y digitales.

     En cuanto a los inefables tertulianos que acuden a las radios y televisiones –muchos de ellos/as a varios sitios- sus conocidos discursos, reiterados hasta la saciedad, al ser tan repetitivos y responder de manera tan transparente y flagrante a su ideario político (o del editor que les paga), lo único que consiguen es aburrir, cuando no irritar, al sufrido escuchante o televidente. No obstante, admito que yo suelo oír o ver, de vez en cuando, algunos de estos vociferantes debates por puro divertimento, por el contenido histriónico e hilarante de las intervenciones de algunos de estos egregios personajes de la `información y comunicación´, con su ineludible carga de demagogia, cinismo e hipocresía.

   Aunque también es verdad que jamás suelo oír o ver en su totalidad la tertulia de marras; sería un acto de masoquismo insoportable. Cuando los oráculos en liza, con su imperturbable jeta, me hacen sonreír –o reír abiertamente- unas cuantas veces, hago zapping y paso a ver u oír algo más interesante, instructivo o edificante.

     Lo cierto es, en mi humilde opinión, que los debates sobre este asunto son inútiles y estériles cuando tratan sobre las alternativas a la continuación del reinado borbónico. ¿En serio alguien cree, en estos precisos momentos, en la inevitabilidad de la continuación de la monarquía? ¿De verdad cabe imaginar, con la ideología política gobernante (en mayoría absoluta) y con la aquiescencia y apoyo incondicional (tácito o declarado) a la corona de los poderes fácticos: las élites sociales, el gran capital, la banca, la jerarquía eclesiástica y, sobre todo, las Fuerzas Armadas, sea factible un referéndum para elegir entre Monarquía o República?

   Por otro lado, hay quienes ladinamente aducen que dicha consulta es inviable porque `lo impide la Constitución´. Sin embargo, cada vez hay mayor consenso en que la Carta Magna ni debe ni puede ser un documento eternamente inmutable, como la Biblia, y que habría que actualizar y/o reformar aquellos postulados que han quedado obsoletos o que, en su redacción, por razones diversas y coyunturales quedaron incompletos. La cuestión es, por tanto, ¿en esa adecuación no podría incluirse consultar al pueblo qué régimen político de Estado prefiere? ¿Acaso tal consideración es aberrante, o insensata, o incongruente, o antidemocrática? ¿O tal vez somos menores de edad, inconscientes o estúpidos para decidir algo tan importante y transcendente?

     Es evidente que se necesita una enorme dosis de ingenuidad y entusiasmo para creer que tal consulta, actualmente, se pueda llevar a cabo. Pudiera ser –no es imposible- que algún día se den las circunstancias necesarias y suficientes para ello… Pero hoy por hoy no ha lugar, y es poco menos que una utopía. No basta con la evidencia de que en este país gran parte de su ciudadanía sea republicana (y si Felipe VI no espabila, no muy tarde lo será mucha más); también es conveniente tener los pies en el suelo para evitar dolorosas caídas. La eufórica frase de mayo del 68: `seamos realistas, pidamos lo imposible´, está muy bien, siempre que se pronuncie con una sonrisa en los labios, una copa en la mano…, y sin excesiva obsesión ni fanatismo en proclamas semejantes.

     Lo expresado no impide en absoluto el ferviente deseo de que en un futuro, más o menos cercano, este país tenga el `orgullo y satisfacción´ (como suele decir el rey) de elegir al Jefe del Estado, sin que éste lo sea forzosamente por imposición genética de un sistema político que, para muchos/as, es una rémora del pasado, un estigma anacrónico y desfasado por más que se maquille, disfrace o edulcore, y que aún perdura en algunos lugares por distintas causas que alargarían excesivamente este breve artículo si entráramos a enumerarlas y analizarlas.

     Así que, solo queda añadir (respetando y pidiendo disculpas a los discrepantes); ciudadanos: paciencia, fe y esperanza…, y a seguir sin desfallecer en el empeño aunque, por ahora, nos obliguen a continuar siendo súbditos sin más remedio… Como decía el torero `filósofo´:Lo que no puede ser no puede ser; y además, es imposible”.

     En fin, ante tal impotencia, y la llegada de la estación climatológica más deseada y relajada del año para disfrutar el carpe diem y los placeres estivales que mis posibilidades y mi edad provecta me permitan (dentro de la moderada y razonable prudencia), hago mi habitual paréntesis. Eso sí, con la firme convicción de que, ni de coña `cuando llegue septiembre todo será maravilloso´; como decía la vieja y melosa cancioncita… Hasta entonces, y feliz verano.

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

 

 

“La Gran Megalópolis” por Tomás M. Serna

(Un relato-ficción de anticipación futurista irreal como la vida misma. Cualquier parecido con hechos o situaciones reales pasadas o presentes, en modo alguno debe ser considerado como mera imaginación o simple coincidencia)

FOTO_TOMASMARTINSERNA Año 2039. La Gran Depresión que devastó a Europa durante el periodo comprendido entre 2008 y 2016 hace ya tiempo que es historia y que dejó de causar pesadillas y sufrimientos a la ciudadanía. Ahora sólo es fuente de estudios y tesis en universidades y escuelas de negocios del viejo continente.

     La terrible crisis, después de arrasar como un cruel tsunami desapareció paulatinamente tras cumplir su fatídico destino, dando paso al ciclo de bonanza que, en mayor o menor medida, se disfrutaba desde hacía más de dos décadas.

     Cierto es que el panorama geopolítico había experimentado algunos cambios irreversibles y no del todo aceptados. Entre ellos, el achicamiento territorial del Estado español. En efecto, después de mucho tiempo de aspiraciones e intentos, al fin habían logrado emanciparse algunas Comunidades de la geografía hispana. De momento solo eran dos (aunque otras estaban en ello): Cataluña y el País Vasco hacía años que habían conseguido el anhelo de gran parte de sus habitantes: su ansiada separación y conversión en Estados propios e independientes.

     Pero he aquí que, paralelamente y por tal motivo, una ciudad de la región madrileña que hasta entonces solo había sido una localidad más de cierta importancia –como tantas otras de la región- llegó a convertirse en una Gran Ciudad de tamaño gigantesco, no solo en el aspecto urbanístico y demográfico sino, y de más trascendencia, en su faceta industrial, socio-laboral y económica.

     Su fabuloso éxito, sin precedentes en la historia de los municipios, había tenido su raíz en las geniales e imaginativas medidas políticas llevadas a cabo, años atrás, por sus inefables y legendarios dirigentes… Aunque, en realidad no eran nada del otro mundo, sino simplemente cuestión de osadía, perspicacia y oportunismo. Y, por supuesto, anticipación a los demás Ayuntamientos.

     En definitiva, habían tenido la portentosa idea de hacer una intensa campaña para captar y atraer a las empresas que se `sentían presionadas por el idioma y el independentismo´ en sus separatistas Comunidades de asentamiento. Algo verdaderamente bizarro y conmovedor. Una especie de promoción y `plan de venta´ de las bondades, virtudes y ventajas del municipio en cuestión; entre ellas las apetitosas bonificaciones, rebajas y exenciones tributarias y fiscales en impuestos y tasas…; además de otros golosos ofrecimientos.

   El resultado de tan fascinante propuesta fue el siguiente: centenares de empresas, muchas de ellas multinacionales, ubicadas en Cataluña y Euskadi, aprovecharon la generosa oferta y huyeron despavoridas de aquellos maléficos territorios, iniciando un imparable éxodo camino del paraíso en la tierra prometida…. Naturalmente, no pudo evitarse algunos efectos nocivos; por ejemplo, que decenas de miles de trabajadores de aquellas comunidades se fueran al paro…. Aunque eso eran daños colaterales que, al fin y al cabo, no dejaba de ser más que un `pequeño problema´ que sólo afectaba a sus insolidarios y separatistas Gobiernos.

      En la actualidad, a punto de cumplirse cuatro décadas del siglo XXI, la ciudad de marras ocupa uno de los primeros lugares en el ranking de municipios más boyantes y con más empresas del Estado español; su PIB alcanza un nivel exuberante; su desempleo casi no existe; su población se ha incrementado en más de un trescientos por cien; su deuda es cero, y el continuo superávit presupuestario municipal es la envidia (sana, por supuesto) de centenares de Ayuntamientos…. Obviamente, la ciudadanía se congratula de residir en esa especie de Arcadia contemporánea rozando el clímax de la felicidad… Desde entonces la oposición política brilla por su ausencia, prácticamente en estado catatónico.

   Hace mucho tiempo que delegaciones de políticos, técnicos consistoriales, sociólogos, economistas, etc., viajan ininterrumpidamente a esa ciudad desde lugares remotos y exóticas universidades, casi en devoto peregrinaje, para estudiar in situ el milagroso resultado de tan ingeniosa aplicación política que colocó al municipio a la cabeza mundial del éxito y la eficacia socio-laboral y económica y que, a todas luces, había propiciado el cambio y mejora del `modelo productivo´ tan desesperadamente buscado por todos desde el inicio de la Gran Crisis…      

       Esa mítica ciudad se la conoce en todo el planeta como New Alcobendas City…. Antes tenía un nombre más sencillo, pero decidieron americanizar su denominación en vista de la avalancha de empresas multinacionales -muchas de ellas originarias de EE UU y Reino Unido- que decidieron trasladarse a su terruño… La propaganda, el márketing y la globalización es lo que tienen….

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“El debate monarquía o república” por Esperanza Fernández

Esperanza Fernández, portavoz UPyD GetafeDesde que se ha producido la abdicación del rey, no salgo del asombro. Los comentarios que estoy viendo estos días inducen a pensar que una buena parte de mis conciudadanos ignoran por completo qué significa eso del Estado de Derecho cuando proponen saltarnos la Constitución y convocar un referéndum anticonstitucional. Una de dos, o ignoran que la propia Constitución establece el procedimiento para su reforma (artículo 168 en el caso que nos ocupa de reforma del título II y el artículo 1.3 del título preliminar) o les da igual y piensan que nos podemos saltar la Constitución y las leyes cada vez que nos plazca. No comprenden que la democracia se basa en el imperio de la ley y lo opuesto es la arbitrariedad, la vuelta al Antiguo Régimen, el desastre.

Pero el problema no es de los ciudadanos, a los que podemos disculpar la ignorancia o la irreflexión, sino de los dirigentes de partidos que están alentando esta histeria colectiva con olvido deliberado de lo que tienen la obligación de conocer muy bien. Que partidos que se dicen democráticos estén liderando esta reclamación de un referéndum que saben inconstitucional es para indignarse, aunque de referendums ilegales ya llevemos oído suficiente como para estar curados de espanto.
Hemos podido leer también comentarios pidiendo un referéndum consultivo, lo que me parecería un gasto inútil si algún día se decide hacer, como paso previo, teniendo en cuenta que los sondeos de opinión o encuestas ya orientan bastante bien para decidir el momento de plantear la reforma constitucional. Lo que sabemos por ellos es que el prestigio del jefe del Estado y la monarquía ha caído estrepitosamente con los escándalos, como es lógico. Sin embargo, eso no se traduce en que haya una mayoría de partidarios de la república frente a la monarquía como forma de Estado y no parece que los que están llevando la reivindicación de ese referéndum, guillotinas incluidas, vayan a lograr muchos adeptos teniendo en cuenta lo poco tranquilizadores que son sus formas y sus referentes internacionales, desde Cuba a Corea del Norte, pasando por Venezuela.

También observo con piedad la ingenuidad que lleva a muchos a suponer que acabar con la monarquía significará llegar a la Tierra Prometida, de la que mana leche y miel; que, por arte de magia, nuestros males desaparecerán con la república. Soy republicana pero no cifro en ello la solución a los graves problemas políticos y económicos que tiene nuestro país. Hay muchas prioridades antes que cambiar la forma de Estado. Y cuando se aborde una reforma constitucional de calado, hay que contemplar como prioritarias otras reformas, que tienen una incidencia directa en nuestra economía y en la calidad de nuestra democracia: la estructura territorial para hacer viable nuestro Estado, la redistribución de competencias entre el Estado , comunidades autónomas y ayuntamientos, la fusión de municipios y eliminación de diputaciones, el sistema electoral que consagra la provincia como circunscripción electoral dando lugar a una desigualdad en el voto de los ciudadanos, el inútil Senado, el Poder Judicial y, entre ellas, también puede contemplarse la de la forma del Estado.

Este clamor de determinados partidos por acabar ya con la institución me lleva a pensar en la incoherencia que supone descalificar por arcaica a la monarquía constitucional, posterior a la Revolución Francesa, cuando esos mismos partidos no cuestionan los privilegios fiscales del País Vasco y Navarra, de raigambre medieval, es decir, mucho más incompatibles con la modernidad que una institución de sucesión basada en el parentesco, nada plausible, por supuesto, pero simbólica y sin poderes efectivos. Es más, se diría que hasta miran con simpatía dichos privilegios “territoriales” y comprenden los métodos de que se han valido sus beneficiarios.

En fin, no hay que ser inmovilistas y hay que trabajar por el consenso para lograr las reformas constitucionales que necesita nuestro país, pero tampoco hay que ser oportunistas planteando las cosas con el furor, las prisas y el olvido de lo esencial que vemos en quienes capitanean esta oleada republicana.

 

Esperanza Fernández Acedo
Concejal portavoz del Grupo Municipal de UPyD Getafe

“Cuentas municipales saneadas sin recortar servicios” por Manuel Robles

Manuel RoblesDiariamente escuchamos en diferentes foros mediáticos, económicos, políticos e institucionales- sobre todo aquellos que son de marcada ideología liberal- la necesidad de imponer la austeridad, el equilibrio de las cuentas públicas, el control de gasto, etc. Y sobre todo la necesidad de recortar y recortar servicios públicos, argumentando que esta es la clave para la recuperación económica, como si el recorte de lo público fuera la piedra filosofal sobre la que se asienta exclusivamente la recuperación económica y el empleo.

No niego la mayor: necesidad de austeridad y control de las cuentas públicas. En lo que no estoy de acuerdo es en que la austeridad en el gasto se una a recortes en servicios esenciales para los vecinos y vecinas. En Fuenlabrada, en el Gobierno Municipal que presido, hemos demostrado que es compatible el control y el equilibrio de las cuentas públicas entre ingresos y gastos, sin necesidad de recortar en servicios, sobre todo en aquellos que en estos momentos son imprescindibles para ayudar a las familias. Hemos hecho posible mantener saneadas nuestras cuentas municipales. De nuevo, los datos del Ministerio de Hacienda nos sitúan como el sexto ayuntamiento de los grandes municipios menos endeudado de España.

Todo ello se ha logrado sin se un ayuntamiento “rico” en posibilidades de ingresos de la ciudad, comparado con otros grandes municipios. Somos un municipio de trabajadores, con un gran parque industrial, y pequeño y mediano comercio, que además de estar afectados por la crisis como en todos los sitios, en su mayoría no contribuye por su facturación con el IAE. Mantenemos una presión fiscal contenida, sostenible. Además hemos sufrido unos brutales recortes en ingresos procedentes de los gobiernos de España y de la Comunidad de Madrid.

Tenemos estos resultados por el control sobre los salarios de cargos públicos, por la priorización de servicios, por la buena gestión de las licitaciones en sus prestaciones y en sus precios, por la austeridad en el gasto municipal en general: personal, gastos generales, protocolarios, etc. Y porque hace años que comenzamos nuestro plan de saneamiento.

En definitiva, es una cuestión de responsabilidad con el dinero público y sobre todo de “ideología presupuestaria”, de criterios distribución del gasto poniendo el acento en lo social, en lo público, y no exclusivamente en el negocio de lo privado.           

Manuel Robles Delgado
Alcalde de Fuenlabrada

“Tribulaciones de un euroescéptico” por Tomás M. Serna

FOTO_TOMASMARTINSERNAEn fecha breve tendrá lugar un acontecimiento de especial relevancia en Europa. Se trata de las elecciones al Parlamento europeo. Hay quien opina que, dada la implacable e interminable crisis, su resultado pudiera ser de decisiva trascendencia para el devenir de este sufrido territorio del atlas mundial.

     Naturalmente, también hay quienes tenemos bastantes incertidumbres al respecto; sin que ello implique necesariamente identificar a los euroescépticos con los eurófobos ni con los antieuropeos (al menos en mi caso) El presente artículo trata sobre este tema.

      Cuatrocientos y pico de millones de europeos están llamados a las urnas; y se prevé un nivel de abstención y desafección popular hacia la UE bastante elevado. Algo lógico y comprensible dada la enorme desconfianza y frustración ciudadana, y el progresivo deterioro de las instituciones europeas, incapaces (por acción y omisión) de detener la degradación económica, laboral y social que martiriza a la casi totalidad de países de la Unión; obviamente a unos más que a otros.

      Ante todo, siguiendo mi costumbre y fiel a la irreversible decisión adoptada hace años, no tengo reparo en declarar que me abstendré de participar en estos comicios. Entre otras razones, la decisión aludida tiene como principal fundamento mi negativa a acudir a las urnas hasta que no se instauren las `listas abiertas´. Aunque en los primeros años de democracia acepté las `listas cerradas y bloqueadas´; tiempo después consideré rechazable dicho sistema, y decidí no votar hasta que se me permitiera escoger y/o eliminar a los candidatos que las opciones políticas me presenten… Si se me impide ese libre albedrío y se me impone un listado inamovible de candidatos, sin posibilidad de anular a quienes, por las causas que sean, no quiero que me representen, simplemente no voto. Así de sencillo y elemental. Por supuesto, acepto y respeto las consideraciones discrepantes con mi decisión. Faltaría más.

     Pero aparte de lo expuesto; que no tiene más valor que el simplemente subjetivo y anecdótico, hay cuestiones de mucho mayor calado y enjundia. Como las siguientes.

     La política laboral de la UE está sujeta –igual que la económica y financiera- a planteamientos unilaterales comandados por los intereses partidistas del Estado líder: Alemania. Todos los demás, con mayor o menos disimulo y desvergüenza, bailan al son que `toca´ la todopoderosa Merkel en el Bundestag… Poco, o nada, les importa que la mayor fractura y desigualdad Norte-Sur de las últimas décadas se agrande día a día. Estados con más del 25% de desempleo subsisten en situación calamitosa junto a otros con solo el 5%. Y las medidas de ajustes y recortes salvajes se siguen aplicando de manera inmisericordes y contundentes, mientras la palabra solidaridad no pasa de ser una hipócrita entelequia. Al mismo tiempo, el majestuoso BCE se resiste a adoptar medidas necesarias y drásticas para detener la hemorragia social.

       Es obvio que es más urgente e importante proteger y salvar bancos con problemas –muchos de ellos causados por mafiosos comportamientos de sus dirigentes- que proteger y ayudar a seres humanos, ante la indiferencia y/o desprecio de los magnates y élites poderosas. La clase política asentada en Bruselas está más preocupada y pendiente de controlar la inflación –o la deflación- , la deuda excesiva de los Estados, la reducción del déficit, las `primas de riesgo´, etc., etc., a través de dogmatismos economicistas y monetaristas excesivamente ortodoxos y de austeridad a ultranza, encorsetados con medidas de recortes infames hasta enflaquecer los Estados de bienestar a límites impensables e insostenibles; importándoles un pimiento si estas `soluciones´ conllevan la creación de más precariedad y desesperación de las clases menos pudientes… Al fin y al cabo, ellos están protegidos de miserias pertrechados en sus poltronas con sus elevados sueldos.

           Por otro lado, la política exterior común de la Unión es prácticamente inexistente; subjetiva y basada en intereses particulares y coyunturales de cada Estado miembro. Su actuación en crisis mundiales está plagada de ambigüedad, incoherencia y falta de coordinación que, con frecuencia, raya en el ridículo. Hay multitud de ejemplos que ilustran y demuestran su inoperancia.

         ¿Y qué decir de la política de inmigración de la UE?… Sencillamente brilla por su ausencia. Y por su descarado carácter regionalista, en donde las medidas comunes a seguir son, a menudo, invisibles, estériles y, lo que es peor, en ocasiones contradictorias entre los distintos Estados. Es de una urgencia perentoria y dramática ponerse de acuerdo en esta cuestión, teniendo en cuenta que la inmigración en el territorio de la Unión ha crecido en un 40% en las últimas dos décadas; ¡en un continente que necesita ineludiblemente a los emigrantes debido a su imparable envejecimiento!

       Y por último, y para no extenderme más, la política energética y medioambiental es casi onírica y esotérica. Y vergonzosa la actitud laxa y despreocupada de los países integrantes; en un espacio geográfico en donde la mitad del abastecimiento energético necesario procede de fuera de sus fronteras, mientras los Estados miembros discuten y rivalizan entre sí para ver quién saca más provecho y ventajas, y las interconexiones entre ellos son testimoniales o insuficientes. A la vez que las inversiones y normativas en energías limpias y no contaminantes son notoriamente escasas y ridículas…. Por lo visto, es necesario que surjan conflictos como el de Ucrania y Rusia para que la UE le vea las orejas al lobo y `se ponga las pilas´. Lamentable y patético.

     En fin, este es, someramente, el panorama en el que nos encontramos en las próximas elecciones al Parlamento Europeo…. ¿Euroescepticismo? Quizá pero, reitero, nada que ver en lo que a mí respecta con Eurofobia… Ojalá, algún día a la UE se la pueda llamar, real y verdaderamente, los Estados Unidos de Europa y se convierta en un auténtico territorio federal, solidario, justo e igualitario; en donde el capitalismo financiero descontrolado y globalizado, causante de salvajes estragos socioeconómicos, ante la indiferencia y/o el Vº Bº de Gobiernos de todo signo, deje paso al humanismo…; en cuyo caso esta gran aventura geopolítica se convertiría en la mayor hazaña ocurrida en la historia del viejo continente. Pero eso, mucho me temo: `largo me lo fiáis´.

Tomás M. Serna
Exprofesor de Secundaria, comediógrafo, actor y director teatral

“Perdón por criticar” por Víctor Granado

europa_kk“Yo no criticaré nunca a quienes están trabajando en las fronteras, haciendo una labor muy difícil”
Miguel Arias Cañete, 15 de mayo de 2014

El pasado 15 de mayo pudimos ver un debate a 5 entre los candidatos a presidir la comisión europea, como resultado de las elecciones al parlamento europeo, y, tras él, un debate entre los cabezas de lista de PP y PSOE. En ambos apareció el “problema de la inmigración”, pero tratado de forma diferente.

De entrada ya es bastante conceder que la realidad global de las migraciones se deje conceptualizar sin más como algo negativo y problemático por los países cuando son receptores de migrantes. En cambio estos países han desarrollado una neo-lengua para resaltar los aspectos positivos y enriquecedores que tiene la migración, conceptualizada como “movilidad”, para los nacionales que migran al exterior en busca de mejores oportunidades. Este doble rasero se traslada a los debates sobre la migración en toda su extensión, generando propuestas, modelos y posiciones ambivalentes según se hable de inmigrantes o emigrantes.

Dicho esto, la realidad de la migración hacia la Unión Europea marca la necesidad de elaborar una reflexión seria y rigurosa sobre la gestión y las políticas migratorias que la Unión y los estados miembros han desarrollado en las últimas décadas. Estas políticas han convertido el mediterráneo en un enorme cementerio en el cual entre 1993 y 2012 han muerto más de 16.000 migrantes. Durante este periodo Europa ha reforzado sus fronteras exteriores y ha desarrollado unas políticas migratorias más restrictivas que no impiden en absoluto la llegada de migrantes de forma irregular pero que son exitosas a la hora de aumentar cada vez más los riesgos de los procesos migratorios, las violaciones de derechos de los migrantes en el proceso y el número de personas que mueren en estos desplazamientos. Tal y como podemos ver en el siguiente mapa elaborado por Olivier Clochard[1] para Le monde diplomatique la estrategia de esta política migratoria ha sido situar países que taponen el acceso a la frontera exterior de la Unión, dejando en sus manos el control de los desplazamientos de personas, externalizando el control de esta frontera y aumentando los riesgos para integridad física y los derechos de las personas en desplazamiento. De esta forma, y sin incluir las últimas muertes en Lampedusa o el estrecho de Gibraltar de los últimos dos años, ambos puntos acumulan entre los dos al menos 12.000 víctimas mortales, y son ejemplo y horror de las consecuencias de las políticas migratorias y del ficticio proceso de fronterización de la Europa fortaleza.

Esta política migratoria y sus consecuencias fueron las que debatieron el pasado día 15 de mayo Jean-Claude Juncker (Partido Popular Europeo), Martin Schulz (Partido Socialista Europeo), Guy Verhofstadt (Alianza de los Liberales y Demócratas), Ska Keller (Verdes Europeos) y Alexis Tsipras (Izquierda Europea). Verhofstadt señaló la alarmante falta de cauces legales para la migración en Europa como la causa de la migración irregular. Ska Keller y Alexis Tsipras refrendaron esta afirmación indicando la vergonzante asimetría entre el número de refugiados y solicitantes de asilo aceptados como consecuencia de los conflictos de Siria y Libia, este último cuenta con la intervención de la UE, entre los países de la Unión y países poco Turquía y Jordania. Los candidatos socialista y popular coincidieron en la crítica a la disminución de las ayudas al desarrollo y la cooperación con el argumento de solucionar los problemas donde se producen y evitar que las personas tengan que dejar sus lugares de origen para buscar una vida mejor. Todas estas afirmaciones merecerían ser analizadas y criticadas con detenimiento pero, al menos en el debate, hubo un acuerdo general en señalar la necesidad bien de modular bien de revisar en profundidad las políticas migratorias de la Unión poniendo como criterio los derechos humanos de los migrantes.

No obstante, frente a lo que en ocasiones sucede las posiciones de los distintos candidatos a presidir la comisión fueron todas ellas más progresistas y respetuosas con los derechos de las personas que las consideraciones hechas sobre inmigración en el debate entre Elena Valenciano y Miguel Arias Cañete. Hasta el punto de que los argumentos esgrimidos por Valenciano fueron los mismos que empleo Juncker, el candidato del PPeuropeo, en el debate a 5. Si bien muchas de estas declaraciones pueden considerarse un brindis al sol en campaña electoral una parte importante de los grupos de representados por estos candidatos en la eurocámara criticó con firmeza la desigualdad que supone Schengen como un espacio de “libre” tránsito interior y una fortaleza inhumana en el exterior.

Ska Keller señaló la contradicción entre la carta de derechos humanos de la Unión y la actitud de Frontex respecto de iniciativas de salvamento como la operación Mare Nostrum. Mare Nostrum es una misión lanzada por el ministerio de Defensa italiano en otoño de 2013 bajo la presidencia del gobierno de Enrico Letta como “misión humanitaria” para actuar en operaciones de salvamento marítimo en el Mediterraneo e intentar evitar más naufragios y más muertes. El control de la frontera exterior de la Unión es responsabilidad de los estados miembros y con esta operación Italia quiso responder a los naufragios de octubre de 2013 en Lampedusa con otra operación militar, en este caso de salvamento. Dentro de la crítica que merece que la respuesta a la migración por parte de la UE sea exclusivamente militar el choque y la crítica entre Frontex, como misión de vigilancia represora y Mare Nostrum como misión militar de salvamento escenifica la incoherencia de las políticas europeas de la Unión y su falta de respeto a los derechos humanos fundamentales.

Como bien señalaba el liberal Guy Verhofstadt es la inexistencia de cauces legales para la migración lo que genera y favorece el desarrollo de una migración irregular en la UE. Este diagnóstico y la crítica de fondo al control de la frontera exterior en ausencia del respeto a los derechos humanos de los migrantes son los dos puntos principales que cabe extraer del debate sobre migración y los dos aspectos centrales de un proyecto europeo que quiera realmente revisar sus políticas migratorias de cara a respetar de manera efectiva los derechos humanos.

En este sentido Migreurop ha hecho una propuesta de cuatro medidas reales y realizables de inmigración legal que acaben con las muertes y la inmigración irregular. Estas medidas pretenden solventar la emergencia humanitaria de las personas en desplazamiento en situación irregular en Marruecos promoviendo su regularización puesto en marcha en Marruecos y acompañándolo con una interpretación flexible de los criterios de reagrupación familiar para que estas personas no tengan que regresar a su país de origen. Garantizar la protección de los derechos de las personas en las fronteras y la reapertura de los cauces legales para el asilo y el refugio, y una revisión de la política de visados con los países africanos. Todo ello sería un modo efectivo de actuación en pro de los derechos humanos y de la migración regular. Un planteamiento que dista muchísimo del esgrimido por los candidatos españoles a las elecciones europeas en el debate domestico. Especialmente respecto de la postura de Arias Cañete según la cual no es posible hacer ninguna crítica a quienes vigilan las fronteras. La ausencia de crítica y de control supone la creación de un espacio de opacidad e impunidad para la vulneración permanente de los derechos humanos de los migrantes, así como una muestra de la degeneración de la democracia la imposibilidad de la crítica y del control por parte de los ciudadanos de las instituciones y poderes del Estado.

 
Víctor Granado Almena
Profesor de Filosofía Investigador dedicado al estudio de las migraciones y a los DD.HH.  

 

[1] Clochard, O., “Europa cambia de muros” en VV.AA., El atlas: conflictos de fronteras, Madrid, Cybermonde, 2012, pág. 89 y ss.

“Saharauis” por Antonio López

FOTO_ANTONIOLOPEZLos Saharauis son un Pueblo pequeño, pero ejemplar. Un Pueblo pacífico, condenado a vivir separado y fuera de su territorio. Fueron expulsados de su tierra, el Sáhara Occidental en 1975 por la ocupación violenta e ilegal de Marruecos y Mauritania, con la firma de los tristemente famosos Acuerdos Tripartitos de Madrid propiciados por España.

Desde entonces, hace 39 años, el Pueblo Saharaui vive un auténtico drama humanitario, con una parte de su población, la mayoría, en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), otra en los territorios ocupados del Sáhara Occidental (SO), y una tercera en la diáspora.

El ejército español estuvo en contra de esa entrega vergonzosa del Sáhara a Marruecos, pero fue obligado por el Gobierno que presidía Arias Navarro y con Franco agonizando, a abandonar el territorio y a los que consideraban sus hermanos, los saharauis.

Estamos hablando de una antigua colonia española. Los saharauis tuvieron representación en las Cortes franquistas. Muchos de ellos tenían la nacionalidad española y conservan, los que no han muerto, su DNI. Hablan la lengua de Cervantes, todavía hoy les enseñan a los niños el español en las escuelas del desierto argelino. Es el único pueblo africano que lo habla.

Cuando Marruecos expulsó a los saharauis a la fuerza de su territorio, con la complicidad de España, llegó a utilizar napalm, matando a muchos de ellos. Sí, como en Vietnam.

Hay muchos libros que cuentan esta página negra de la Historia de España. Algunos escritos por historiadores, otros escritos por militares, que nunca entendieron aquel desatino, otros escritos por juristas. Yo me voy a permitir recomendarles unos cuantos.

Por supuesto las nuevas generaciones no saben nada del Pueblo Saharaui, ni de la responsabilidad histórica, política, jurídica y moral de nuestro país, al ser la antigua potencia colonial. Lo fuimos durante casi un siglo. Durante ese tiempo, el llamado” Sáhara español” tuvo la consideración jurídica de provincia española. Nadie se lo ha enseñado nunca. Con su bochornosa actuación, que permitió la ocupación del territorio, España impidió que culminase el proceso de descolonización. A pesar de la ocupación, ni la ONU, ni ningún país del mundo, reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, al tratarse de un proceso descolonizador inconcluso. Ya en octubre de 1975, el Tribunal Internacional de Justicia emitió un informe en ese sentido, reconociendo el derecho del Pueblo Saharaui a la autodeterminación y a ejercerlo mediante un referéndum libre y democrático. A pesar de las múltiples resoluciones de NNUU reafirmando ese derecho, Marruecos bloquea sistemáticamente la celebración del referéndum, vulnerando los principios del Derecho Internacional y creando una situación de inestabilidad en toda la zona, que amenaza la seguridad del norte de África y se puede extender al sur del mediterráneo.

Marruecos ejerce además una represión continuada y feroz contra los saharauis que no pudieron salir de su territorio en 1975. Son ciudadanos de segunda en su propio país y objeto permanente de todo tipo de vejaciones, intimidaciones y maltratos.

Desde hace algunos años existe una enorme preocupación por la situación de violación de los DERECHOS HUMANOS en el Sáhara Occidental. Prestigiosas Organizaciones de DDHH, como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, o la Fundación Robert Kennedy de EEUU, lo han denunciado en numerosas ocasiones. También el relator de la ONU contra la tortura, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU o el Parlamento Europeo en informes ad hoc, han denunciado y condenado la actuación de Marruecos. Se puede decir sin ambages que la población saharaui del Sáhara Occidental sufre todo tipo de vulneraciones en sus derechos políticos, sociales y económicos. Las torturas, las detenciones arbitrarias e ilegales, los juicios sin garantías procesales, las condenas injustas y el impedimento de la presencia de observadores de derechos humanos en el territorio, entre otras atrocidades, están creando un clima de violencia de imprevisibles consecuencias.

Se puede afirmar, así lo apuntan las pocas delegaciones de observadores que han conseguido entrar, que el Sáhara Occidental está militarizado.

Por eso el representante de EEUU en el Consejo de Seguridad de la ONU pidió en 2013 que la MINURSO, la misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sáhara Occidental, ampliase sus competencias para poder ocuparse de la vigilancia de los DDHH.

Hace unos días lo acaba de decir el propio secretario general de NNUU, Ban Ki Moon, en su informe anual al Consejo de Seguridad para pedir la prórroga del mandato de la MINURSO un año más. Abril de 2015 parece ser el plazo acordado para avanzar en una solución del conflicto. Todo parece indicar que las cosas no pueden seguir así. O la Comunidad Internacional convence a Marruecos de que tiene que mover ficha para salir del impasse actual, aquí España puede y deber hacer mucho más de lo que acostumbra, o todo apunta a una reconsideración completa del escenario del conflicto. Si no se avanzase en un año, se puede volver a una reanudación de las hostilidades, de imprevisibles consecuencias para toda la zona. Marruecos no dejará otra salida que la guerra, dos décadas después.

Esto sucede porque el Sáhara Occidental está incluido en la lista de territorios No Autónomos de NNUU desde 1963. Es la última colonia de África pendiente de descolonización. Cada año cuando la Asamblea General de NNUU abre el periodo de sesiones, el diferendo del Sáhara se trata en la IV Comisión de Política Especial y de Descolonización. Para NNUU, España sigue siendo la potencia administradora del S.O. De ahí sus responsabilidades, nunca asumidas.

En mayor o menor medida todos los Gobiernos y Gobernantes de España han hecho dejación de ella y se han limitado, en el mejor de los casos y no siempre, a apoyar a la ONU en la resolución del conflicto. El primero que abandonó a los saharauis, rompiendo sus promesas cuando era príncipe, fue el rey de España.

Para los saharauis es el primer traidor. El segundo Felipe González, que les traicionó poco después de llegar al poder, convirtiéndose con el tiempo en incondicional de las tesis marroquíes y en amigo y valedor del rey.

La posición española siempre ha sido ambigua, cuando no claramente a favor de la fuerza ocupante, como si Marruecos tuviera un as escondido en la manga, por el que permanentemente nos pudiera chantajear.

El papel que nunca ha jugado el Estado lo juega la sociedad civil, organizada en cientos de Asociaciones solidarias, coordinadas por CEAS* y centenares de instituciones (Ayuntamientos Cabildos y Diputaciones) asociadas a FEDISSAH*. Importante es también el papel que juega la Asociación Internacional de Juristas para el Sáhara Occidental (IAJUWS) . Existen igualmente Intergrupos Parlamentarios en todas las Comunidades Autónomas, denominados “Paz y Libertad en el Sáhara”, que el último fin de semana de abril se reunieron en Mérida (Badajoz) en la XVIII Conferencia de solidaridad con el Pueblo saharaui y acordaron hacer un llamamiento al Gobierno de España para que:

– “Exija al Reino de Marruecos el más escrupuloso respeto a los DDHH en los territorios ocupados del S.O. y el cese de las vulneraciones de derechos que sufre la población saharaui”.

– “Otorgue un estatus diplomático a la representación del Frente Polisario en España, como único representante del Pueblo Saharaui, así reconocido por la ONU”, y

-“Promueva las iniciativas políticas necesarias, encaminadas a lograr una solución justa y definitiva, en defensa del legítimo derecho del pueblo saharaui a su autodeterminación”.

Los más de 40 diputados y diputadas reunidos, pertenecientes a todas las formaciones políticas con representación en el Congreso, instaron también a las Instituciones Públicas de España a continuar e incrementar el apoyo solidario y humanitario a los saharauis, tanto a la población refugiada en los campamentos de de Tinduf, como a la población de los territorios ocupados.

Cada año miles de niños y niñas saharauis pasan sus vacaciones de verano en España en familias de acogida, en lo que se conoce como el programa de “Vacaciones en Paz”, abandonando por unos días las condiciones infrahumanas en las que se les ha condenado a sobrevivir.

Los actos de apoyo al pueblo Saharaui se repiten a lo largo y ancho de la geografía española. Las mociones de apoyo y las condenas por la violación de los derechos humanos son el pan nuestro de cada día en Ayuntamientos y CCAA de toda España y de todo signo político. Es la única manera de mantener vivo este conflicto, para que no se olvide. De recordar a los Gobiernos de turno que este problema existe y exige una solución definitiva, que pasa como ya hemos dicho por el ejercicio del derecho a la autodeterminación que el Pueblo Saharaui tiene reconocido en múltiples resoluciones de la O.N.U ,la U.E. y la U.A.

Es cierto que en todas las Organizaciones Políticas españolas hay militantes sensibilizados con la justa causa del Pueblo Saharaui, pero son pocos los partidos que abierta y de forma inequívoca se declaran a favor del Pueblo Saharaui.

Se puede decir que el conflicto del Sáhara Occidental es la asignatura pendiente de la democracia Española y que la transición no concluirá hasta que los saharauis no puedan ejercer su derecho a la autodeterminación.

 Antonio López Ortiz
Periodista

 

ORGANIZACIONES SOLIDARIAS CON EL PUEBLO SAHARAUI DEL ESTADO ESPAÑOL:

  • CEAS. (Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara)

C/ Pez,27 1º DCHA 28004 Madrid)

Tlf: 915317604

  • FEDISSAH. Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara.

Mail: fedissah@gmail.com

Teléfono de contacto: 659 32 96 41

  • IAJUWS. Asociación Internacional de Juristas para el Sáhara Occidental.

http://iajuws.org

 

 

BREVE BIBLIOGRAFIA SOBRE EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL:

Historia del Sáhara Español. La verdad de una traición.”

Autor: José Ramón Diego Aguirre

Ediciones Keydeda

Guerra en el Sáhara.”

Autor: J.R. Diego Aguirre

Editorial ISTMO

Cien años sin libertad

Autor: Felipe Briones Vives

Editorial:Amazon