“Los mundos de YuPPi” por David Sañudo

Dice el ministro Gallardón que hay “una violencia estructural contra la mujer por el mero hecho del embarazo” lo que les obliga a abortar; la ministra de Sanidad apunta que “quienes quieren ser madres no deben dejar de serlo por presiones sociales, económicas o familiares” y yo (partiendo de la base de que no soy mujer) me pregunto: ¿Estos dos en qué mundo viven?

Me supongo que cuando una mujer se queda, voluntaria o involuntariamente embarazada, tendrá miles de preocupaciones en la cabeza, muchas relacionadas con la salud del bebé y el desarrollo del embarazo, pero seguro que también se preguntará qué pasará con su trabajo (en el caso de que lo tenga) o si podrán llegar a fin de mes. Será que, en “Los mundos de YuPPi” donde viven estos dos ministros, los jefes acogen de buen grado que una empleada se quede embaraza, las leyes laborales protegen a los trabajadores y los gastos de un niño (desde los pañales hasta la ropa) no valen un “pastón”. Ojalá viviésemos en un mundo en el que la mujer (la pareja) no tuviese que pensar en el dinero, en el trabajo o en como combinar el criar a un hijo con la vida normal, pero, por desgracia, la sociedad en la que estamos no nos deja otra salida.

Eso sí, son precisamente los políticos los que pueden revertir la situación: no aprobando leyes laborales que desamparen a todos los trabajadores, y en especial a las mujeres; apoyando las bajas de maternidad para que no cargue con ellas la empresa; fomentando “de verdad” la conciliación y no recortando en servicios públicos. Así es como se consigue que la mayoría de las mujeres no se preocupen de “presiones sociales, económicas o familiares” para poder tener un hijo, o los que sean.

Aunque, bien pensado, si en mi casa, de buenas a primeras, aparecieran de repente deportivos último modelo en el garaje, yo tampoco tendría motivos para la preocupación.

 

David Sañudo
Periodista

“Un año luchando juntos” por Iván Aranda Sánchez

Hace ya algo más de un año que la Asociación Española Contra el Cáncer comenzó a desarrollar su actividad, de forma directa, en el Hospital de Fuenlabrada. Tiempo suficiente para hacer un primer balance, llegar a ciertas reflexiones y hacer inventario de experiencias vividas con los pacientes.

Aunque técnicamente un problema oncológico tiene una naturaleza orgánica, puede constatarse a diario que éste lanza sus tentáculos hacia otras dimensiones que integran la práctica totalidad las esferas vitales de una persona. La dolencia física suele acarrear una cierta resonancia emocional, impacto en la pareja, familia, sobre el área laboral y económico, e incluso a nivel comunitario. Desde esta perspectiva, resulta un reto ambicioso que la enfermedad, como condición de la persona, no se apodere de la misma por completo y que la persona con enfermedad se transforme  en “un enfermo”.

Es importante que, como voluntarios, acompañantes o cuidadores, no ninguneemos la importancia del problema pero que contribuyamos a restar, en lo posible la sensación de “estado de excepción total” en el paciente, haciendo fuertes aquellos ingredientes que, en su vida, siguen caminando de forma paralela al cáncer, para preservarlos. No es hacer como si nada, pero tampoco convertirlo en el todo.

En un escenario inicialmente desalentador como éste, resulta vital la comunicación (sí, también la emocional, y sí, también si las emociones son negativas) como amortiguador del desgaste diario de la lidia con la enfermedad. Que no se hable del sufrimiento no es lo mismo que no exista, y la ruptura de la comunicación deliberada,  con objeto de proteger frente al sufrimiento, puede hacer que cada uno cargue a solas con su particular losa, hasta que los recursos personales lleguen a agotarse y sobrevenga el desbordamiento. Esta carga, como todas, se aguanta mejor con ayuda y, precisamente, aceptar la ayuda puede asimismo, cubrir la necesidad de sentirse útil a quién la presta. Esto último, en un problema en el que, a menudo, uno tiene la sensación de impotencia e inutilidad, vale su peso en oro.

No puedo dejar de expresar, por último, la profunda sensación de reciprocidad en mí y mi equipo para con los pacientes. La percepción de recompensa diaria en forma de afecto y enseñanzas de los pacientes existe. Uno llega a sentirse prisionero, en cierta medida, de cierto síndrome de Stendhal  al contemplar belleza y valor, en medio de momentos ciertamente difíciles.

En definitiva, un año, mil experiencias…valió la pena.

Iván Aranda Sánchez
Psicólogo y Coordinador de Voluntariado de AECC

“Por un tratado a prueba de balas” por Amnistía Internacional Tres Cantos

Cada minuto muere una persona en el mundo a consecuencia de la violencia armada. La proliferación sin control de armas convencionales provoca miles de personas heridas y muertas. Son éstas las auténticas armas de destrucción masiva. Y su comercio apenas está controlado.

En julio de este año la comunidad internacional puede cambiar esta situación si como deberían, aprueban un firme y sólido Tratado sobre el Comercio de Armas. No pretende prohibir el uso de las armas, ni su comercialización. Persigue una obviedad: garantizar que no se realizará una venta de armas cuando haya un peligro sustancial de que puedan utilizarse para cometer graves violaciones de derechos humanos.

Sin embargo existen poderosos intereses contrarios a una regulación de este comercio. EEUU, Rusia y China, figuran entre los principales exportadores de armas. A sus intereses económicos y geopolíticos, debe sobreponerse el interés mayor del respeto a los Derechos Humanos. Hay que impedir que en Siria se siga tiroteando impunemente con armamento ruso, que la población civil de Libia haya sido víctima de bombas de racimo españolas, o que las manifestaciones pacíficas en Egipto se repriman con material antidisturbios enviado por EEUU.

Es el momento de actuar. Necesitamos un buen Tratado de Comercio de Armas.

Amnistía Internacional Tres Cantos

“Ganar el presente, con todos y todas, para ganar Madrid” por Rafael Gómez Montoya

Este fin de semana, los delegados y delegadas representantes de la militancia del PSM-PSOE decidirán seguir como estamos desde los últimos años, o bien apostar por renovar el partido en Madrid con un verdadero cambio en nuestras políticas, que no es otro que el que nos propone la compañera Pilar Sánchez Acera.

No es necesario incidir en nuestra situación actual como organización política en Madrid, a la vista están los resultados y la situación en la mayoría de las agrupaciones. Pero ni los militantes en el PSM ni la ciudadanía entenderían que no se produjera un cambio tan necesario como urgente, con el máximo respeto a la labor realizada estos 5 años por el compañero que hasta ahora ocupa la secretaría general.

Pilar Sánchez Acera nos propone conectar con la realidad de la ciudadanía, abrir nuestras agrupaciones pero de forma real, porque esta apertura no puede quedarse sólo en los discursos. Debemos crecer en militancia para que volvamos a sentirnos de nuevo como el Partido que más se parece a los madrileños. Pilar nos propone volver a lo que siempre ha sido el PSM, una organización en la que sus miembros están en constante contacto con sus vecinos y vecinas, con su barrio, con su ciudad, una militancia que hace suyas, porque son también nuestras, las preocupaciones y problemas de los madrileños y madrileñas.

Tenemos que cambiar, porque no podemos permanecer en esta suerte de conformismo o derrotismo, y Pilar ha dado un importante paso adelante para que este cambio sea posible, un cambio en el que se va a reconocer la mayoría social progresista de Madrid, que en las últimas elecciones nos ha retirado su confianza y que debemos recuperar.

Pilar Sánchez es joven pero no por ello inexperta, transmite tranquilidad y confianza, y tiene la perseverancia y contundencia que aporta sus firmes convicciones democráticas,  basadas en el diálogo y el consenso. Pilar nos ha demostrado que debemos abandonar ese halo de solemnidad que suele atenazar los discursos políticos, porque Pilar habla con la naturalidad, la transparencia y la claridad con la que hablan los ciudadanos; pero más allá de sus virtudes, que no son pocas, Pilar nos ha trasmitido la necesidad de abordar un proyecto que huya de los personalismos y aglutine a todos y todas las compañeras y compañeros del partido, porque todos son necesarios, también los que opten por la otra candidatura. Todos y todas somos del mismo equipo. 

 

Se trataría por tanto de abordar los problemas de la ciudadanía desde su propia óptica, porque también es la nuestra, porque somos nosotros, y de volver a formar parte del tejido social de nuestros pueblos y ciudades de forma activa. También la óptica interna que plantea Pilar Sánchez Acera es muy distinta a lo que hemos conocido estos últimos años: apostamos por la inclusión de todos los compañeros y compañeras en todos y cada uno de los proyectos y acciones, y ése es el mejor camino para que la ciudadanía vuelva a confiar en nuestras propuestas frente a los actuales gobiernos ultraliberales que actualmente sufrimos en la región.

Por todo ello creo que es el momento de cambiar, con la naturalidad democrática que caracteriza a los procesos internos del partido socialista, sin dramatismos, sin estridencias, porque procesos como el que afrontamos el próximo fin de semana no se dan desde luego en otras formaciones políticas.

Por tanto apostaré por el proyecto de Pilar Sánchez Acera, apostaré por el cambio, por volver a la calle, por ser un partido unido, habitable y abierto a la ciudadanía, que huya de personalismos y que incluya en su trabajo a todos los compañeros y compañeras.

Estoy seguro de que Pilar será nuestra próxima secretaria general y de que con ella, todos juntos, en complicidad y  consonancia con los madrileños y madrileñas, conseguiremos que Madrid vuelva a contar con gobiernos progresistas en sus ayuntamientos y en el Gobierno regional. Ganar el presente, con todos y todas, para ganar Madrid para los madrileños y madrileñas. 

 

Rafael Gómez Montoya
Portavoz PSOE Ayto. Leganés